
4 de junio de 2021. Esa es la fecha a la que hay que remontarse para encontrar el punto de partida para la candidatura a organizar el Mundial 2030 por parte de España y Portugal. Sin rastro de Marruecos. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el primer ministro de la República Portuguesa, António Costa, firmaron en Madrid, en presencia de S.M. el Rey de España, Felipe VI, y del presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, una declaración de apoyo a la candidatura conjunta de España y Portugal. El inicio de una "candidatura ibérica" que ha ido cogiendo otro tono.
Los primeros cambios comenzaron en octubre de 2022, ante la invasión rusa de Ucrania, las federaciones portuguesa y española —presidida por aquel entonces por Rubiales— decidieron unir al país afectado a su candidatura. La noticia se comunicó mediante una rueda de prensa conjunta en la sede de la UEFA en la ciudad suiza de Nyon donde también estuvo presente el presidente de la federación ucraniana, Andriy Pavelko.
Esta propuesta se planteó como una manera de reforzar "los vínculos con Europa generando esperanza y dotando de herramientas de reconstrucción al pueblo ucraniano, que ha expresado su orgullo y gratitud por participar en este proyecto", expresaron desde la RFEF. Asimismo, explicaron: "La llegada ucraniana no altera la hoja de ruta establecida: España mantiene sus once sedes y Portugal seguirá con tres".
Cambio de candidato
Apenas cinco meses más tarde, la propuesta con Ucrania dentro del plan comenzó a tambalearse y terminó viniéndose abajo. Andriy Pavelko fue suspendido al frente de la federación ucraniana y Kiev retiró su candidatura. En esos momentos, España y Portugal toman una decisión: incorporar a Marruecos. Esta nueva hoja de ruta se confirma en marzo de 2023 por el rey Mohamed VI y se firma en noviembre de ese mismo año, convirtiéndose en un hecho histórico al ser la primera Copa Mundial masculina organizada en dos continentes.
Según se informó desde la RFEF, "la incorporación de Marruecos no afecta al número de sedes que corresponderán a España y a Portugal". Del mismo modo se dijo que Ucrania seguiría ligada testimonialmente al proyecto aunque su participación "se concretará en el momento oportuno, debido a la situación que atraviesa tanto el país como el presidente de la AUF".
Confirmación y sedes
El 4 de octubre de 2023, la FIFA confirma que España, Portugal y Marruecos son los únicos candidatos a organizar el torneo, con Argentina, Paraguay y Uruguay como sedes de los partidos conmemorativos del centenario. Al año siguiente, el 19 de marzo de 2024, en una conferencia de prensa en Lisboa se presenta el logotipo oficial y el eslogan de la candidatura "Yalla Vamos 2030" —mezcla de árabe y español—.
La oficialización definitiva llega el 11 de diciembre de 2024, en el Congreso Extraordinario de la FIFA celebrado en Zúrich. Este día se presenta también el reparto de sedes propuestas: nueve ciudades españolas —A Coruña, Barcelona, Bilbao, Las Palmas, Madrid, Málaga, San Sebastián, Sevilla y Zaragoza—, seis marroquíes —Agadir, Casablanca, Fez, Marrakech, Rabat y Tánger— y dos portuguesas —Lisboa y Oporto— sobre un total de 20 estadios candidatos. El número de sedes por país, que no iba a ser modificado, se altera.
Escándalo en Marruecos
Antes del Mundial 2030, Marruecos afronta su gran prueba como anfitrión al albergar la Copa Africana de Naciones 2025, que tiene lugar entre el 21 de diciembre de 2025 y el 18 de enero de 2026. El día de la final entre Senegal y Marruecos, en el estadio Príncipe Moulay Abdellah de Rabat, se produce la imagen más polémica del torneo. Con el marcador 1-0 a favor de los senegaleses, el VAR señala un dudoso penalti en el minuto 98 a favor de Marruecos. Ante esta decisión los futbolistas de Senegal abandonan el terreno de juego en señal de protesta, aunque finalmente terminan regresando para continuar la final.
Tras la reanudación, el marroquí Brahim falla al tirar el penalti a lo panenka y Senegal termina proclamándose campeón, pero la polémica no termina ahí. Dos meses más tarde, la Confederación Africana de Fútbol (CAF) quita el título a Senegal por haber abandonado brevemente el campo y se lo concede a Marruecos.
La sede de la final, en el punto de mira
Con el Mundial 2030 ya adjudicado y conocidas las sedes, la incógnita se traslada a un asunto en concreto, dónde se jugará la final. Una cuestión que en un principio tenía respuesta: el renovado Santiago Bernabéu, pudiendo ser el Camp Nou otra alternativa. Sin embargo, la entrada de Marruecos pone encima de la mesa el estadio Hassan II de Casablanca y pone en jaque la final en España. Abriéndose la puerta también a que existan presiones externas por parte de otro países, como Estados Unidos, para que la final se juegue en territorio africano.
Según la información de El Partidazo de Cope, en la RFEF existe el temor de que Trump estaría presionando "de manera clarísima" para que Marruecos sea la sede de la final, ya que lo considera un "socio" de su país. La noticia llegó después de lo ocurrido con el delantero Balogun durante la Copa del Mundo. El estadounidense vio la tarjeta roja, pero una llamada de Trump con Infantino provocó la revocación de esta decisión, quedando sin efectos la expulsión del jugador.
Nuevo escándalo de Infantino
La tensión estalla a principios de agosto de 2026. Infantino afronta unas semanas difíciles después de haber presentado la propuesta de crear una filial de FIFA para vender participaciones comerciales del Mundial a inversores privados, habiendo sido rechazada por varias organizaciones y federaciones.
En medio de esta crisis, el diario británico The Times publica que Infantino habría ofrecido a Marruecos que la final se dispute en el Estadio Hassan II de Casablanca a cambio de asegurarse el respaldo del país y de las 54 federaciones de la CAF para continuar como presidente de la FIFA tras las elecciones de 2027. Unas votaciones que también se realizarán en Marruecos.
Entonces, la FIFA comunicó a EFE que esa información difundida por The Times sobre la promesa a Marruecos era falsa y engañosa. Además, afirmó que la decisión sobre el lugar en el que se jugará la final se comunicará "a su debido tiempo". Infantino no se ha pronunciado.
Una relación que viene de lejos
Marruecos es uno de los principales aliados de Infantino. Esa cercanía se ha ido plasmando a lo largo de su mandato con medidas como el impulso al Programa Forward en el país y la creación en 2025 de la nueva Oficina de la FIFA para África, ubicada en Rabat con el objetivo declarado de "fortalecer la relación con las 54 federaciones africanas". Igualmente, la alianza se ha ido reforzando mientras Marruecos ha acumulado torneos: Campeonato Africano de Naciones (2018), la Copa Africana sub-23 (2023), la Copa Africana femenina (2024), la Copa Africana sub-17 (2025) y la propia CAN 2025.
Recientemente, el presidente de la FIFA ha asistido al aniversario de la entronización de Mohamed VI y ha realizado más visitas a Marruecos mientras que no pisa España desde la etapa de Luis Rubiales al frente de la RFEF, es decir, desde hace más de dos años.
Tensiones entre España y Marruecos
Toda esta polémica de la final se declara, además, en pleno pico de una crisis migratoria entre España y Marruecos. El 30 de julio se produjo una llegada masiva y sin procedentes de personas a Ceuta. Esto salta al plano deportivo poniendo encima de la mesa el debate de la relación de España con Marruecos de cara a la candidatura conjunta de 2030 y entran las reacciones políticas dejando a un lado los colores.
Desde VOX se ha registrado una proposición no de ley para pedir que el Gobierno de España proponga a la FIFA dejar fuera a Marruecos de la organización del Mundial 2030. El portavoz de Podemos, Pablo Fernández, también ha pedido que se expulse a Marruecos de la organización durante una intervención en sus redes sociales. "Anhelo que España organice el mundial, pero que lo haga con Portugal", ha asegurado.
Sumar ha reclamado revisar la organización compartida de la Copa del Mundo y ha pedido que la FIFA evalúe si Rabat mantiene las condiciones para seguir como anfitrión. Por su parte, la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón se ha mostrado convencida de que el organismo elegirá finalmente a España para albergar el último partido del campeonato.
Por otro lado, la Comunidad de Madrid ha reclamado al Gobierno de España que defienda los intereses españoles de cara a la elección de la sede de la final. Ya tras la consecución del Mundial 2026 por parte de la selección, Feijóo ya apuntó: "La organización del mundial 2030 empezó con España, y yo espero que el señor Sánchez, mientras sea presidente del Gobierno, tenga eso claro. Espero que no esté comerciando con la sede de la final".
Con todo esto, la sede de la final del mundial de 2030 sigue sin decidirse, aunque parece que la balanza se inclina hacia el lado africano y España reclama que se tomen cartas en el asunto.

