L D (EFE)
En la capital de Irlanda, ésta se impuso a su gran rival, Inglaterra, que no acaba de poner fin a su crisis que va camino de durar dos temporadas, en un duro y disputado partido con constantes alternativas en el marcador. Los locales comenzaron dominando el juego, pero tras un "drop", disparo a palos de bote pronto, del apertura de Irlanda, O'Gara, que dio los primeros tres puntos a Irlanda, el inglés Corry marcó el único ensayo para los suyos (3-7). O'Gara devolvió la ventaja muy pronto a los suyos con dos golpes consecutivos en menos de cinco minutos, y Hodgson respondió con otro para poner el 9-10 en el marcador.
El partido estaba muy abierto y, si bien los locales tenían más posesión, los ingleses, con un leve viento a favor, eran mucho más prácticos, pues cuando cruzaban a jugar a campo contrario casi siempre puntuaban. Al filo del descanso, O'Gara sumaba otro "drop" para irse por delante al descanso (12-10) y cerraba un extraordinario primer periodo en el que había hecho todos los puntos de su equipo sin un sólo fallo. Pero la suerte se le acabó momentaneamente en la reanudación y nada más comenzar erró un "drop". Sin embargo, su rival, el apertura inglés, Hodgson, pasó entre palos uno en el minuto 57 que adelantó a Inglaterra por tercera y última vez en el encuentro.
Fue una pequeña recompensa para el Quince de la Rosa, que sólo sumó tres puntos tras una larguísima y elaborada jugada muy bien defendida por Irlanda. En el minuto siguiente llegaría la combinación que decidiría el encuentro, con el ensayo de O'Driscoll, que recibió un balón pegado a la banda, tras tocar en un inglés, y cruzó la línea de marca en solitario. La transformación de O'Gara puso el definitivo 19-13 en el marcador.
Pero los locales tenían casi 22 minutos por delante para sufrir. Inglaterra metió a Irlanda en su campo, el medio mele Dawson salió en sustitución de un irregular Ellis, y dio mayor fluidez al ataque británico. Lewsey tuvo en sus manos el ensayo inglés y llegó a entrar en la zona de ensayo, pero encima de un montón de compañeros, sin posar el balón sobre el césped. La gran defensa del Quince del Trébol, un extraordinario Hickie evitó el ensayo don dos placajes consecutivos sobre el ataque rival, y los fallos de los visitantes, muy inseguros en sus ataques finales, llevaron a Irlanda a soñar con su primer título en 20 años y el segundo "grand slam" de su historia tras el conseguido en 1948.
El partido estaba muy abierto y, si bien los locales tenían más posesión, los ingleses, con un leve viento a favor, eran mucho más prácticos, pues cuando cruzaban a jugar a campo contrario casi siempre puntuaban. Al filo del descanso, O'Gara sumaba otro "drop" para irse por delante al descanso (12-10) y cerraba un extraordinario primer periodo en el que había hecho todos los puntos de su equipo sin un sólo fallo. Pero la suerte se le acabó momentaneamente en la reanudación y nada más comenzar erró un "drop". Sin embargo, su rival, el apertura inglés, Hodgson, pasó entre palos uno en el minuto 57 que adelantó a Inglaterra por tercera y última vez en el encuentro.
Fue una pequeña recompensa para el Quince de la Rosa, que sólo sumó tres puntos tras una larguísima y elaborada jugada muy bien defendida por Irlanda. En el minuto siguiente llegaría la combinación que decidiría el encuentro, con el ensayo de O'Driscoll, que recibió un balón pegado a la banda, tras tocar en un inglés, y cruzó la línea de marca en solitario. La transformación de O'Gara puso el definitivo 19-13 en el marcador.
Pero los locales tenían casi 22 minutos por delante para sufrir. Inglaterra metió a Irlanda en su campo, el medio mele Dawson salió en sustitución de un irregular Ellis, y dio mayor fluidez al ataque británico. Lewsey tuvo en sus manos el ensayo inglés y llegó a entrar en la zona de ensayo, pero encima de un montón de compañeros, sin posar el balón sobre el césped. La gran defensa del Quince del Trébol, un extraordinario Hickie evitó el ensayo don dos placajes consecutivos sobre el ataque rival, y los fallos de los visitantes, muy inseguros en sus ataques finales, llevaron a Irlanda a soñar con su primer título en 20 años y el segundo "grand slam" de su historia tras el conseguido en 1948.
