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Liga

Kroos salva los muebles para el Real Madrid ante un Celta muy serio (2-1)

Los blancos, espesos en el debut en casa. Morata estrenó el marcador y Orellana resucitó los fantasmas hasta que llegó la genialidad de Kroos.

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Los blancos, espesos en el debut en casa. Morata estrenó el marcador y Orellana resucitó los fantasmas hasta que llegó la genialidad de Kroos.
Toni Kroos celebra su gol al Celta. | EFE

Sangre, sudor y lágrimas ha necesitado el Real Madrid, en su primer partido oficial de la temporada en casa, para doblegar a un gran Celta de Vigo, que en nada se pareció al que, contra todo pronóstico, cayó en la primera jornada frente a un recién ascendido como el Leganés (0-1).

Primer duelo en el Santiago Bernabéu y último para los blancos sin Cristiano Ronaldo, que reaparecerá dentro de dos semanas tras el parón por los compromisos de las selecciones nacionales. Además del portugués, Zinedine Zidane tampoco pudo contar esta noche con Keylor Navas, Benzema, Coentrao e Isco, éste baja de última hora por un esguince en el tobillo. En cambio, el técnico francés recuperaba a Pepe y Luka Modric, que se perdió el choque de Anoeta por sanción, y el croata acabaría siendo el mejor del Madrid en la primera mitad.

Pero, sobre todo, había morbo en la afición blanca por ver el estreno en casa de Marco Asensio y Álvaro Morata, que tan gratas sensaciones dejaron en San Sebastián. Sin olvidar a Gareth Bale. Ante la ausencia de Cristiano, el galés, bigoleador en la primera jornada de Liga, está llamado a liderar a este Real Madrid.

Enfrente llegaba el Celta de Berizzo, con ganas de lavar la mala imagen dejada ante el Leganés y también la pésima cara que mostró hace seis meses en este mismo escenario del Bernabéu, donde se llevó un escandaloso 7-1. La baja de última hora de Marcelo Díaz pareció trastocar los planes del Toto, pero lo cierto es que el tridente en el centro del campo, con Radoja, Wass y el Tucu Hernández, le dio buen resultado a un Celta que dio más guerra de la prevista.

El Celta, sin complejos

Y es que al Madrid le costó horrores salir de la cueva ante un Celta que, poco a poco, sin hacer ruido, empezaba a llegar con mucho peligro al área de Kiko Casilla. Guidetti avisó pronto de las intenciones olívicas, aunque el gran peligro visitante en el primer acto lo protagonizó Theo Bongonda. Un dolor de cabeza constante el peligroso extremo belga.

En el otro bando, no había noticias del Madrid en ataque. Morata recibía balones arriba, pero rápidamente le robaban la cartera, mientras que Bale ni Kroos apenas rascaban bola. Salvo un sombrero de Marco Asensio que levemente encendió a la grada, apenas se veía nada potable en el Bernabéu. La noche apuntaba a pestiño.

Y en esas, a punto de cumplirse la media hora, apareció Luka Modric. El faro croata del Madrid asumió la responsabilidad y, con un par de disparos lejanos, quiso poner a prueba a Sergio Álvarez: uno se estrelló en el larguero y el otro lo salvó el Gato de Catoira. No tardó el Celta en volver a cogerle la matrícula a este romo Madrid y a volver a merodear con mucho peligro la portería de Kiko Casilla, que estuvo más fallón que de costumbre, como acabaría corroborando en una arriesgada salida en un córner. Sin goles se cerró el primer acto en Chamartín.

Morir de pie en el Bernabéu

La vuelta de vestuarios resultó un auténtico quebradero de cabeza para el equipo de Zidane, pues los visitantes, con Bongonda y Orellana como protagonistas, volvían a llevar mucho peligro. El Madrid pasaba las de Caín ante un rival que, a diferencia del 7-1 que se llevó en marzo pasado, quería demostrar que esta vez no acudía como convidado de piedra.

El Madrid tiró de orgullo y quiso despertar de su letargo hasta que, a la hora de partido, por fin se abrió la lata. Marco Asensio falló un mano a mano ante Sergio y Morata, que en nada se pareció al de Anoeta, se encontró la pelota en el punto de penalti tras el rechace para acabar mandándola al fondo de la red, haciendo subir el 1-0 al marcador (m.60). El propio internacional español tuvo pocos minutos después una inmejorable ocasión para haber marcado el segundo, en otro mano a mano con el meta gallego, pero acabaría mandando la pelota a la base del poste con el exterior de la bota.

Y de lo que pudo ser el 2-0 se pasó al 1-1. Sólo siete minutos después, Fabián Orellana se encontró con un regalo de Guidetti para soltar un zapatazo desde la frontal del área grande y batir a Casilla. Era el premio a la insistencia de este buen Celta, dispuesto a puntuar en una gran plaza como el Bernabéu.

Zidane hizo cambios y metió en el campo a Lucas Vázquez, James -buenos minutos del colombiano, mostrando más actitud esta noche que en toda la pasada temporada- y el canterano Mariano, pero Berizzo no le fue a la zaga y respondió dando entrada a Iago Aspas y Pione Sisto, a los que sorprendentemente dejó de inicio en el banquillo. "Más madera, que es la guerra", debió de pensar el entrenador argentino. También salió Pape Cheikh, que desperdició un contragolpe de oro que, tal vez, hubiera resucitado los viejos fantasmas en el Bernabéu.

Y en plenas hostilidades, con la incertidumbre de que cualquier cosa podría suceder, llegaría la genialidad de Toni Kroos. El alemán, que fue de menos a más en el partido, se sacó un gran disparo raso, ajustado a la base del poste y ante el que nada pudo hacer Sergio Álvarez en su estirada, para hacer subir el 3-1 al marcador. Un gran gol, calcado a su primer tanto oficial -hace ya casi dos años ante el Rayo Vallecano en el Bernabéu-, que permitió a la grada respirar de alivio.

Así se cerraba el encuentro. Duro castigo para un buen Celta que vendió cara su derrota en la casa del campeón de Europa. Puede que hayan sido los nervios -lógicos- del estreno ante su afición, pero lo cierto es que Zidane y los suyos todavía tienen muchos detalles que pulir.


Ficha técnica

Real Madrid, 2: Kiko Casilla; Carvajal, Varane, Sergio Ramos, Marcelo; Casemiro, Modric (James, m.69), Kroos; Marco Asensio (Lucas Vázquez, m.65), Bale y Morata (Mariano, m.77)
Celta de Vigo, 1: Sergio Álvarez; Hugo Mallo, Cabral, Roncaglia, Jonny; Radoja (Pione Sisto, m.85), Pablo Hernández, Wass (Pape, m.76); Orellana, Bongonda y Guidetti (Iago Aspas, m.73)

Goles: 1-0, m.60: Morata; 1-1, m.67: Orellana; 2-1, m.81: Kroos
Árbitro: De Burgos Bengoetxea (Colegio vasco). Mostró tarjeta amarilla a Hugo Mallo (m.52) y Jonny (m.55), del Celta
Incidencias: Partido de la segunda jornada de LaLiga Santander, disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante 65.684 espectadores. Realizó el saque de honor Mireia Belmonte, doble medallista en los Juegos Olímpicos de Río, y se guardó un respetuoso minuto de silencio por las víctimas del terremoto en Italia

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