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Pésima tarde del Real Madrid en Gerona (2-1)

El peor Madrid de la temporada cayó con justicia ante un Girona de mucho mérito que pudo ganar por mucho más. Isco se salva de la quema.

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Pésima tarde del Real Madrid en Gerona (2-1)
Cristiano, cabizbajo. | EFE

El Real Madrid se independizó del partido en Montilivi y veremos si también de la Liga. Son ya ocho puntos de diferencia respecto al Barcelona. Son ya cuatro tropiezos en diez partidos. Y en esta ocasión, no fue por falta de puntería o un gran encuentro del portero rival porque el Madrid apenas tuvo un par de ocasiones claras al margen del gol. Este, ante el Girona, es el traspié más merecido de todos. Una derrota merecida para el campeón de Europa, una victoria justa para un recién ascendido.

Hasta la fecha, desde el Madrid, insisten en que no hay que sacar todavía conclusiones pero son ya bastantes partidos y las sensaciones son cada vez peores. Es el peor momento del Real Madrid desde que llegó Zidane. Hubo falta de fútbol pero también de intensidad, actitud, atención… aspectos fundamentales e injustificables. Algún jugador a lo mejor no tuvo ni que ducharse tras el encuentro.

El Madrid no está fino pero esta temporada nunca se le había visto tan desdibujado. El centro del campo, la línea sobre la que se han construido los éxitos del equipo, fue un descontrol total. Pocas veces habrán perdido tantos balones Modric y Kroos. Pocas veces se le habrá visto tan desbordado a Casemiro. A ello hay que sumarle la desmesurada imprecisión de los defensas para iniciar la jugada. Archaf, Marcelo y especialmente, Sergio Ramos, regalaron incontables balones a un Girona que tuvo pulmones y orden para presionar arriba. Con este escenario era difícil que el Madrid realizara una jugada ofensiva con criterio salvo cuando surgía Isco, el único faro en Montilivi. Varane fue el único defensor que estuvo bien y tuvo que ser sustituido en el descanso por molestias físicas. Es su idiosincrasia. Cuando está bien, nueva lesión. Otra más.

Es difícil destacar a un futbolista del Girona. Todos estuvieron a la altura de las circunstancias. Quizá Maffeo, el lateral derecho. Seguro atrás, incisivo adelante. Marcelo volvió a sufrir con su marca. El brasileño no está bien físicamente y desde hace tiempo, no muestra seguridad en su banda. El joven lateral del Girona tuvo en sus botas el primer tanto del partido. Un disparo precioso. Con la zurda, con rosca, buscando el segundo palo y que se estrelló en el poste. En la misma jugada, el Real Madrid acabaría abriendo el marcador.

Fue quizá la única jugada trenzada del Madrid. Con espacios, claro. Benzema recibe por el centro, rompe líneas, abre a Cristiano y su disparo, muy centrado, es rechazado por Bono para que Isco empuje el balón a la red. Sencillo para el malagueño que se aprovechó del error del guardameta. Poco más se vio de Ronaldo y de Benzema en el resto del partido.

Kiko Casilla no daba seguridad. Sí los postes de su portería que por segunda vez, evitarían el tanto del Girona. Un centro de Aday fue rematado por Portu a la madera. Uno de los cabezazos más complicados y raros que se recuerdan. El Madrid se estaba salvando de una derrota justa y ni con tantos avisos iba a espabilar tras el descanso.

A los 10 minutos, Pere Pons encuentra una autopista hasta el área del Madrid. Por en medio, ve como Casemiro, Kroos y Modric se quitan. "Pase, por favor", le debían decir. Ni metían la pierna. Y así se encontró Nacho un marrón que no pudo solucionar cuando el balón le cayó a Stuani que definió a la perfección la única ocasión que tuvo el delantero.

El tanto del empate no cambió el signo del partido. El Girona olió una oportunidad histórica y fue a por ella. A los dos minutos, gol de Portu. El Madrid era una verbena. Nadie del centro del campo o la delantera, estaba implicado en tareas defensivas. Si no marcaba Stuani, Maffeo tenía el rechace y sino, estaba Portu para marcar a la tercera oportunidad en la misma jugada. Eso sí, en fuera de juego.

Zidane intentó variar el guión con un cambio táctico que no funcionó. Incrustó a Casemiro entre los centrales y cambio a los laterales por Asensio y Lucas Vázquez. Asensio es menos jugador en la banda y Lucas no pega un buen centro desde hace meses.

Total, ni una ocasión a favor en la última media hora con el único recurso de algún centro al área cuando además el Madrid no lleva ni un gol de cabeza en Liga. Entre otras cosas, porque Benzema disparó una vez en 90 minutos ante el Girona. El cambio de sistema favoreció que el Madrid se partiera aún más. Hubo muchas ocasiones en la que había un tres para tres en contra del Real Madrid.

Los blancos empezaron mal el partido y terminaron peor. Y como sigan así, se les escapara la Liga en diciembre.

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