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Liga

Godín revive al Atlético con coraje, VAR y el 'gol del cojo' (3-2)

El Athletic perdió una renta de 0-1 y 1-2. Los rojiblancos remontaron en el descuento con corrección del VAR y con tanto de su capitán, cojo.

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Godín firmó el milagro en el descuento | EFE

Empezó la temporada siendo criticado por un resbalón en Vigo y sobre él aún pesa la duda de si el club tomará de una vez por todas las riendas para renovarle, porque si fuese por él ya lo estaría, pero si los equipos son reflejo de lo que son sus capitanes, no cabe duda de que el Atlético es lo que Godín es a un partido de fútbol: todo coraje y corazón. Y sólo por eso, ya debería estar renovado.

El central uruguayo fue el héroe de un choque que pudo dejar al equipo de Simeone nuevamente descolgado en la lucha por la Liga, sin embargo, ni con 0-1 ni con 1-2, el Atlético tiró la toalla ante el Athletic. Apenas tenían gasolina en su depósito por el desgaste de la Champions y por la cantidad de lesionados que hay en su enfermería, pero estando hombres como Godín sobre el campo al Atlético o le matas o revive aunque sea con el 'gol del cojo', como así fue.

Cuando todo parecía abocado a quedarse en un empate descorazonador, la figura de Godín apareció en el descuento con el gol que derrotó al Athletic, a la falta de fuerzas rojiblancas y hasta a la dudable actuación del colegiado Sánchez Martínez. El Metropolitano se desesperó con él y si el VAR no hubiese estado presente también habrían acabado pidiendo cuentas al línea. 3-2 en el Metropolitano y un mensaje: el Atlético, incluso cojo, compite.

Defensa vasca y problemas colchoneros

Le cuesta un mundo al Atlético de Madrid jugar ante equipos que se encierran atrás y si a eso se le suma que el equipo en cuestión tiene el día en esa faceta o que aumenta de 4 a 5 sus efectivos atrás, la cosa se pone casi siempre cuesta arriba para los hombres de Simeone. El Athletic de Berizzo llegó al Metropolitano con las ideas muy claritas y con la intención bien estudiada de ahogar a los locales como tantos equipos han logrado hacer dentro y fuera del coliseo rojiblanco. El 'Toto' lo planeó, lo plasmó sobre el césped y el plan se ejecutó con claridad y eficacia.

Visto lo visto en la primera parte tampoco es que el Atlético mereciese irse al descanso por detrás en el marcador, pero tampoco por delante. Sólo a base de chispazos de Correa se intuyó algo de peligro en el área de Iago Herrerín y de poco sirvieron los primeros 20 minutos impecables en el toque, la precisión y sobre todo la recuperación tras pérdida. Al igual que pasó ante el Dortmund, el equipo que encontró premio antes no fue el que tuvo la posesión sino el que estuvo fino en defensa y contundente arriba. La diferencia con la Champions es que los papeles se intercambiaron y el que se fue a la caseta por detrás en el marcador fue el Atlético.

Tras una media hora en la que se vio el buen hacer de Rodrigo y Thomas en el doble pivote, la ansiedad de Diego Costa por marcar y la irregularidad de Griezmann y Saúl, el Athletic empezó a verse cómodo con y sin balón y aparecieron las carreras de Iñaki Williams, el toque de Beñat y la capacidad de desborde de Muniain.

De menos a más en el partido, el Athletic encontró el gol en el minuto 35 merced a un disparo de San José que golpeó en el larguero y cayó manso para que Williams marcase sobre la misma línea de gol. Falló la defensa rojiblanca, demasiado mermada y blanda últimamente, y con el 0-1 se llegó al descanso. Simeone en la caseta repartió remos a los suyos para volver a jugar a contracorriente.

Godín aumenta su leyenda

Con los remos ya en la mano de cada uno de sus jugadores, Simeone dejó fuera del navío a Diego Costa para dar entrada a Vitolo y cambiar algo el modo de jugarle a la defensa del Athletic. La idea era no dar tanta comodidad a los defendores rivales que, liderados por Nuñez, habían secado a Costa y compañía en los primeros 45 minutos. Griezmann y Correa se quedaron arriba para dar movibilidad al ataque, pero no era día de tácticas sino de resistencia.

El partido fue una lucha feroz por aguantar el resultado desde el lado vasco y remontarlo en el caso de los madrileños. Fue una tarde-noche de no sentarse en la butaca y eso se pudo apreciar con el 1-1 y el 1-2, que llegaron a la par poco después de la parada salvadora de Oblak a Williams que evitó el 0-2.. Primero fue Thomas el que levantó al público de sus asientos y luego le tocaría otra vez a Iñaki Williams sentarlos de nuevo.El '9' león dejó mudo al Metropolitano ganándole la carrera a Godín y marcando el segundo cuando apenas se había podido celebrar el empate.

El 1-2 apuntaba a pinchazo atlético porque tampoco los cambios añadidos antes y después de Kalinic y Gelson terminaban de funcionar, pero fue entonces cuando el Metropolitano se dio cuenta de algo que si salía bien acababa en épica y si salía mal terminaba con un resultado peor o como mínimo corto. Diego Godín dejó la defensa, se fue a la delantera junto a Kalinic y ahí se peleó contra todos en busca de la heroicidad.

El Atlético, desde el 1-2 al 3-2, fue un equipo propio de un videojuego en el que pones a tus defensas arriba y a tus medios atrás. Saúl y Thomas acabaron de centrales y Godín de delantero y eso llevó al público a creer hasta el final. El 2-2 de Rodrigo aumentó aún más esa fe y, como no, sería el uruguayo Godín el que desató la locura en las gradas con el denominado 'gol del cojo'. El capitán, cojeando durante toda la recta final del partido, batió en el último momento a Iago Herrerín con un remate 'made in charrúa', pero ojo, no iba a ser tan fácil. Más tensión a la historia. El línea levantó el banderín, los segundos pasaron como horas y sólo el VAR terminó de enloquecer a los locales.

Partido remontado, cojeando, a balón parado y sufriendo, pero remontado a fin de cuentas. El Atlético aunque sea con una pierna sigue peleando la Liga. Godín mediante, por supuesto.

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