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Liga

Escándalo por amaños en el fútbol español

Un partido de Primera de esta temporada levanta sospechas, además de un partido de Segunda del año pasado. Hubo un intento de amaño en Tercera.

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Escándalo en el fútbol español. Varios futbolistas de Primera División, Segunda y exjugadores de ambas categorías, además de otras personas relacionadas con el mundo del fútbol, están siendo detenidos por la Policía Nacional en la denominada operación Oikos, dirigida por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 5 de Huesca, por su supuesta relación con una red de amaños con el objetivo de conseguir importantes beneficios económicos en el mercado de apuestas.

Durante estas primeras horas se han producido un total de nueve registros en inmuebles y está prevista la detención de once personas. Fuentes policiales han confirmado a Libertad Digital que ya se han realizado al menos seis arrestos. Se trata de Raúl Bravo (ex Real Madrid y ex Selección Española), Borja Fernández (Valladolid), Carlos Aranda (exjugador de ocho equipos de Primera), y Iñigo López (Deportivo de La Coruña), entre los exjugadores.

También han sido detenidos el presidente del Huesca (equipo descendido hace unas semanas a Segunda División), Agustín Lasaosa, y el jefe de los servicios médicos del mismo equipo, Carlos Galindo Ganuza. Otro de los jugadores al que se trata de localizar para su detención sería Samu Saiz (Getafe y exjugador del Huesca), al que no han podido comunicar hasta estos momentos su detención debido a que se encuentra de vacaciones con su familia fuera de su domicilio habitual.

La conexión Castilla

En la operación desplegada por la Policía Nacional sorprende la conexión de tres de los jugadores detenidos en la mañana de este martes. Los tres coincidieron en las categorías inferiores del Real Madrid y en la misma plantilla del Castilla, que en la temporada 2001-2002 ganó su grupo de la Segunda División B: Raúl Bravo, presunto cabecilla de la operación y actualmente retirado, Borja Fernández, que ha dejado el fútbol al finalizar esta temporada tras jugar en el Valladolid, y Carlos Aranda, delantero, ex entre otros del Osasuna.

Sáiz también jugó en el Castilla, pero en la 2009-2010, mientras que Íñigo López no llegó a la disciplina merengue, aunque sí jugó en equipos de la Comunidad de Madrid entre 2002 y 2010.

Así se llevaban detenido a Borja en Valladolid:

Dos partidos en la picota y un intento fracasado

Los investigadores se centran principalmente en dos supuestos amaños. El primero habría tenido lugar en un partido de Primera División y el otro en Segunda División. Según anunció el programa Espejo Público de Antena3, el partido que ha significado el detonante final es el Valladolid-Valencia de la última jornada de Liga, en el que el equipo local no se jugaba nada y los chés estaban peleando por entrar en la Champions League.

Según informa este programa de televisión, el amaño no habría sido entre clubes, sino que presuntamente habría jugadores que vendieron el partido para ganar dinero en las casas de apuestas. La línea de apuestas del partido se disparó y Javier Tebas, presidente de la Liga de Futbol Profesional (LFP), lo denunció a la Policía Nacional.

El otro de los partidos en la picota, el de Segunda División, se jugó en la temporada pasada, según han explicado fuentes policiales a este periódico. Se trata del encuentro que disputaron el 29 de mayo de 2018 el Huesca y el Nástic de Tarragona. Los investigadores recibieron la denuncia después de que se detectara que el volumen de dinero que estaba moviendo en apuesta era 14 veces superior al que suelen mover los partidos de esta categoría.

La red habría intentado amañar un tercer encuentro, que correspondía al campeonato de Tercera División. Las mismas fuentes policiales indican que resultó infructuoso, sin dar más detalles, pero que los jugadores implicados se comprometieron a compensar las perdidas que supuso el encuentro con el amaño de otro en el futuro.

El camino del amaño

Fuentes policiales consultadas por Libertad Digital han explicado que los supuestos integrantes de esta red de amaños de partido de fútbol utilizaban varios fases para la realización de sus supuestas actividades ilícitas. El primer paso era la selección de los encuentros que iban a intentar amañar. La decisión la intentaban tomar preferiblemente al inicio o al final de la Liga.

En segundo lugar, estudiaban el tipo de acuerdo que se debía alcanzar con los implicados para que la apuesta resultara con éxito. Se intentaban pactar apuestas combinadas que incluían el resultado parcial al descanso o el final de los partidos, el número de córneres… lo que les permitía incrementar de forma notable las ganancias de la apuesta.

Una vez decidida la apuesta, empezaba entonces el proceso de captación, realizando una primera aproximación "de tanteo" a algún jugador o miembro de las plantillas que iban a disputar el encuentro, teniendo preferencia por los capitanes de los equipos. Una vez aceptado el amaño por estos, se fijaba la forma de pago, que se hacía siempre en metálico y en dos pagos, una parte antes del partido y otra después.

Los responsables de la organización, entre los que se incluyen algunos de los detenidos este marte, eran los responsables de anticipar el dinero correspondiente al primer pago a los jugadores y del dinero que se iba a gastar en la apuesta.

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