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El Atlético cierra filas en el Metropolitano a base de contundencia (2-0)

Ovación para la pareja Koke-Simeone, gran choque de Correa y goles de Saúl y Morata para cerrar la victoria ante el Athletic.

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Ovación para la pareja Koke-Simeone, gran choque de Correa y goles de Saúl y Morata para cerrar la victoria ante el Athletic.
Koke, uno de los grandes protagonistas del partido | EFE

Como se suele decir en tiempos complicados, los problemas se solucionan en casa y eso es lo que hizo el Atlético de Simeone en el Wanda Metropolitano. Desde la previa del partido se notó un ambiente de unidad en la casa rojiblanca y ya en el calentamiento se pudieron escuchar cánticos favorables a los jugadores más discutidos. Koke se llevó la mayoría de ellos y precisamente sería el capitán colchonero el que firmaría una de las actuaciones destacadas del conjunto local. ¿Casualidad? No lo creo.

El objetivo era doble ante el Athletic. El primero estaba claro, ganar el partido, y el segundo también, cerrar filas. Si se empezaba mal, ánimos y no pitos. Si alguien fallaba un pase, aplausos y no sonido de viento. Y así con todo lo que fuese ocurriendo. Esa red de seguridad ambiental que les proporcionó el Metropolitano a sus jugadores fue tan efectiva como la contundencia del propio Atlético durante el choque. Los rojiblancos fueron prácticos y, sin firmar un encuentro que les reconciliase con la falta de creatividad que se les demanda, el equipo del Cholo fue superior al Athletic de Garitano en ambas áreas. Atrás, un fortín. Arriba, pólvora y definición.

Ganó bien el Atlético, pero curiosamente no fue el partido en el que jugase mejor en el Metropolitano en lo que va de temporada. El fútbol tiene estas cosas. Eso sí, con los rivales vecinos mirando desde sus respectivas ventanas para ver si en el estadio rojiblanco había follón familiar un día más, el equipo del Cholo sí encontró su mejor versión dentro de su estilo. No hay mejor manera de mejorar que hacerlo con buenos resultados y con la familia unida. El Metropolitano entendió lo que necesitaba su equipo y este respondió con la victoria local más cómoda de la temporada.

El Cholo impuso su estilo

Simeone suele pedir contundencia y que su equipo sea más práctico que creativo y eso, guste o no a propios y extraños, fue lo que hizo el Atlético de Madrid ante el Athletic. El equipo no empezó bien, para variar, y Oblak salvó el 0-1 en el minuto 1 con un paradón a la salida de un córner. Salvado ya el primer match ball, la mejora sustancial llegó a partir del cuarto de hora inicial. Los rojiblancos controlaron los tiempos del primer tiempo sin tener el balón continuamente en sus pies. No fueron superiores al Athletic, sin embargo, golpearon cuando tuvieron la oportunidad de hacerlo e hicieron daño a base de esa contundencia demandada por su jefe.

El Atlético se dedicó a contragolpear y, cuando la táctica es esa, tienes que tener como mínimo a tres jugadores que en la estampida de salida pongan precisión en los pases. Si no consigues que haya tres pases correctos en el tiempo adecuado y con la precisión necesaria, adiós a los contragolpes. En otros partidos esa salida rápida se detenía como mínimo en el segundo jugador rojiblanco que tocaba la pelota y las jugadas se marchaban al limbo. Frente al Athletic fue todo lo contrario y en esa faceta destacaron Koke, Saúl y sobre todo Lemar. El francés, titular tras su buen partido ante el Leverkusen, puso exquisitez a las transiciones y el Atlético a partir de esa claridad en el pase salió como una bala en dirección a la portería de Unai Simón.

El Atlético fue sumando transiciones positivas, pero lo hacía sin oportunidades. Faltaba un último centro preciso o un movimiento de ruptura y lo segundo llegó antes que lo primero. Correa, capaz de hacer 10 jugadas mal de forma consecutiva y una decisiva que soluciona cualquier partido, eligió sacar su mejor versión para romper a su defensor con un movimiento de cuerpo que le permitió entrar en el área iniciando una jugada que terminaría Saúl. Minuto 27, 1-0 y tras muchos partidos en el Metropolitano rezando por un simple gol, el Atlético golpeaba primero para ganar confianza.

Sin noticias del Athletic y sentencia de Morata

Si el Atlético se encontró siempre cómodo dentro de su estilo, todo lo contrario le pasó a un Athletic que echó mucho de menos la actuación de Iñaki Williams la temporada pasada. El delantero vasco fue un calvario el año anterior destrozando a la antigua defensa colchonera, sin embargo, la nueva zaga local le quitó esos viejos recuerdos de la cabeza con un partido sobresaliente de todos los fichajes colchoneros. Trippier, Hermoso, Felipe y Lodi llevan pocos meses en Madrid y hacen que parezca fácil acoplarse tan pronto, pero no lo es ni mucho menos. Simeone, desde la banda, lo sabe.

Con Iñaki Williams seco arriba, Asier Garitano tiró del oficio de Raúl García y Muniain para intentar romper el partido en alguna jugada aislada o a base de segundas jugadas. Era lo único que podía hacer el equipo de San Mamés ya que el Atlético apenas le cedió terreno. Solo hubo un pequeño tramo del partido en el que el Athletic intentó abrir sus bandas para meter centros buscando el milagro, pero no lograron sacar nada de ahí ni en la primera parte ni en la segunda con una buena ocasión de Muniain. El estilo local estaba impreso en el campo y el marcador ni se inmutó en su contra.

El Atlético fue controlando bien al Athletic hasta tener la ocasión necesaria para matar el choque y la misma llegó en el minuto 65 con una gran combinación por banda derecha que culminó Morata a pase de Correa. Dos buenas noticias para el Cholo: ya tiene 9 goleador y Correa por fin aparece para hacer lo que mejor sabe, desatascar. Con 2-0, el Athletic perdió la fe y Simeone blindó el centro con la entrada de Héctor Herrera por Correa. Vitolo y Costa también tuvieron minutos aunque ninguno tuvo suerte de cara a gol.

El Atlético pone fin a un ciclo en casa que empezó mal con el empate ante el Valencia, tuvo pelea familiar con final feliz ante el Leverkusen y finalizó con epílogo victorioso contra el Athletic. De menos a más con un empate y dos victorias en tres partidos. La casa rojiblanca aún tiene mucho por barrer, pero todos, desde el equipo hasta la propia afición, han cogido la misma escoba.

Ficha técnica:

Atlético de Madrid, 2: Oblak; Trippier, Felipe, Hermoso, Lodi; Koke, Thomas, Saúl, Lemar (Vitolo, m. 76); Correa (Herrera, m. 66) y Morata (Diego Costa, m. 66).

Athletic Club, 0: Unai Simón; Capa (De Marcos, m. 79), Unai Núñez, Íñigo Martínez, Yuri; Muniaín, Dani García, Unai López, Córdoba (Ibai, m. 56); Raúl García y Williams (Aduriz, m. 66).

Goles: 1-0, m. 27: Saúl, a pase de Correa. 2-0, m. 65: Morata culmina un pase de Correa.

Árbitro: Hernández Hernández (C. Las Palmas). Amonestó al local Saúl (m. 42) y a los visitantes Raúl García (m. 71) y Unai Simón (m. 83).

Incidencias: partido correspondiente a la décima jornada de LaLiga Santander disputado en el estadio Wanda Metropolitano ante 59.211 espectadores.

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