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El final de la era Valverde frente al inicio de la era Setién: ¿qué Barça tiene mejores números?

Tras el flojo empate en Nápoles y la derrota en el Clásico, la imagen del técnico cántabro queda debilitada.

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Tras el flojo empate en Nápoles y la derrota en el Clásico, la imagen del técnico cántabro queda debilitada.
Ernesto Valverde y Quique Setién. | LD

"Honestamente, y después de los últimos partidos del Barcelona, no he visto ninguna mejoría desde que echaron a Ernesto Valverde y se trajo a Quique Setién''. Son palabras de una voz autorizada en el entorno azulgrana como es la de Vítor Borba Ferreira, Rivaldo. El que fuera jugador barcelonista durante cinco temporadas (1997-2002), que actualmente ejerce como embajador de la casa de apuestas Betfair, pone de relieve varias evidencias futbolísticas, como una posesión de balón estéril, falta de velocidad y profundidad en muchas ocasiones y, sobre todo, una excesiva dependencia de Leo Messi. Varios males endémicos que en absoluto se le escapan al aficionado culé.

Lo del argentino en los últimos Clásicos empieza a ser preocupante porque, en el de anoche en el Santiago Bernabéu (derrota por 2-0 ante el Real Madrid), apenas se le vio. Es cierto que tuvo dos buenas ocasiones de gol en la primera parte, abortadas por Thibaut Courtois, pero en la segunda desapareció por completo del mapa. De hecho, en el minuto 74, tres después del gol de Vinicius que abría el marcador, Leo vio cómo Marcelo le ganaba un balón en carrera cuando el de Rosario se dirigía hacia la portería de Courtois. Que lo haga el Marcelo actual, en uno de sus peores momentos como jugador madridista tras 13 años, debería ser cuando menos preocupante.

"La posesión del balón (con Setién) no es consecuente. Ahora salen con la pelota jugada desde su área, tomando unos riesgos que también tienen el Real Madrid o el Manchester City, por ejemplo, pero lo realmente desconcertante es la ausencia de gente que se atreva a tirar desde fuera del área para sorprender. Parece como si el equipo estuviera tratando de marcar goles sólo dentro del área rival", lamenta Rivaldo, que en absoluto ve mejoría alguna del Barça con el cambio de entrenador, hace ya casi dos meses.

El adiós cantado de Valverde

El pasado 13 de enero, el presidente de la entidad, Josep María Bartomeu, comunicaba a Ernesto Valverde su despido como técnico barcelonista después de dos años y ocho meses en el cargo. En realidad, el Txingurri ya estaba sentenciado varias semanas antes (seguramente desde el Clásico liguero del Camp Nou contra el Real Madrid, jugado el 18 de diciembre de 2019, que acabó en empate sin goles tras clara superioridad madridista), pero la Junta Directiva prefirió esperar unos cuantos partidos más. En concreto, tres, saldados con goleada al Alavés (4-1), empate ante el Espanyol (2-2) y derrota contra el Atlético de Madrid en semifinales de la Supercopa de España (2-3). Una eliminación que, unida a las sufridas las campañas anteriores en la Champions frente a la Roma y el Liverpool, supusieron el adiós del técnico extremeño antes de tiempo.

De esta forma, el Barça destituía por primera vez a un entrenador desde hacía 17 años (enero de 2003), cuando Louis van Gaal acabó su segunda etapa en el club catalán, presidido entonces por Joan Gaspart, y era sustituido por Radomir Antic.

Aquel mismo 13 de enero de 2020, a última hora de la noche, el Barça anunciaba el fichaje de Quique Setién por dos años y medio. Aunque a nadie se le escapa que el santanderino no era ni mucho menos la primera opción. Ni siquiera tampoco la segunda, tras haber sonado con mucha fuerza previamente los nombres de Xavi Hernández y Ronald Koeman. "Me habría gustado que las cosas se hubieran hecho de otro modo", dijo el presidente Bartomeu horas después, durante la presentación del entrenador cántabro junto al secretario técnico del club, Eric Abidal, para reconocer que la forma en la que se había producido el adiós del Txingurri no fueron precisamente las mejores.

"Aunque los resultados son buenos y vamos primeros en la Liga y en octavos de la Champions sabíamos desde hacía tiempo que la dinámica del equipo era muy mejorable (...) Necesitábamos un impulso y creemos que con Setién lo vamos a conseguir. Tiene una manera de entrenar que cuida el juego y el estilo y eso es algo que a nosotros nos gusta. Fue un enamorado de Cruyff y eso entronca también con nuestra esencia como club", añadió el máximo dirigente azulgrana.

Posesión pero sin sentido

En realidad, el estilo de Valverde, más directo que el de Setién, nunca terminó de casar con la parroquia barcelonista, que rememora con nostalgia los tiempos del sextete de Pep Guardiola. Aquel fútbol en el que primaba la posesión casi por encima de todo. El gusto por el balón. Pero aunque este Barça quiere ser el dueño de la pelota durante los partidos (Setién ya impuso su estilo en anteriores equipos como el Real Betis, el Racing de Santander o la UD Las Palmas), lo cierto es que le sigue faltando velocidad y profundidad a la hora de circular el balón. Pases sin sentido que en la mayoría de ocasiones no llevan a ningún lado, como denuncia Rivaldo. Un buen ejemplo de ello, el partido del debut en la Copa del Rey contra el Ibiza en Can Misses, especialmente en una primera mitad que acabó sin goles (aunque luego apareció Antoine Griezmann con su gol salvador en el descuento para dar a los azulgranas el billete a octavos de final).

"Es otra manera de jugar (el de Setién con respecto a Valverde), otro esquema táctico. Hace muy poco tiempo que está aquí pero ya hemos notado la diferencia al perder el balón y también cuando lo tenemos nosotros. Intentamos mejorar cada partido y pienso que estamos en el buen camino", señaló recientemente el propio Griezmann sobre el nuevo estilo de juego del Barça, en declaraciones a Radio Montecarlo, para hacer hincapié en la presión tras pérdida. Pero, visto lo visto, todavía tiene mucho trabajo por delante en este aspecto fundamental del juego, clave para evitar los contragolpes del rival.

Se vio, por ejemplo, anoche en el Clásico del Bernabéu: al margen de la manida frase que dice que "el que perdona lo acaba pagando", el Barça pegó un bajón alarmante a la hora de partido y dio alas a un rival que parecía sometido. Pero no perdonaron los blancos y se acabaron llevando el gato al agua. Gracias también, precisamente, a la presión tras pérdida, aspecto éste donde los centrocampistas blancos (Kroos, Casemiro, Valverde e Isco) le ganaron la batalla a los culés (Busquets, Arthur, De Jong y Arturo Vidal).

El balance Setién vs Valverde

Más allá de sistemas, de estilo de juego y de conceptos, los números de Quique Setién, en sus primeros once partidos con el Barcelona, no le dejan bien parado ante el final de la era Valverde como técnico azulgrana. En Libertad Digital hemos querido comparar el balance de esos once primeros encuentros del técnico cántabro, entre todas las competiciones, con los últimos once que dirigió el Txingurri en el banquillo culé. Y, con cifras en la mano, el cacereño sale como ganador.

En el final de la era Valverde, el Barça logró siete victorias, tres empates y una derrota, con un balance de 25 goles a favor y 13 en contra (+12), por los siete triunfos, un empate y tres derrotas, con 21 tantos a favor y 11 en contra (+10) de lo que llevamos de la era Setién. Entre todas las competiciones, insistimos. Lo único que, en este aspecto, conviene recordar que al extremeño le acabó matando la eliminación en la Supercopa de España tras dejarse remontar de forma increíble por el Atlético.

Las mayores goleadas en el final de la era Valverde fueron ante el Alavés (4-1) y el Mallorca (5-2), mientras que con Setién el equipo ha logrado dos manitas, una ante el Leganés (5-0) y otra contra el Eibar (5-0), en este último duelo con cuatro goles de Leo Messi para romper una racha de cuatro jornadas de Liga sin marcar. La primera derrota de la era Setién llegó en Mestalla, en el tercer duelo (2-0 frente al Valencia), y luego el conjunto azulgrana ha caído eliminado en cuartos de la Copa del Rey ante el Athletic (1-0 en San Mamés, con un gol de Iñaki Williams en el descuento) y anoche mismo perdió el Clásico del Santiago Bernabéu (2-0, con tantos de Vinicius Júnior y Mariano) para ceder el liderato de LaLiga al Real Madrid.

Está claro que Quique Setién no ha empezado con buen pie en el banquillo culé y de momento ya le llueven más críticas que elogios, aunque tiene tiempo de enderezar el rumbo: sigue vivo en octavos de la Champions y está a un punto de su eterno rival en el campeonato liguero.

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