Menú

Liga

La crisis del coronavirus: el fútbol entretiene y se seguirá consumiendo, pero en mercado bajista

El economista Albert Deulofeu señala que, tras la crisis del coronavirus, nada será como antes.

LD/Efe
0
El economista Albert Deulofeu señala que, tras la crisis del coronavirus, nada será como antes.

Que el fútbol está viendo una sacudida de proporciones no cuantificables lo sabe todo el mundo, igual que que al mínimo aliento que reciba, recobrará el pulso, porque el deporte rey es, ante todo, una de las principales industrias del entretenimiento, al que los aficionados seguirán acudiendo para consumirla, aunque todo ello en un mercado bajista.

En una entrevista concedida a EFE vía telefónica, el economista Albert Deulofeu señaló que de la crisis del coronavirus se derivará un punto de inflexión "inevitablemente por las pérdidas que se van a producir en la industria del deporte, a la que el fútbol no es ajena".

Albert Deulofeu está especializado en elaborar informes periciales económicos y asistencia a juicio, y es socio fundador de Marca Cardinal SLP, además de haber participado en las pasadas elecciones a la presidencia del FC Barcelona en la candidatura de Toni Freixa.

"El sector del fútbol profesional es entretenimiento y la gente seguirá demandando entretenimiento, y seguirá siendo un factor potente económicamente y que continuará generando muchos ingresos, porque el aficionado no dejará de serlo y volverá al campo y volverá a comprar camiseta y las televisiones privadas volverán a comprar los derechos del fútbol", añadió.

"Otra cosa son los ciclos económicos y que puedan afectar a la evolución futura del sector. Antes de que llegase a esta coyuntura, muchos nos cuestionábamos si esta tendencia de hiperinflación salarial se podía mantener durante mucho tiempo. Por ejemplo, el Barça llega en una situación muy complicada a esta coyuntura económica, porque tiene un nivel de endeudamiento muy alto y porque para cuadrar la cuenta de resultados cada año tiene que vender a jugadores por más de cien millones de euros y acabar el año con beneficio, lo que acaba siendo una ingeniería financiera. Además, el Barcelona cada año está fichando más caro", explicó.

Deulofeu considera que cuando se active de nuevo el campeonato, el mercado será "claramente inflacionista" porque no habrá dinero para comprar y se querrá vender. "Se van a dar en los próximos mercados muchas permutas, como la de Cillessen y Neto el año pasado entre el Barça y el Valencia", admitió Deulofeu, aunque considera que posiblemente en muchos casos sin montante económico de por medio. "Va a ser difícil ver el primero que cierre un traspaso. Que los habrá, porque se tendrán que ajustar las estructura salariales a una nueva realidad, y aquí habrá que vender a la baja y habrá impactos en la cuenta de resultados", dijo.

"Lo que parece inevitable es que cuando pase este periodo aparecerá un mercado bajista y no alcista, y ello lo empezará a activar la Premier, porque es el campeonato que históricamente más gasta. Otro asunto será ver cómo afecta esta situación al control económico y el 'fair play' financiero, porque este agujero que se va a producir va a ser difícil de tapar", presintió.

Deulefeu dijo estar preocupado por la dinámica que ha tomado el fútbol en estos últimos años, con un mercado inflacionista, y apuntó al Barça porque cree que el club catalán "llegó a enloquecer" en los periodos de contratación "tensando la economía del club con fichajes de jugadores por encima de los cien millones de euros cada uno".

"El problema es que ha habido clubes que se han desbocado coyunturalmente en los mercados y después ha pasado, aunque sin tener culpa, que se les he echado encima la crisis del COVID-19 y con el panorama que queda poco menos que se antojan situaciones insostenibles en algunas entidades", razonó.

Ante este panorama, en el caso del FC Barcelona, la entidad catalana no ha tenido más remedio que plantear un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) que afectará a unas 1.500 personas, que es el universo laboral que sostiene el club azulgrana, entre personal de gestión, Fundación, técnicos y personal de tiendas y otros.

El ERTE aún no ha sido presentado por el club catalán, informó a EFE una fuente del Barça, ya que se está negociando con el comité del empresa.

Tras los acuerdos llegados con los equipos profesionales, y concretamente con el primer equipo, el cual aceptó ayer una rebaja del 70% de su sueldo, mientras se mantenga el estado de alerta, y garantizar que el resto de trabajadores cobre el 100% del sueldo, el Barcelona intentará cubrir con sus fondos y el dinero que le llegue de la primera plantilla todos los sueldos del personal de la entidad.

"En un ERTE, lo que hace el Estado es complementar hasta un 70% la base reguladora, que es la base de cotización, con el tope máximo de la base de cotización, que son unos 4.000 euros al mes, aproximadamente. Es decir, aquel empleado que cobre más de 4.000 euros se verá afectado, porque el Estado solo le complementará el 70% hasta este tope de 4.000. Así, los más afectados no son los jugadores profesionales, porque los jugadores siguen siendo ricos, sino los trabajadores, los empleados y sobre todo aquellos que están en una base de cotización por encima de los 4.000", aclaró Deulfeu.

"Esto funciona así: la empresa hace una propuesta al comité de empresa y se abre una negociación, que normalmente acaba en acuerdo, porque cuando una empresa presenta un ERTE es que tiene problemas y los trabajadores lo saben, y la empresa lo que quiere es preservar la actividad y los puestos de trabajado. Si al final los términos del ERTE son razonables, se llega a un acuerdo. Esto no gusta a nadie aunque se presente en términos razonables. Y si se llega a un acuerdo, se implementa", añadió.

Y si no se llega a un acuerdo, "el club lo implementa igualmente y se trasladará a la autoridad laboral, aunque puede acabar en manos de un juez, que al cabo de unos meses se pronunciará si el ERTE procedía o no".

0
comentarios

Servicios