
Su tiro de 20,37 metros en el tercer y último intento situó al leonés en el cuarto lugar del ránking combinado de los dos grupos de calificación, y por tanto en el grupo que está llamado a luchar por las medallas. "Me pongo un siete o un siete y medio porque por la mañana me cuesta siempre entrar en competición. Ahora, en la final, necesito hacer unos ajustes técnicos. En el tercer lanzamiento las cosas ya han ido por su sitio y sólo me ha faltado esa actividad de la tarde", ha declarado el lanzador español. La medalla de oro, insistió el leonés, "estará claramente por encima de 21 metros, y las de plata y bronce un poco por encima o un poco por debajo".
Martínez se levantó a las 6.30, desayunó sólo un poco de yogur y a las 8.15, dos horas antes de la competición, empezó el calentamiento. "Ahora me iré a comer algo y dormir un ratito porque la final la han puesto muy pronto", indicó.