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Joe Llorente: "Los grandes campeones no son los que menos se equivocan, sino los que mejor se levantan"

Ve la luz Espíritu de remontada, el primer libro de Joe Llorente, escrito con la intención de ser guía básica para superar las dificultades diarias.

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Ve la luz Espíritu de remontada, el primer libro de Joe Llorente, escrito con la intención de ser guía básica para superar las dificultades diarias.
Joe Llorente, en una entrevista concedida a Libertad Digital. | David Alonso Rincón

¿Quién no recuerda a Joe Llorente? Mítico base del Real Madrid y de la selección española, ganador de la medalla de plata en Los Ángeles'84 -a las órdenes de Antonio Díaz Miguel-, y de numerosos títulos con el club blanco, entre ellos una Copa de Europa y una Intercontinental.

Sobrino de Paco Gento -el único futbolista que tiene seis Copas de Europa en su palmarés, recientemente nombrado presidente de honor del Real Madrid-, José Luis Llorente Gento(Valladolid, 6 de enero de 1959) pasó del parqué a los despachos casi en un visto y no visto. Tras colgar las botas en 1997, se licenció en Derecho y pasó a presidir la Asociación de Baloncestistas Profesionales (ABP) durante más de tres lustros, hasta marzo de 2014.

Pero hablamos de alguien que es más que un exbaloncestista o un exdirigente de la canasta. Abogado, conferenciante, comunicador, comentarista deportivo y colaborador de varios medios de comunicación, Joe Llorente acaba de publicar su primer libro.

Espíritu de remontada (Ediciones Urano, 2016, 192 págs.) vio la luz hace apenas un mes con el ánimo de convertirse en una guía para afrontar las situaciones más peliagudas de la vida, no sólo del deporte, con el principio de remontada como concepto básico.

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A través de cientos de anécdotas, protagonizadas por familiares suyos, famosos y personas anónimas, Joe Llorente nos da las claves para superar los retos cotidianos que nos plantea el día a día. Y en esta entrevista a Libertad Digital, el autor ahonda en este libro que anuncia con convertirse en un éxito de ventas y, sobre todo, en una guía fundamental para nuestras existencias.


Entrevista a José Luis ‘Joe’ Llorente

¿Por qué Espíritu de remontada? Lo de remontada es un término muy vinculado siempre con el Real Madrid, y tú que eres madridista…

No, no, nada que ver. No es un libro de deporte, sino que es un libro de la vida, escrito para todo el mundo. Lo que nos mueve en el día a día son las emociones, los problemas que superar, y me parece que la remontada es una forma gráfica de explicarlo. Además, hace años que el Madrid no remonta en el Bernabéu (Risas). No van por ahí los tiros. No es un libro para madridistas exclusivamente, ni tampoco de deporte.

En tu caso personal, pones el ejemplo de tu polémica salida del Real Madrid en 1983, para fichar por el Cajamadrid, y que luego protagonizaste una remontada para terminar disputando catorce meses después los Juegos de Los Ángeles,ganando encima la plata...

Lo que quiero poner con ese ejemplo es que la vida da muchas vueltas y que a veces nos preocupamos demasiado cuando nos va mal. Tenemos que asumir que la vida es así, que todo el mundo falla y comete errores continuamente. Ahí, lo que tenemos es aprender a afrontar los errores. Ésa es la clave. En el libro, con mis relatos, quiero poner de relieve un estilo de vida, sin rigideces ni códigos muy estrictos, pero sí poniendo en marcha una serie de valores. Reaccionando de una forma determinada a situaciones concretas y esto al final se convierte en un hábito y por tanto en una forma de vida.

Eso en cuanto a lo estrictamente deportivo, pero... ¿has tenido que afrontar alguna remontada personal más allá del deporte?

Continuamente.

¿Algún caso concreto que quieras destacar?

Quizá el momento que estoy viviendo ahora. Después de muchos años en el mundo del deporte, primero como deportista profesional y luego como presidente del sindicato de jugadores, ahora mis actividades no tienen que ver con el deporte, sino con la gestión de las personas, con escribir... Es algo totalmente diferente a lo que he hecho durante muchos años, así que podemos decir que estoy casi empezando de cero. Es una situación completamente nueva para mí desde el punto de vista de la actividad. Desde el punto de vista emocional, que es lo importante, y de las herramientas. Pero no me asusta. Todo lo contrario: estoy disfrutando mucho.

Puede que haya gente que, al haberte retirado hace mucho tiempo (1997), quizá estés ocioso. Pero lo cierto es que eres conferenciante, colaboras en medios, practicas mucho deporte… a mí por lo menos me llama la atención de dónde sacas el tiempo para escribir un libro.

Yo siempre recomiendo hacer muchas cosas, y sobre todo cosas que te gustan. Primero porque te complementan como persona y nunca sabes cuándo las vas a poder utilizar. De todo lo que he hecho en mi vida, algunas cosas han sido más prácticas que otras. Me han reportado energía para seguir hacia adelante. No cuesta hacer cosas que te gustan. Hay que inclinar nuestra voluntad hacia cosas que nos gustan, teniendo en cuenta que dentro de aquellas cosas que nos gustan, también se generan problemas y dificultades. Decía Confucio: 'Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida'. No, es mentira. Cualquier ocupación, la que más te guste del mundo, la más vocacional, la que más satisfacciones te produzca, siempre va a tener un reverso de la moneda y vas a tener que pasar por sufrimientos y sinsabores.

Por poner un ejemplo: yo soy un deportista profesional, me encanta el deporte y no lo cambiaría, pero estás muchas veces en el banquillo, donde he echado pestes por la boca, he estado lesionado, paso por muchas situaciones de estrés, porque la vida del deportista es muy estresante... Alguna vez me daban ganas de despedir al entrenador de turno y poner a otro. En fin, la vida es así. Todo lo que voy hablando en el libro, no es tanto para el deportista, sino enfocado hacia cualquier actividad. En el libro se habla de deporte, sí, pero también de empresa, de ciencia, de música…

Desde luego que no dejas nada ni a nadie en el tintero. Un libro completito, podríamos decir…

He intentado escribir un libro ameno, para todo el mundo. He buscado ejemplos de muchas ramas, de la empresa, del mundo científico... He hablado con gente como el presidente de Adecco, Enrique Sánchez, o con el de Telefónica, Luis Miguel Gilpérez, que es quien prologa el libro, en busca de que corroborasen mis ideas, me dieran algunas nuevas y, en definitiva, de hacer un libro que pudiera ayudar a la gente, además de ser entretenido.

Hablabas de hacer lo que te gusta; es decir, de aficiones, que es algo que destacas bastante en el libro. Pero también empleas otros términos como la 'confianza' o 'energías renovables'...

Sí, son energías renovables; como la energía solar, que no se acaba nunca. Es a lo que tenemos que tender. Por eso hablo de motivación intrínseca, de emociones... El sentir que estás haciendo algo bien, eso es casi constante. El sentimiento de competencia está muy arraigado en el ser humano y con cualquier cosa lo podemos experimentar, y muchas veces de forma diaria. No hace falta que sea una cosa trascendente o de gran dificultad. Un mínimo juego, un crucigrama, apretar un tornillo, hacer cualquier chapucilla en casa, aliñar bien la ensalada… de todo eso experimentamos placer.

Pero en el libro hablo también de trabajo en equipo, que es fundamental. Compartir cosas es muy placentero en la medida en que somos animales tribales. Mira, de hecho el otro día estuve en una conferencia en la que participaba, entre otros, Andrés Contreras. Es un genio español que lo ha fichado la empresa que desarrolla el Hyperloop, el tren magnético neumático. Le preguntaron que le recomendara algo a los jóvenes emprendedores y él respondió que aprendieran a trabajar en equipo. Me sorprendió muchísimo que lo destacase en primer lugar, sobre todo porque este tipo de competencia está bastante adormilada entre los jóvenes.

Hay otros conceptos, como 'entrenar la voluntad', sobre todo tratándose de algo tan inmaterial, pero también la paciencia, especialmente en esta sociedad de las tecnologías donde vivimos a un ritmo vertiginoso. Y, llevándola a tu caso, en el mundo del deporte lo que precisamente no hay es paciencia...

Sí, pero tenemos que ponerla nosotros.

¿Y cómo se consigue eso?

Con análisis. El ser humano necesita recompensas rápidas y constantes. Tenemos que ser capaces de darnos cuenta de los pequeños avances, porque con muchos pequeños avances acabaremos consiguiendo el objetivo. En el capítulo sobre la paciencia pongo el ejemplo de Ruth Beitia, que año tras año ha ido mejorando un centímetro, e incluso algunos años no se ha superado nada o incluso ha podido retroceder.

Podemos medir nuestros pequeños logros de cada día y celebrarlos porque tenemos muchos, lo que pasa es que muchas veces en este mundo tan vertiginoso no nos damos cuenta, pero cada uno de nosotros somos capaces de progresar a poco que nos fijemos. Hay que reflexionar acerca de ello y darse cuenta de que cada remontada tiene su plazo y de que cada persona también tiene su plazo a la hora de hacer las cosas.

Hablas, cómo no, de confianza, algo fundamental para emprender una remontada, pero también de los fallos, de saber cómo convivir con ellos. Aciertos y errores, algo así como el yin y el yang, ¿no?

¡Claro!Errare humanum est. Erramos y nos confundimos todos sin excepción muchas veces todos los días. Lo que tenemos que hacer es tomar el fallo en su justa consideración y levantarnos. Los grandes campeones no son los que menos veces se equivocan, sino los que más veces y mejor se recuperan de los errores cometidos. Esto es así. No hay nadie que no se equivoque. La vida es un poco de ensayo y error. Y lo que tenemos que hacer es que los erroes no frenen nuestra energía, darles la justa importancia que tienen. Salvo la salud y todas estas cosas, no hay nada que no tenga remedio. Ver la responsanilidad que tenemos nosotros en ellos y no dejarse arrastrar por ellos.

Entre esos grandes campeones de los que hablas en el libro están, cómo no, Rafa Nadal, Pau Gasol, Fernando Alonso… Pero también hablas de muchos personajes corrientes y molientes, personas anónimas como, por ejemplo, tu hermana María José, que ha sido auxiliar de vuelo…

¡Ya ves, la familia Llorente Gento que sigue en boga después de tantos años! (risas)

Y quien sigue también en boga, pese a que no pueda jugar este fin de semana, es tu sobrino Marcos (Llorente), que tan buen inicio de temporada está haciendo con el Alavés. ¿Lo ves en un futuro no muy lejano de nuevo en el primer equipo del Real Madrid?

Seguro que sí. Pero ahora mismo tampoco es importante porque está cedido al Alavés y de momento a corto plaza la situación no se va a dar. Por lo que yo sé de la historia, se ha llegado a una situación consensuada entre todas las partes. Marcos se ha dado cuenta de que no iba a jugar mucho y ha preferido irse a un sitio donde iba a jugar, que es lo que le conviene en estos momentos para terminar de formarse como jugador. Yo soy muy defensor del talento joven y creo que los talentos jóvenes hay que darles oportunidades. Los que son buenos de verdad, aunque estén un poquito verdes, pueden jugar con los mejores. Es más, juegan mejor con los mejores que con otros que no son tan buenos o que pueden cometer fallos propios de la inexperiencia.

Pero, ya que me preguntas por la familia, mucho de lo que hablo en el libro tiene que ver con eso. Sabemos que el deporte, como todo en la vida, es una carrera de fondo, que hay que trabajar sin pausa. A veces con más prisa y otras veces con menos prisa. El de Marcos es un ejemplo adecuado. Quiero decir: hay que respetar los tiempos de cada cosa. En nuestro caso, todos somos deportistas muy de equipo, disfrutamos de los deportes de equipo, jugando en equipo. En el libro hablo de los valores, que en nuestra familia tenemos bastante aprendidos por experimentación. Sabemos qué es lo que hay que hacer y los entrenamos porque al final acaban siendo una creencia de respuesta automática. Nosotros vamos por la tercera generación. Tenemos un factor a favor, que es el apoyo del entorno. Tenemos ejemplos muy vivos y muy claros, muy cercanos para darnos cuenta de cómo son las cosas.

¿Has pensado en nuevo libro? O igual es pronto, ¿no?

Ahora mismo me parece imposible escribir cualquier otra cosa porque todas las ideas que tenía ya están plasmadas en este libro. También te digo que cuando empecé a escribirlo me parecía imposible terminar. Muchas veces me plantaba delante del capítulo. Tenía cuatro o cinco ideas que me parecía que eran importantes, pero me parecía imposible desarrollarlas, escribir tanto sobre ellas. Me parecía muy difícil, pero al final con paciencia y dedicación ha ido saliendo el libro.

Por cierto, no habíamos hablado hasta ahora de ello: ¿cómo surigió la idea del libro? Ahí tuvo un papel clave Emilio Butragueño, que te presentó a Pilar y ésta a Jesús Vega. ¿Cómo ocurrió todo?

Sí, Jesús fue la persona que me animó porque yo, francamente, no me veía capaz. Me dijo Jesús: "Sí, sí. Tú ponte, que tienes muchas ideas, escribes muy bien y lo vas a hacer fijo". Él fue quien me animó y luego el que me ha ido dando un poco de orientación profunda pero breve. "Por ahí vas mal, por ahí bien...". Nuestros intercambios eran mensajes de una línea como mucho. Pero sí hizo una cosa muy importante, que fue ponerme en el camino. Es una persona de una tremenda experiencia y mucho peso en el mundo empresarial. Ha sido directivo de Inditex, del Banco Santanderr, de Hewlett Packard... Una persona reconocida y con una dilatada trayectoria en el mundo de los Recursos Humanos. Pero tampoco puedo olvidar a mi familia: a mi mujer, mis hijos, mis padres... en fin, un montón de gente que me ha animado y me ha apoyado.

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