Menú

Sara Estévez, la misteriosa pionera de la radio española

Durante décadas todos escuchaban a Maratón, todos le respetaban, incluso le temían; pero nadie sabía quién era. Jamás sospecharon que fuera una mujer.

0
Durante décadas todos escuchaban a Maratón, todos le respetaban, incluso le temían; pero nadie sabía quién era. Jamás sospecharon que fuera una mujer.

A día de hoy está perfectamente normalizado que las mujeres formen parte del entorno del fútbol. Aún quedan algunos pasos por dar, cierto, pero al menos ya es común ver a figuras femeninas en la prensa deportiva –ya sea en tele, radio o prensa escrita-, en la dirección de clubes, en el arbitraje, o sobre el verde.

Pero hubo una época, no hace tanto, en que eso era poco más que impensable. Por eso, cuando se escuchó por primera vez la voz de Sara Estévez, de Sarita, en la radio, fue toda una revelación. De hecho, tuvieron que pasar más de 20 años para poder hacerlo. A pesar de que su fama se había hecho enorme en el mundo del deporte y de la radio española de la segunda mitad del Siglo XX, ella no podía hablar. Por eso hoy recuperamos en Libertad Digital su historia. La historia de una pionera.

Deportiva por casualidad

En 1925 nacía en Bilbao, en el barrio de San Francisco, Sara Estévez Urquijo, Sarita. Huérfana de padre desde los dos años, vio cómo 4 de sus 8 hermanos morían jóvenes de diferentes enfermedades.

Estudia taquigrafía, mecanografía y contabilidad, y a los 19 años comienza a trabajar de secretaria en la empresa Unquinesa de Erandio, donde alcanzó el puesto de secretaria de dirección.

Su pasión, no obstante, era el fútbol. Y más concretamente el Athletic. Por eso, con su primera paga extra, que de aquellas se llamaba 'paga del 18 de julio', se hace abonada del Athletic. Porque entonces las mujeres no podían ser socios. Se diferenciaba entre infantiles, abonadas (mujeres) y socios (hombres). Y de hecho había muchas mujeres abonadas del Athletic.

Y a Sara, además del Athletic, también le encantaba la radio. Por eso muchas tardes, al acabar su jornada laboral, se desplazaba hasta la sede de Radio Juventud, una de las radios del movimiento, para narrar cuentos infantiles en antena.

Fue ahí donde terminó de concretarse su flechazo con el Athletic. En Radio Juventud hacía falta un cronista de los partidos del equipo bilbaíno. Hay que dejar claro que entonces el deporte en la radio no era como ahora. Era algo más bien secundario, siendo benevolentes. Y nadie quería hacerlo. Así que Sara Estévez dio un paso al frente, y dijo que ella sería la cronista del Athletic. Y lo haría con unos principios bien claros, como explicaba en un magnífico reportaje dedicado a su figura en Informe Robinson: "No creo que sepa más de fútbol que los que han jugado, aunque sea el futbolista más modesto. Así que lo que hago es contar lo que veo".

El nacimiento de Maratón

De este modo, Sarita se convertía en una de las primeras mujeres cronistas del fútbol, si no la primera. Pero lo cierto es que nadie sabía que era una mujer. Como era habitual en la época, los textos eran narrados por un locutor, en este caso Francisco Blanco. Y como también era habitual en la época, no firmaba con su nombre, sino con un seudónimo: Maratón.

Un nombre, el de Maratón, que tomó como homenaje a la historia de la batalla de Maratón y, como ella misma confesaría, "el símil de una persona que había corrido hasta la muerte para entregar una noticia era la mejor imagen que se podía dar del periodista, que lo que tiene que hacer es precisamente eso: esforzarse para dar la noticia de la mejor manera posible".

Se daba pues una situación curiosa: todos los bilbaínos estaban siempre pendientes de aquello que decía Maratón, pero nadie sabía quién era Maratón; y aún menos que se tratara de una mujer.

Mucho más que una pionera

Pero a Sarita Estévez no sólo hay que concederle el honor de ser una de las primeras figuras femeninas de relevancia en el mundo de la radio deportiva –que no es poco- sino también el hecho de que su programa (‘Stadium’, que gozó de una inmensa popularidad en la radio de los años 60 y 70) incorporó facetas que nunca se habían visto antes, y que marcarían un punto de inflexión en la radio deportiva española.

Por ejemplo, decidió cambiar el horario del programa, y pasarlo a la noche. Más bien tarde. A las 10 y media. "Era la hora a la que los hombres se retiraban a casa". Además, incorporó un novedoso formato llamado tertulia, inédito hasta entonces.

Y también creó un sistema artesanal de corresponsales para los resultados de todos los partidos. En cada campo modesto conseguía alguien, ya fuera un futbolista o un familiar de algún jugador, que dejaba el resultado escrito en algún bar concreto. Luego, por teléfono, se hacía con todos los resultados, y elaboraba las clasificaciones a toda prisa. Hoy, que tenemos toda esa información al instante en la palma de nuestra mano, resulta extraño, pero en aquel tiempo reunir todos los resultados de fútbol cada domingo en toda Vizcaya, y ofrecerlos antes de las 11 de la noche, era una proeza.

Evidentemente, el programa se convirtió en todo un éxito. Pasó de emitirse sólo los domingos a hacerlo toda la semana. Cada día, a las 22.30h. Ya fuera en la cama, en el comedor, o en los bares, en una época en la que apenas comenzaba a asomar la televisión, todo Vizcaya escuchaba Stadium. Y lo más esperado era, sin duda, el editorial de Maratón. Era directo, incluso mordaz. Informativo, pero también con una opinión formada. Y siempre con un ojo en la cantera.

Dos décadas de Maratón

Y a pesar del crecimiento de Stadium y de la fama alcanzada por Maratón, el misterio sobre su personaje se mantuvo durante más de dos décadas. No deja de ser curioso que todo el mundo ‘conociera’ a Maratón, todo el mundo le escuchara, todo el mundo le respetara, pero nadie supiera realmente quién era Maratón.

Y era complicado, porque cada fin de semana acudía a seis o siete partidos de fútbol. De hecho, había ocasiones en que los propios futbolistas y aficionados sabían que Maratón iba a acudir al encuentro. Pero quienes se cruzaban con aquella chica en la entrada o en la salida, o en las gradas, no imaginaban nunca que se tratara de Maratón.

Hasta que, en 1973, Sara Estévez decidió que había llegado el momento. Después de más de dos décadas, Maratón descubría por fin su voz. La voz de una mujer. La voz de Sarita. De repente, desde Bilbao, una mujer hablaba de fútbol por la radio, y lo hacía a la perfección. Evidentemente supuso un pequeño shock, pero lo hizo de una manera tan sencilla, y hablaba tan bien de fútbol, que todos lo aceptaron con naturalidad.

El final de la figura

En 1983 Radio Cadena Española cerró Stadium por pérdidas económicas ajenas al programa. Fue una decisión un tanto incomprensible. Sarita Estévez, Maratón, se había convertido en una figura muy importante ya no sólo en lo que al mundo del fútbol respecta. Tras unos años en los que siguió haciendo pequeñas colaboraciones, en 1990 se jubiló, después de más de 38 años trabajando en la radio.

Tras su retirada, Sara, que hoy tiene 94 años, ha recibido multitud de reconocimientos, como el León de bronce del Athletic Club; la Placa de plata de la Real Federación Española de Fútbol; o la Medalla de plata al mérito deportivo. En 2009 recibió el Premio Periodistas Vascos, en reconocimiento a una vida de entrega al periodismo y a la radio. Y en 2016 fue nombrada Ilustre de Bilbao.

Pero más allá de estos reconocimientos tangibles, el verdadero éxito de Sarita Estévez, o de Maratón, radica en ser una auténtica precursora. Una avanzada a su tiempo. De abrir a muchas, y a muchos, nuevos caminos en la radio y en el periodismo deportivo.

En Deportes

    0
    comentarios

    Servicios