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La trágica historia de Jack Newton, el hombre que discutió la primera Chaqueta Verde de Seve Ballesteros

Hoy se cumplen 9 años de la muerte del genio Severiano Ballesteros y en LD queremos recordar la historia de uno de sus grandes rivales en los majors.

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Hoy se cumplen 9 años de la muerte del genio Severiano Ballesteros y en LD queremos recordar la historia de uno de sus grandes rivales en los majors.
Jack Newton, junto a Severiano Ballesteros. | Jack Newton Junior Golf Foundation

El 7 de mayo de 2011 fallecía a los 54 años Severiano Ballesteros, uno de los deportistas más importantes que ha dado nuestro país. Entre sus grandes logros, sin duda, el Masters de Augusta conquistado en 1980 –ganaría otro en 1983-, que le catapultó a la élite del golf mundial.

El australiano Jack Newton fue, probablemente, quien se lo puso más difícil en aquella brillante victoria de Seve. Con una última jornada brillante, quedó finalmente segundo.

Un Jack Newton que se había consolidado como uno de los mejores golfistas desde que entrara en el circuito profesional en 1971. Varias victorias en torneos PGA y del European Tour, y unas ganancias acumuladas de unos 80 millones de las antiguas pesetas, lo corroboraban.

Pero Newton nunca ganó ningún Major. Y el Masters de Augusta del 80 no fue la ocasión en que estuvo más cerca de lograrlo. Cinco años antes, en el British Open de 1975, se quedó a un paso de la gloria. Perdió en un ajustadísimo playoff contra Tom Watson, entonces una pujante estrella, y que en el Major británico estrenaría su palmarés.

Sólo la mala fortuna impidió que Jack Newton se hiciera con la victoria. Una mala fortuna, no obstante, que iba a quedar en nada comparado con lo que le sucedería en 1983.

El final de una carrera

La mañana del 24 de julio Jack Newton se desplazó junto a cuatro amigos desde Newcastle a Sidney en la avioneta privada de uno de ellos. Acudieron a presenciar un partido de rugby. Por la tarde, cuando tocaba regresar a Newcastle –a unos 150 kilómetros- sucedió la tragedia.

El accidente se produjo a las siete y media de la tarde en una zona del aeropuerto de Sidney que los técnicos describieron como 'especialmente oscura', según reporta el diario Mundo Deportivo en su edición del martes 26 de julio de 1983.

Los cinco amigos estaban esperando para embarcar, caminando sobre la pista. Vislumbraron la avioneta, y se dirigían hacia ella. Sin percatarse de ello, el piloto arrancó el avión, y comenzó a desplazarse lentamente. Cuenta Newton que no lo vio hasta que fue tarde: notó un dolor inmenso en el brazo derecho. Se había cortado con una hélice.

El corte, tremendo, fue justo a la altura del codo. Perdió el brazo. También el ojo derecho. Y sufrió graves lesiones internas. Por si fuera poco, todo se agravó con una infección bacteriana. Le dieron un 40% de posibilidades de sobrevivir. Siendo optimistas.

Tras salir del coma, pasar ocho semanas de severo tratamiento en el hospital, y ser intervenido en diversas ocasiones, lograría seguir con vida. Tenía 33 años. Se acaba de un plumazo el brillante porvenir que tenía por delante.

Algo que, para Newton, quedó en un segundo plano. "Cuando me miro, pienso que en realidad tuve mucha suerte de haber podido disfrutar de 13 años de carrera en el mundo del golf. Habiendo estado tan cerca de la muerte, los pájaros ahora cantan un poco más fuerte".

Ayudando a través del golf

A su manera, siguió ligado al mundo del golf. Lo haría jugando, aunque fuera con una sola mano. De hecho, llegaría a alcanzar un hándicap 13, una tarjeta nada sencilla de conseguir para cualquier golfista con ambos brazos. Pero decidió que no debía continuar.

Lo haría también comentando. Comenzó por casualidad en una breve tertulia sobre golf, y su facilidad para comunicarse, además de sus obvios conocimientos, asombraron a los directores. Desde entonces, pasaría más de 20 años trabajando como analista televisivo del Australia's Channel Seven.

Y también lo haría ayudando. Fundó la Jack Newton Junior Golf Foundation, que facilita la práctica del golf a niños y niñas de Nueva Gales del Sur. De ahí han salido, entre otros, Jason Day, quien llegara a ser número 1 en 2015, o Kerrie Webb, una de las mejores golfistas de lo que llevamos de siglo XX. Newton sería galardonado con la Medalla de Honor de Australia por su trabajo benéfico en la Fundación.

A pesar de su trágica retirada a los 33 años, Jack Newton ha quedado para siempre como uno de los mejores golfistas australianos de todos los tiempos. Incluso se afirma en el país que, con la creación de su Fundación, cambió el golf australiano para siempre.

Un ejemplo de cómo de la tragedia se puede sacar una faceta positiva. Porque Newton nunca se lamentó. Sólo modificó el propósito de su vida. Pero siempre a través del golf.

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