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El legado de Carolina Marín: palmarés histórico y una fortuna invertida en pisos

La leyenda olímpica cierra su etapa profesional refugiada en sus raíces y con sus ganancias aseguradas en el mercado inmobiliario tras años de gloria.

La leyenda olímpica cierra su etapa profesional refugiada en sus raíces y con sus ganancias aseguradas en el mercado inmobiliario tras años de gloria.
Imagen de archivo de Carolina Marín después de ganar un partido. | Cordon Press

"De lo que más orgullosa me siento es haber puesto en boca de todos los españoles lo que es el bádminton. Ha crecido muchísimo". Con estas palabras, Carolina Marín resumió el impacto de una carrera que ha cambiado para siempre la historia de este deporte en España.

La onubense, visiblemente emocionada, regresó al Polideportivo Diego Lobato, donde dio sus primeros pasos, y no pudo evitar la nostalgia: "Siento mucha nostalgia al volver aquí. En este pabellón empecé con 8 años y me hace mucha ilusión volver a mis inicios, a mi infancia".

Durante el acto, organizado junto a Iberdrola, también recibió el reconocimiento institucional. "Ella es nuestro orgullo. Es trabajadora, tiene muchos valores, se esfuerza mucho y consiguió lo que nadie ha conseguido", afirmó la alcaldesa Pilar Miranda.

Marín recordó sus orígenes humildes en el barrio de La Orden: "Hace 24 años estaba con una raqueta en la mano jugando en estas pistas. Yo era muy mala jugando al bádminton. Todo ha sido a base de constancia. Siempre he sido muy competitiva, no me gustaba ni perder al parchís con mi abuela".

Una retirada marcada por la salud

La decisión de poner fin a su carrera no ha sido fácil. "El deporte ha sido mi vida durante 24 años, pero ha llegado el momento de priorizar mi salud. No quiero volver a pasar por el quirófano", explicó.

Especialmente doloroso fue su paso por los Juegos Olímpicos de París 2024, donde una grave lesión de rodilla frenó sus aspiraciones. Aun así, se queda con lo positivo: "De París me volví con la medalla del cariño y el apoyo de toda la sociedad. He exprimido mi cuerpo más allá de lo que podía imaginar. Me voy tranquila".

La campeona reconoció también el componente emocional de la despedida: "Lloré mucho. Son 24 años a los que he dado mi vida. Siento nostalgia, pero también gratitud y la certeza de que fue la mejor decisión".

Una carrera histórica con recompensas limitadas

Carolina Marín pone fin así a una de las trayectorias más brillantes del deporte español, con un patrimonio que, aunque notable, queda lejos de otras grandes estrellas mediáticas. Su fortuna se estima entre dos y tres millones de euros.

Una cifra que contrasta con su impresionante palmarés: oro en los Juegos Olímpicos de Río 2016, tres títulos mundiales y múltiples campeonatos europeos.

Premios deportivos: el techo del bádminton

A lo largo de su carrera, ha acumulado alrededor de 1,3 millones de dólares en premios, según la Federación Internacional de Bádminton.

"Hablamos de una campeona olímpica y triple campeona del mundo cuyos ingresos en premios apenas superan el millón de euros, una cifra modesta en comparación con otros deportes".

El bádminton, pese a su enorme popularidad en Asia —"allí es como el fútbol, hay incluso ultras del bádminton"—, no reparte premios comparables a disciplinas más mediáticas.

El peso clave de los patrocinadores

Gran parte de sus ingresos llegó gracias a acuerdos publicitarios. Marín fue imagen de marcas como Yonex, Banco Santander, Movistar, Meliá o la propia Iberdrola.

"Los ingresos por patrocinios han sido clave para completar su patrimonio y compensar las limitaciones económicas del circuito".

Entre sus logros más recientes destaca el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2024, dotado con 50.000 euros, que reforzó su prestigio internacional.

En cuanto a su patrimonio, la propia deportista lo explicó con claridad: "Está todo en pisos". Una estrategia basada en la inversión inmobiliaria que le ha permitido asegurar estabilidad económica tras su retirada.

Un legado que trasciende el dinero

Más allá de cifras, el impacto de Marín es incuestionable. Ha sido pionera, referente y motor de crecimiento de un deporte minoritario en España.

"Lo más importante es ser buena persona, recordar de dónde vienes y tus raíces. Para mí siempre ha sido muy importante Huelva", recordó emocionada.

Su historia demuestra que el éxito no siempre se mide en dinero, sino en influencia y legado. Y en eso, Carolina Marín ya juega en otra liga.

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