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Japón y el universo paralelo de Verstappen y Red Bull 

Max Verstappen, Chris Horner y miembros del equipo Red Bull tras ganar el Mundial de Constructores.
Max Verstappen, Chris Horner y miembros del equipo Red Bull tras ganar el Mundial de Constructores. | EFE

Éste ha sido el Mundial de los segundones; es decir, el Mundial de ver quién quedaba segundo porque poco o nada había que hacer con el Red Bull de Verstappen en la primera posición. Ni siquiera Checo Pérez ha sido una amenaza para el neerlandés, que podría proclamarse campeón del mundo en el próximo gran premio que se celebra en Qatar. Sería el segundo título en menos de quince días, porque la escudería del toro ya es campeona del mundo de Constructores después de la apabullante victoria de Max en Japón. Dejó casi en ridículo al resto de coches y pilotos en la clasificación y en carrera sólo Norris le comprometió en la salida, pero durante apenas un par de segundos.

Sin Verstappen en carrera tendríamos uno de los Mundiales más apretados con bastante igualdad entre las escuderías. Si el pasado fin de semana fue Ferrari quien dominó en el mundo de los mortales, este fin de semana ha sido McLaren, pero también hemos visto a Mercedes y a Aston Martín codearse con Red Bull en el podio. Pero al final nadie recuerda quién quedó segundo y sólo se escribe en los libros el nombre del ganador.

Max Verstappen podrían alcanzar los números de Senna y Prost esta temporada. Al brasileño le podría igualar en número de mundiales, al francés el número de carreras ganadas; si nada cambia en el resto de escuderías, al mantenerse vigente este reglamento todavía durante unos años, superará a estos astros de la F1 para colocarse con nombre propio en el Olimpo de este deporte.

Del resto, destacar a Lando Norris por una salida valiente y un ritmo increíble: no me extraña que Red Bull haya pensado en él para sustituir a un Checo Pérez errático, lento y que no terminó la carrera. Y pese a que Ferrari, Mercedes y Aston Martin no pudieron descorchar el champán, todos ellos pueden sacar lecciones positivas.

Ferrari ha demostrado que ha superado sus problemas de extrema degradación de neumáticos, Mercedes sigue creciendo sin poner límites a sus pilotos para competir y Aston Martin ha recuperado algo de rendimiento superando a Alpine, aunque les lastra la velocidad punta.

Fernando Alonso y Carlos Sainz pudieron estar más adelante, pero esta vez las estrategias de paradas no fueron las más óptimas, el muro se equivocó, estuvo lento —sobre todo en el caso de Ferrari con Carlos— y los pilotos se quedaron atrás. Ambos se llevaron puntos para casa aunque podrían haber sido más.

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