Menú

Márquez busca una salida al infierno de Honda

Marc Márquez se replantea irse de Honda tras los constantes fallos en su moto.

Marc Márquez se replantea irse de Honda tras los constantes fallos en su moto.
Marc Márquez rueda con su Honda en el Circuito de Buriram. | EFE

Cuando parece que el panorama en torno a Márquez no puede ser más dramático, ocurre algo y se complica. No sé hasta que punto las lesiones del piloto ilerdense, en tobillo, en la mano y las costillas, son lo suficientemente graves como para no dejarle correr o si ha sido el propio piloto el que ha forzado que le calificaran no apto para no tener que salir a carrera el domingo. Estoy convencida de que la falta de confianza de Marc con la moto, las pocas ganas de hacerse daño de nuevo y la falta o nula sintonía entre el español y el equipo del ala dorada están haciendo que la relación se haya deteriorado hasta el punto de no retorno.

Marc ya no quiere correr más con esta moto, y está claro que está tensando la situación porque por detrás hay una intensa negociación para que Márquez pueda tener una montura asegurada la temporada que viene. El campeonato del ocho veces campeón del mundo no se juega en el pista sino en los despachos, y su triunfo será el de poder rescindir su contrato con Honda y poder tener el próximo año otra moto, más concretamente una KTM.

Una negociación que le conviene al campeonato y que le conviene a Dorna: ambos necesitan a Marc para subir audiencias, necesitan a ese piloto brillante que salva caídas imposibles y que es capaz de hacer con las motos lo que otros solo pueden intentar. Ojala todo salga bien y Marc pueda empezar una nueva etapa, lejos de los fantasmas de las lesiones, de las caídas que han estado detrás de estas lesiones que casi le hacen abandonar la alta competición. El parón de cinco semanas que hará el Mundial a partir de este domingo será fundamental para definir el futuro de Márquez, de Honda y de KTM.

Pero ojo, no es Honda la única marca en estado crítico: otra marca japonesa, Yamaha, también parece estar recorriendo una travesía por el desierto. Sin velocidad, sin motor, sin aerodinámica, la moto del triple diapasón se han quedado en una segunda división de la que será difícil que salga, al menos esta temporada. La única diferencia con la Honda es que es un moto más noble y no tan crítica: no te escupe ni te tira cuando menos te lo esperas.

Y en el entretanto, Ducati sigue liderando todas las carreras, todas las clasificaciones, viviendo uno de los momentos más dulces de las últimas décadas en las que, a excepción del año en que Stoner fue campeón, se peleaban por contener en un carenado fiable tanta potencia. Bagnaia, con una nueva victoria en Assen, asegura el liderato antes de irse de vacaciones. Le siguen Jorge Martín y Bezzecchi, los dos con Ducati; sólo el piloto sudafricano Binder con la KTM se acerca algo al monopolio italiano.

Temas

Herramientas