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NBA

Carmelo Anthony fue a buscar a Garnett al vestuario y luego lo esperó en el autobús

Los dos jugadores protagonizaron un altercado en el aparcamiento del Madison Square Garden que requirió la presencia de la policía.

Los dos jugadores protagonizaron un altercado en el aparcamiento del Madison Square Garden que requirió la presencia de la policía.

El enfrentamiento físico y verbal que protagonizaron los jugadores Carmelo Anthony y Kevin Garnett durante el partido que la pasada noche disputaron, en el Madison Square Garden, con sus respectivos equipos de los Knicks de Nueva York y los Celtics de Boston, se prologó también fuera del campo.

Al menos eso fue lo que quiso hacer Anthony, el alero estrella de los Knicks, que en el campo no tuvo su mejor inspiración encestadora ante la provocación y el marcaje que le hizo Garnett -falló 20 de 26 tiros a canasta- y al final tampoco pudo contener las emociones del duelo físico que ambos mantuvieron durante todo el partido.

Como se esperaba, el clásico de los eternos rivales de la División Atlántico generó toda la pasión y tensión que ya es habitual cuando los equipos deportivos de las ciudades de Nueva York y Boston se enfrentan. Al concluir el partido, que los Celtics ganaron por 96-102, Anthony y Garnett protagonizaron un altercado en los túneles de los bajos del Madison Square Garden, que hizo necesaria la presencia del personal de seguridad del campo y de agentes de la policía de Nueva York para que la situación no se saliese de control.

Anthony, que ya había intentado llegar al vestuario de los Celtics, luego se dirigió al lugar donde estaba estacionado el autobús que iba a transportar a los jugadores de los Celtics, y esperó a Garnett. Ambos mantuvieron una fuerte discusión, pero la Policía ha asegurado que en ningún momento hubo intercambio de golpes. El alero de los Knicks acabó el partido muy furioso después de haber tenido un enfrentamiento con Garnett en la segunda mitad.

Nada más concluir el partido, Anthony se marchó furioso del campo y por el túnel que utilizan los equipos visitantes en lugar de salirse por el de los Knicks. Su compañero de equipo, el pívot Tyson Chandler, trató de detener a Anthony, pero la estrella de los Knicks lo esquivó y llegó gritando hasta las puertas del vestuario donde se encontraban los jugadores de los Celtics, sin que ninguno saliese.

Un vídeo de la cadena Comcast Sports New England, que televisa los partidos de los Celtics, muestra cómo Anthony está esperando al lado del autobús de los Celtics, mientras el entrenador de los Knicks, Mike Woodson, trata de calmarlo. Miembros de la seguridad de los Knicks y del pabellón también están aparecen en el vídeo, al igual que varios agentes de la policía neoyorquina.



El base estrella de los Celtics, Rajon Rondo, que no pudo jugar el partido tras lesionarse el pasado sábado frente a los Atlanta Hawks, también estuvo cerca del autobús mientras Anthony era calmado.

Durante la rueda de prensa al final del partido, Woodson rechazó dar explicaciones sobre lo que había sucedido en las afueras del vestuario. Anthony no estuvo disponible para los medios después del partido. Pero sí lo hizo Garnett, que tuvo una noche completa al ver como su equipo ganó y él consiguió anular a la estrella de los Knicks al que además le hizo perder el control dentro y fuera del campo.

"No habido ningún tipo de altercado, para nada", destacó Garnett. "Lo que ha sucedido era solamente algo relacionado con el mundo del deporte del baloncesto, él quería luchar para que ganase su equipo y yo hice lo propio".

El entrenador de los Celtics, Doc Rivers, no pudo negar las informaciones cuando se le preguntó si Anthony andaba buscando una confrontación. "Dejaré que ustedes mismos lo averigüen", comentó Rivers. "Me voy a mantener al margen del asunto. Si fuese la fase final, lo discutiría, pero como no lo es, me quedaré callado", concluyó.

Pero Rivers sí admitió que Anthony quizás había reaccionado de una forma que no era necesaria mientras se dirigía hacía los vestuarios. "El partido estuvo acalorado. Solamente es baloncesto. No hay nada malo con que se ponga acalorado", sentenció Rivers. "Eso sucede. Es un partido divertido. Es competitivo. A veces es duro. Eso es bueno. Pero nunca debe llevarse más allá, porque luego te arrepientes y te sientes mal por la manera en la que obras fuera del campo", subrayó Rivers.

Tanto Anthony como Garnett podrían ser compañeros en el quinteto titular de la Conferencia Este que el próximo 17 de febrero disputará el All Star de la NBA en el Toyota Center de Houston. Pero antes, el 24 de enero, la revancha tendrá lugar en Boston.

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