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Premier League

¿Qué fue del 'Spanish' Liverpool?

Consumada la marcha de Fernando Torres a Londres, en el club de Anfield apenas quedan españoles.

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Fernando Torres, el último jugador en abandonar el Liverpool. | Archivo

El Liverpool, otrora Spanish Liverpool, tiene cada vez menos acento español. Fernando Torres ha sido el último jugador de nuestro país en abandonar Anfield, donde ha permanecido los tres últimos años y medio. El Niño puede presumir de haber marcado muchos goles con la camiseta red –un total de 81 en 141 encuentros entre todas las competiciones–, pero no así de ganar título alguno. Lo que sí se ha ganado es la admiración de The Kop... al menos hasta este lunes.

Nada más conocerse la marcha del fuenlabreño al Chelsea, que va a pagar la nada desdeñable cifra de 58 millones de euros por el futbolista –el traspaso más caro de la historia de un jugador español–, un grupo de aficionados del Liverpool quemaba la camiseta de Torres con el dorsal 9. El mismo número que seguirá luciendo en su nuevo equipo.

Para añadirle más morbo al asunto, Fernando Torres jugará por primera vez contra su ya ex equipo el próximo domingo, en partido correspondiente a la vigésima quinta jornada de la Premier League, aunque será en Stamford Bridge. Otro gallo le hubiera cantado al Niño si el encuentro fuera en Anfield, donde la airada afición red se lo hubiera comido vivo.

"Nunca voy a decir nada malo sobre Liverpool, he sido muy feliz allí. Pero ahora la historia es diferente y estoy jugando para el Chelsea. Si tengo la oportunidad de jugar, voy a hacer lo mejor para el Chelsea y espero que pueda marcar", ha asegurado el delantero madrileño en declaraciones a los medios oficiales del Chelsea. El mismo equipo al que le marcó siete goles con la camiseta del Liverpool.

Benítez, a la cabeza de la Armada

Lo cierto es que con la marcha de Fernando Torres al Chelsea, unida a la cesión del defensa Daniel Sánchez Ayala al Derby County, el Liverpool se queda ahora con sólo dos españoles en su plantilla: el portero internacional Pepe Reina y la joven promesa Daniel Pacheco, un centrocampista malagueño habitual en las convocatorias de Luis Milla en la selección española sub'19.

La historia del idilio entre el Liverpool y los españoles comenzó en verano de 2004 con el fichaje de Rafa Benítez, sustituto en el banquillo del francés Gerard Houllier y que acababa de lograr el doblete con el Valencia –Liga y Copa de la UEFA–. Junto con el técnico madrileño desembarcaron tres futbolistas españoles: Xabi Alonso, Fernando Morientes y Luis García. No le pudieron ir mejor las cosas a Benítez en su primera temporada con los reds: pese a terminar quintos en la Premier League, se proclamaron campeones de Europa tras derrotar al Milan en una final, disputada en Estambul, resuelta en la tanda de penaltis. Los italianos iban ganando 3-0, pero el equipo inglés empató el encuentro con goles de Steven Gerrard, Vladimir Smicer y Alonso.

El mundo se le ponía de color de rosa al Liverpool, que en verano de 2005 se hizo con los servicios de Pepe Reina y Miki Roqué antes de ganarle la Supercopa de Europa al CSKA de Moscú. Ese mismo año, en el mes de diciembre, participó en el Mundial de Clubes aunque perdió la final contra el Sao Paulo. Ya en 2006 ganó la FA Cup (Copa inglesa) frente al West Ham gracias, entre otras cosas, a un penalti que paró Reina. Mientras tanto, Fernando Morientes abandonaba la entidad para fichar por el Valencia.

Fue el último título para el Liverpool antes de que el club fuera comprado, en febrero de 2007, por los multimillonarios estadounidenses George Gillett y Tom Hicks. Tres meses después, el equipo volvió a disputar la final de la Liga de Campeones, de nuevo contra el Milan, aunque esta vez los rossoneri se tomaron cumplida venganza en Atenas (2-1) para alzarse con su séptima Copa de Europa.

El 3 de julio de 2007 se produjo el fichaje más caro de la historia del club en sus 115 años de historia. La entidad de Anfield abonó 36 millones de euros al Atlético de Madrid por Fernando Torres, que entonces contaba con 24 años, en una operación en la que Luis García fue traspasado al club rojiblanco. Además del Niño, también llegó otro español a The Kop: el lateral derecho Álvaro Arbeloa, procedente del Deportivo de La Coruña.

La 2007/08, en la que se fichó a un Albert Riera que brillaba con el Espanyol, fue una de las temporadas más fructíferas en la historia del Liverpol en cuanto a goles: primero derrotaba por 6-0 al recién ascendido Derby County y después le endosó un 8-0 al Besiktas en la Liga de Campeones. Esa campaña, Torres se convirtio en el único futbolista del Liverpool desde Robbie Fowler (1995/96) e Ian Rush, el máximo goleador de la historia del club (1983/84), en anotar más de veinte tantos en una sola temporada.

El "chorreo" de Boluda

Tampoco fue mala la siguiente campaña de los reds, que obtuvieron los mejores números de su historia en la Premier al conseguir 86 puntos con un balance 25 victorias, once empates y sólo dos derrotas, aunque tuvieron que conformarse con el segundo puesto por detrás del intratable Manchester United de Cristiano Ronaldo (90 puntos). Una temporada que estuvo también marcada por la eliminatoria de octavos de final de la Liga de Campeones contra el Real Madrid: los ingleses ganaron 0-1 en la ida en el Santiago Bernabéu, con un gol del israelí Yossi Benayoun, y le endosaron un contundente 4-0 a los blancos en la vuelta en Anfield, con una diana de Fernando Torres incluida. Nada que ver con el "chorreo", a favor de los blancos, que barruntaba Vicente Boluda, entonces presidente madridista en sustitución del dimitido Ramón Calderón.

El declive llegó en la temporada siguiente, la 2009/10, coincidiendo con la marcha de Xabi Alonso, Arbeloa y Riera –los dos primeros ficharon por el Real Madrid y el catalán, por el Olympiacos griego–, además de otros jugadores importantes como Robbie Keane, Jermaine Pennant, Sami Hyypia y John Arne Riise, por citar a algunos. El equipo acabó séptimo en la Premier League con 63 puntos. Se había acabado el amor: Rafa Benítez decidió irse en verano de 2010 de mutuo acuerdo con los dueños de la entidad para probar fortuna en el Inter de Milán, donde ha vivido a la sombra del hoy entrenador del Real Madrid, José Mourinho, antes de ser destituido el pasado 23 de diciembre.

En el lugar del madrileño se contrató a Roy Hodgson. Y bajo la batuta del técnico de Croydon, el Liverpool ha sido un equipo del montón. Componente del llamado Big Four junto a Manchester United, Chelsea y Arsenal, el de Anfield ha pasado a deambular con más pena que gloria por las competiciones inglesas. De hecho, se podría decir incluso que de ese Big Four le ha echado el Manchester City del jeque Khaldoon Al Mubarak.

Adiós Hodgson, bienvenido Little Kenny

En vista de los resultados, Hodgson era destituido de su cargo el pasado 8 de enero tras varias semanas en el alambre, y su lugar en el banquillo lo ha ocupado Kenny Dalglish, un histórico en Anfield. El escocés, el mejor futbolista británico de los 70 y los 80 junto a Kevin Keegan, está dando bríos renovados a un equipo que parecía a la deriva: actualmente es séptimo en la tabla con 31 puntos, aunque se encuentra a nueve de los puestos de Champions que marca el Chelsea (cuarto) y a 19 del líder Manchester United. La temporada puede salvarla la Liga Europa, donde el Liverpool aspira a heredar el trono que ha dejado vacante el Atlético de Madrid con su prematura eliminación en la fase de grupos. De momento los reds tienen un primer examen a partir del 17 de febrero con el partido de ida de dieciseisavos de final ante el Sparta de Praga.

Son nuevos tiempos para un Liverpool que ha contado hasta con once futbolistas españoles en sus filas. Se fueron los Morientes, Xabi Alonso, Arbeloa, Riera... y ahora abandona el club Fernando Torres, el santo y seña del equipo junto al capitán Steven Gerrard.

Stevie G deberá surtir balones a partir de ahora a los dos últimos fichajes del Liverpool, el delantero uruguayo Luis Suárez –conocido, entre otras cosas, por dar un mordisco a un rival durante un partido de la Eredivisie holandesa contra el PSV Eindhoven– y el inglés Andy Carroll –hasta ahora la estrella del Newcastle, que recibirá 40 millones de euros por el traspaso–, para que el equipo termine de remontar el vuelo a base de goles.

Éxodo español también en el cuerpo técnico

Pero no sólo emigran entrenadores y futbolistas españoles del Liverpool, sino que también se han marchado miembros del cuerpo técnico. En la etapa de Benítez había otros ocho españoles en el staff: Eduardo Maciá (director deportivo), Paco de Miguel y Gonzalo Rodríguez (preparadores físicos), Xavi Valero (preparador de porteros), Gerard Nus (recuperador), Víctor Salinas y Félix Fernández (fisioterapeutas) y Pep Segura (director de la cantera). Ahora, con Kenny Dalglish como entrenador, el único español que queda es el fisioterapeuta Iván Ortega.

Al quedarse ahora este último, Pepe Reina y Daniel Pacheco como únicos españoles, podemos afirmar sin titubeos que el Spanish Liverpool ha pasado a mejor vida.

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