
Kristina Liutova ya tiene un hueco en el presente del tenis mundial. La jovencísima tenista rusa, de apenas 16 años, ha conquistado este domingo el WTA 250 de Memphis en el que era, además, su debut en un torneo del circuito profesional, confirmando que el tenis femenino cuenta con una nueva joya por pulir.
La joven tenista, número 229 del mundo antes del torneo, remontó en la final ante la checa Darja Vidmanova (1-6, 6-1 y 6-3) tras una hora y un minuto de juego para levantar el primer título de su carrera. Durante toda la semana firmó un recorrido espectacular, eliminando, entre otras, a la cabeza de serie número uno y decimonovena del ranking WTA, Ekaterina Alexandrova.
Una campeona precoz... pero no tanto
Su éxito ha provocado inevitablemente comparaciones con otras grandes promesas del tenis femenino. No es para menos: Liutova se ha convertido en la primera jugadora de 16 años o menos en ganar un torneo WTA desde que Coco Gauff conquistó Linz en 2019 con apenas 15 años.
Sin embargo, hay un dato que llama especialmente la atención. Pese a proclamarse campeona con solo 16 años, la rusa ni siquiera figura entre las diez campeonas más jóvenes de la historia del circuito.
La explicación está en que durante las décadas de los 70, 80 y buena parte de los 90 era mucho más habitual que las grandes promesas debutaran muy pronto en el circuito profesional. Algunas de las mayores leyendas del tenis ya levantaban títulos cuando apenas habían cumplido los 15 años.
El exclusivo club de las más jóvenes
La lista histórica la encabeza la estadounidense Tracy Austin, que conquistó su primer torneo WTA con únicamente 14 años y 28 días en Portland en 1977.
Tras ella aparecen nombres ilustres como Andrea Jaeger (14 años y 181 días), Jennifer Capriati (14 años y 235 días), Monica Seles (15 años y 184 días), Martina Hingis (15 años y 282 días), Steffi Graf (15 años y 357 días), Chris Evert (15 años y 362 días), Kathy Rinaldi (15 años y 363 días), Nicole Vaidisova (15 años y 363 días) y Mirjana Lucic, que cerraba el 'top 10' con 16 años y 2 días cuando ganó el torneo de Bol en 1997.
Es decir, Liutova, que ya ha cumplido los 16 años (en concreto, el pasado 2 de febrero), llega demasiado tarde para colarse entre las diez campeonas más precoces del circuito, aunque sí entra de lleno en el grupo de las grandes promesas de la última década.
Un futuro ilusionante
Más allá del dato estadístico, el triunfo de la rusa tiene un enorme valor deportivo. No solo conquistó el título en su estreno en el circuito WTA, sino que lo hizo derrotando a varias jugadoras consolidadas y después de haber conquistado previamente tres torneos del circuito ITF durante esta temporada. Gracias a este éxito, dará un salto de más de un centenar de posiciones en la clasificación mundial y se situará en torno al puesto 126 del ranking.
A sus 16 años, Liutova ya ha irrumpido con fuerza en la élite. La historia, eso sí, recuerda que hubo niñas prodigio que llegaron todavía antes. Pero el tenis actual, mucho más exigente física y competitivamente, hace que levantar un título WTA siendo adolescente vuelva a ser una excepción digna de destacar.
