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Las cajas de ahorros pierden más de 16.800 millones de euros en depósitos

Las cajas pierden depósitos a una velocidad de vértigo. Hasta octubre, más de 16.800 millones de euros huyeron de las cuentas de estas entidades. En lo que va de año las pérdidas por depreciación de activos superan los 5.000 millones.

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Las cajas pierden depósitos a una velocidad de vértigo. Hasta octubre, más de 16.800 millones de euros huyeron de las cuentas de estas entidades. En lo que va de año las pérdidas por depreciación de activos superan los 5.000 millones.
LD (L. Ramírez) La Confederación Española de Cajas de Ahorros destaca en un informe publicado este miércoles“la gran liquidez de sus activos en balance, su buena calidad, la fuerte capitalización de las entidades y las buenas expectativas de beneficios, así como su fortaleza crediticia”.
 
Estos factores, a su juicio, han permitido a las cajas capear la tormenta financiera y lograr un resultado atribuido de 6.822 millones de euros en los tres primeros trimestres del año, lo que supone una reducción del 10% respecto al mismo periodo del año anterior.
 
Pero cuando se mira la letra pequeña de los resultados, la huída de los depósitos y las pérdidas como consecuencia del hundimiento del sector inmobiliario auguran problemas para estas entidades, sobre todo, de las más expuestas al ladrillo.
 
La cuestión se clarifica al analizar los recursos de clientes. Al cierre de octubre (último mes para el que hay datos disponibles”, los depósitos a la vista de estas entidades se han reducido en 8.390 millones de euros (5.916 millones menos en cuentas corrientes y 2.460 millones menos en cuentas de ahorro).
 
En lo que va de año, el volumen total de estos depósitos acumula un saldo negativo de 16.839 millones de euros.
 
Y la reducción de estos recursos de clientes no proviene sólo de particulares y empresas, ya que los depósitos de las Administraciones Públicas se han reducido en 6.569 millones de euros, con un saldo negativo en los primeros tres trimestres de 2008 de 7.592 millones de euros.
 

 
¿Dónde está el dinero?
 
Pero ¿dónde ha ido todo ese dinero? La respuesta no es sencilla, pero la crisis financiera y las medidas para reducir sus efectos con los planes de rescate del sector financiero y el aumento del gasto público están detrás de esta salida de fondos de las cuentas corrientes.
 
La tormenta financiera iniciada el pasado año con la crisis de las hipotecas de alto riesgo (subprime) ha terminado por influir en los mercados bursátiles europeos y, por ende, en el español. La Bolsa española perdió en octubre un 17%, en el mes más volátil de su historia, acumulando una caída del 40% desde enero.
 
Por lo tanto, el mercado bursátil no es en estos momentos la mejor forma de asegurar la rentabilidad del ahorro, ya que existen otras alternativas que en tiempos de crisis financiera son más atractivas.
 
Aquí es donde entran en liza las medidas de rescate de los Gobiernos. Los planes de ayuda –mediante inyecciones de liquidez, avalando préstamos y comprando acciones de los bancos- hacen necesario emitir un importante volumen de deuda pública. Este tipo de productos financieros (letras, bonos y obligaciones) son mejores para garantizar el mantenimiento del capital invertido que la Bolsa en estos momentos.
 
Además, la desconfianza en el sector financiero generada por la crisis –especialmente en aquellas entidades que, como las cajas, basan su negocio en la actividad hipotecaria- provoca huidas de depósitos. Las cifras revelan que la garantía estatal a este tipo de ahorro (ampliada recientemente hasta los 100.000 euros por cuenta y cliente), no son suficientes para evitar la retirada de fondos.
 
Por ello, muchas familias optan por guardar su dinero debajo del colchon, en cajas fuertes en sus domicilios o en cajas de seguridad de bancos, que han visto como se dispara su demanda en los últimos meses.
 
Finalmente, no se puede obviar que muhas familias y empresas han retirado depósitos para afrontar el pago de su elevado endeudamiento.
 
El ladrillo deprecia los activos
 
Y los datos de la CECA así lo certifican, ya que las pérdidas netas por deterioro de activos de las cajas de ahorros se han disparado un 82% en los primeros tres meses del año, hasta los 5.273 millones de euros. La morosidad de los préstamos concedidos a las promotoras inmobiliarias para la compra de suelo y el incremento de la morosidad son los dos grandes fantasmas que amenazan el futuro a corto plazo de las cajas de ahorro.
 
A pesar de todo ello, estas entidades siguen dando beneficios, al menos de forma conjunta. Aunque las agencias de calificación crediticia revisan periódicamente a la baja la calidad del negocio de algunas de ellas.
 
Por ello, encima de la mesa está el proceso de fusión de las cajas de ahorro, que ya están en negociaciones avanzadas para la concentración en comunidades autónomas como el País Vasco y Castilla y León.
 
Habrá que esperar hasta dentro de cuatro meses para conocer qué cajas han acudido al Fondo de Adquisición de Activos Financieros (FAAV) del Gobierno para aumentar su liquidez. Aunque la mayoría de ellas han solicitado entrar en la primera puja mediante subasta esto no quiere decir que todas logren inyecciones de capital por parte del Ejecutivo.
 
La OCDE pide flexibilidad para las fusiones de cajas
 
Precisamente., la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) considera que las cajas de ahorro españolas no deberían estar sometidas a la autorización autonómica para poder fusionarse ni a otros obstáculos que limitan su actividad.
 
"Habría que tratar de reducir los obstáculos con los que chocan las cajas de ahorro para obtener fondos propios", señala la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en un estudio dedicado a España que publica este miércoles.
 
Entre otros elementos, aboga por "suprimir la obligación de una autorización de las autoridades regionales para las fusiones", ya que las posibilidades de concentración son limitadas.
 
Los autores del estudio reconocen que una de las bazas de España frente a la crisis actual es que "el sector financiero en su conjunto está relativamente bien armado" para "absorber las pérdidas que resultan de sus compromisos" en el sector de la vivienda y para afrontar las turbulencias internacionales".
 
No obstante, puntualizan que el monto de los compromisos de las cajas de ahorro en la construcción -más elevado que el de los bancos comerciales- y su estatuto particular "limitan su capacidad para obtener fondos propios en el mercado". Es decir, que "corren riesgo de tener más dificultades para compensar una erosión eventual de su solvencia sin recurrir a un endurecimiento del crédito".
 
La OCDE también aconseja que se reduzcan en España los costes por modificar un crédito hipotecario para pasar a un tipo de interés a otro, teniendo en cuenta que el número de morosos puede aumentar conforme se incremente el número de parados y el "endeudamiento masivo" de las familias.

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