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Obama planea acelerar el gasto público para crear 600.000 empleos en 100 días

Se trata del plan de estímulo de 787.000 millones aprobado en febrero. Ahora, Obama reúne a su gabinete con la intención de acelerar la ejecución del plan y generar así 600.000 empleos en mantenimiento de bases militares, aeropuertos, carreteras y en educación.

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Se trata del plan de estímulo de 787.000 millones aprobado en febrero. Ahora, Obama reúne a su gabinete con la intención de acelerar la ejecución del plan y generar así 600.000 empleos en mantenimiento de bases militares, aeropuertos, carreteras y en educación.

(Libertad Digital) El déficit presupuestario ya es una auténtica pesadilla nada menos que para 47 estados de EEUU. Sólo tres mantienen saneadas sus cuentas. Además, la tasa de paro ha escalado hasta el 9,4%. Los gobernadores a lo largo y ancho del país han comenzado a incrementar los impuestos, más incluso que las subidas impositivas previstas por el presidente Obama.

Además, con una tasa de paro en ascenso, situada ya en el 9,4%, la merma de ingresos es notable. Con todo, el presidente de los EEUU sigue adelante con sus planes de gasto. Por el contrario, otros enclaves como California se dispone ya a desmantelar el Estado de Bienestar después de que los contribuyentes tiraran en las urnas la propuesta de Schwarzenegger para subir los impuestos como último intento para salvar el agujero presupuestario que constriñe las cuentas del Estado.

Este mismo lunes, Obama se reúne con su gabinete con el fin de estudiar medidas concretas para impulsar la creación de unos 600.000 empleos en los próximos meses, según recoge la agencia Efe. Para hacerlo dispone del plan de estímulo de 787.000 millones de dólares que aprobó el Congreso en febrero.

En aquel momento se decidió que el paquete destinara 120.000 millones de dólares a gastos en infraestructuras, 100.000 millones para educación y otros 30.000 millones al ámbito de la energía no contaminante, para crear, como explicó el presidente Obama, "trabajos verdes".

Una iniciativa, la de los empleos ecologistas, muy discutida en el congreso norteamericano, donde se debatió, entre otros asuntos, la el coste que este tipo de políticas tendría en España. Gabriel Calzada, presidente del Instituto Juan de Mariana, fue el encargado de exponer los principales puntos negros de estas políticas. Unos puntos negros que han sido concretados en el reciente informe del Instituto y de la Universidad Rey Juan Carlos que ya avanzó LD.

En cualquier caso, el plan de estímulo de Obama también contemplaba destinar 122.000 millones a cubrir los recortes de impuestos para individuos y empresas. Una partida que aún no se sabe como quedará tras conocer las últimas modificaciones al alza en las políticas de presión fiscal a lo largo del país.

Por último, tenía previsto emplear 267.000 millones de dólares en gasto directo para cupones de comida y otros beneficios para desempleados.

En el momento de la aprobación del plan, la Oficina Presupuestaria del Congreso señalaba que esta iniciativa lograría generar entre uno y tres millones de nuevos empleos. Además, la mayoría de los individuos disfrutarían de una ayuda de 400 dólares, y 800 dólares para las parejas.

Obama, recién llegado de su gira por Oriente Medio y Europa, ha convocado en la Casa Blanca al vicepresidente, Joe Biden, y el resto de miembros de su Gabinete. En la reunión, se discutirán también proyectos de obras públicas, escuelas y programas de empleo para adolescentes como parte del plan de estímulo.

La semana pasada el Departamento de Trabajo informó de que el índice de desempleo subió del 8,9 por ciento en abril al 9,4 por ciento en mayo. De acuerdo con la Oficina de Presupuesto del Congreso, hasta ahora sólo se han gastado unos 25.000 millones de dólares del programa de estímulo económico, aunque se prevé una mayor distribución del dinero a medida que se acerque el plazo dado a los Estados hasta julio para solicitar ayuda federal.

Se espera que Obama prometa una aceleración del gasto del Gobierno federal en los proyectos de mantenimiento de bases militares, mejoras en los aeropuertos y rutas estatales, así como en materia de educación.

Obama, insatisfecho

Antes de entrar a la reunión con su gabinete, Obama ha señalado que está insatisfecho con el ritmo de recuperación económica en el país. Considera que, la ligera ralentización en la destrucción de empleo no es motivo para felicitarse y ha dicho que queda mucho por hacer."No estoy satisfecho, tenemos más trabajo que hacer", afirmó.

Reconoció que el país está todavía en el centro de una "recesión muy profunda" y alertó de que llevará una cantidad "considerable" de tiempo el salir del pozo económico. Entre las medidas que se pondrán en marcha de inmediato, según ha anunciado, figura la aceleración de 10 grandes proyectos financiados con fondos del paquete de estímulo económico de 787.000 millones.

En este sentido, ha anunciado que impulsará la concesión de nuevos servicios en centros de salud de todo el país, el trabajo en 107 parques nacionales, las mejoras en 98 aeropuertos, autopistas e instalaciones médicas de veteranos de guerra. El Gobierno de Obama planea también crear 125.000 puestos de trabajo temporales para los meses de verano para los jóvenes del país y poner en marcha 200 centros de tratamientos de agua y residuos en localidades rurales.

La Casa Blanca prevé que esas y otras medidas ayuden a crear o salvar 600.000 puestos de trabajo durante los próximos cien días, cuatro veces más que lo que se logró en los primeros cien días de Obama en el Gobierno. El presidente estadounidense subrayó que su "mayor preocupación" es que la destrucción de puestos de trabajo alimente un círculo vicioso que provoque una caída adicional del consumo y más desempleo.

Para impedir que ese escenario se haga realidad, Obama cree necesario acelerar el ritmo de la recuperación y apostar por un modelo que se traduzca en crecimiento y prosperidad a largo plazo. También ha dicho que el principal síntoma de la recuperación no será el repunte de los mercados bursátiles sino la mejora en el nivel de vida de los estadounidenses.

Subrayó, en ese sentido, que el "objetivo final" de su administración es lograr que las familias puedan pagar sus facturas y sus hipotecas y que los pequeños negocios puedan hacer frente a las nóminas y volver a crecer. Pese a la auto-crítica, explicó que el nuevo gobierno ha hecho grandes esfuerzos para alentar la resurrección económica y destacó que el país está ahora en posición de realmente experimentar un gran acelerón.

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