L. D./ EP.
- Mayor Oreja advirtió que el combate contra la violencia callejera “va a ser un elemento esencial en la lucha contra el terrorismo”, que va a ser utilizado con mayor asiduidad por la banda terrorista. “La
kale borroka
va a ser en los próximos años uno de los grandes instrumentos que le quedan a ETA para aplicar su miedo y su terrorismo”, dijo, si no “el principal”. El que fuera ministro del Interior advirtió al Gobierno vasco de la necesidad de darse cuenta de que “quienes hacen
kale borroka
son aprendices de terroristas o terroristas. Una vez se percaten de ello, se darán cuenta de que es necesario “acrecentar” la acción contra este tipo de violencia, para lo cual contará con la colaboración del Gobierno y del PP.
Según explicó, hay “actitudes” en el PNV que denotan que esta lucha no es primordial para ellos, puesto que en el entorno proetarra se “engloban” muchas personas que “no tienen una pertenencia abierta y directa con ETA”. “Hay excesiva conexión social entre el nacionalismo y esos sectores que conforman ese mal llamado entorno de ETA”, dijo, y por eso le cuesta tanto al Gobierno vasco luchar contra estos fenómenos. Para Mayor Oreja, es la Ertzaintza la policía que debe luchar contra la violencia callejera, puesto que “tiene la posibilidad de tener un despliegue normal y natural que le puede permitir estar en todas las manifestaciones que pueden derivar en actos de terror”. Aún así, defendió el plan de colaboración propuesto por su sucesor al frente del Ministerio del Interior, Mariano Rajoy.
Las críticas de ErNE fueron objeto de comentario por parte del coordinador general de IU, Gaspar Llamazares. Así, pidió el Gobierno vasco que admita “desde la humildad y no buscando la confrontación” las críticas del sindicato al Departamento de Interior vasco. Respondiendo al portavoz del PNV, Joseba Egibar, que vinculó a ErNE con el PP, aseguró que en el sindicato “hay muchos nacionalistas y gente de IU”. “Más allá del PP hay política y crítica legítima, por lo que el PNV debe ver los aspectos objetivos de esta crítica y mejorarlos”.
El PSOE también se muestra preocupado por los actos de violencia callejera. Su portavoz parlamentario, Jesús Caldera, pidió al PNV que aparque el derecho de autodeterminación mientras ETA siga matando. “No puede supeditarse el combate de los que practiquen el terrorismo y la kale borroka al debate sobre iniciativas políticas o a la consecución de otros aspectos políticos”, dijo, por lo que es necesario “abandonar cualquier reivindicación de este tipo”. Caldera aseguró que su partido no está de acuerdo con la autodeterminación que persigue el Gobierno vasco, al que pidió que se sitúe “en la senda de la lucha contra ETA”, y mostró su preocupación por el hecho de que desde Ajuria Enea se conecte “el combate al terrorismo y el debate sobre alternativas políticas”. En cambio, el dirigente socialista reconoció la “aparente disposición” del Ejecutivo vasco para coordinar las fuerzas de seguridad en la lucha contra la kale borroka .
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Según explicó, hay “actitudes” en el PNV que denotan que esta lucha no es primordial para ellos, puesto que en el entorno proetarra se “engloban” muchas personas que “no tienen una pertenencia abierta y directa con ETA”. “Hay excesiva conexión social entre el nacionalismo y esos sectores que conforman ese mal llamado entorno de ETA”, dijo, y por eso le cuesta tanto al Gobierno vasco luchar contra estos fenómenos. Para Mayor Oreja, es la Ertzaintza la policía que debe luchar contra la violencia callejera, puesto que “tiene la posibilidad de tener un despliegue normal y natural que le puede permitir estar en todas las manifestaciones que pueden derivar en actos de terror”. Aún así, defendió el plan de colaboración propuesto por su sucesor al frente del Ministerio del Interior, Mariano Rajoy.
Las críticas de ErNE fueron objeto de comentario por parte del coordinador general de IU, Gaspar Llamazares. Así, pidió el Gobierno vasco que admita “desde la humildad y no buscando la confrontación” las críticas del sindicato al Departamento de Interior vasco. Respondiendo al portavoz del PNV, Joseba Egibar, que vinculó a ErNE con el PP, aseguró que en el sindicato “hay muchos nacionalistas y gente de IU”. “Más allá del PP hay política y crítica legítima, por lo que el PNV debe ver los aspectos objetivos de esta crítica y mejorarlos”.
El PSOE también se muestra preocupado por los actos de violencia callejera. Su portavoz parlamentario, Jesús Caldera, pidió al PNV que aparque el derecho de autodeterminación mientras ETA siga matando. “No puede supeditarse el combate de los que practiquen el terrorismo y la kale borroka al debate sobre iniciativas políticas o a la consecución de otros aspectos políticos”, dijo, por lo que es necesario “abandonar cualquier reivindicación de este tipo”. Caldera aseguró que su partido no está de acuerdo con la autodeterminación que persigue el Gobierno vasco, al que pidió que se sitúe “en la senda de la lucha contra ETA”, y mostró su preocupación por el hecho de que desde Ajuria Enea se conecte “el combate al terrorismo y el debate sobre alternativas políticas”. En cambio, el dirigente socialista reconoció la “aparente disposición” del Ejecutivo vasco para coordinar las fuerzas de seguridad en la lucha contra la kale borroka .
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