“Normalmente” no se efectúa un registro completo de quienes entran en el edificio “ya que el guardia no puede controlarlo todo”, han apuntado fuentes judiciales. También han revelado que el control de personas sólo es posible los días de menos movimiento. Un vigilante que no dispone de arma custodia la puerta de los juzgados las 24 horas del día, aunque en ocasiones “se ve obligado” a abandonar su puesto para vigilar los aparcamientos o recorrer las distintas plantas del edificio, momento en que cierra la entrada.
Hasta hace dos años, esta función de seguridad era desempeñada por dos guardias civiles y dos vigilantes de la empresa privada encargada de la seguridad de todos los juzgados de Andalucía. Además del dispositivo humano, las dependencias judiciales de Marbella disponen de una cámara de vigilancia que se estropeó en mayo debido a una subida de la tensión eléctrica y de un detector de metales que actualmente no funciona.
Las primeras investigaciones llevadas a cabo para esclarecer la desaparición de expedientes y el borrado de archivos informáticos relacionados con la gestión del alcalde de Marbella apuntan a los funcionarios judiciales como presuntos autores de la sustracción. Según el gobierno andaluz, el hecho de que el borrado de los archivos no se haya producido “en un sólo día, sino en fechas distintas” y que no se hayan detectado signos de violencia en puertas o ventanas del edificio, que cuenta con vigilancia las veinticuatro horas, refuerza las sospechas de que la desaparición está relacionada “de manera directa o indirecta” con el personal judicial.
SOSPECHAS SOBRE LOS FUNCIONARIOS
Sigue sin reforzarse la seguridad en los juzgados de Marbella a pesar del robo de sumarios sobre Gil
El dispositivo de seguridad en los juzgados de Marbella no se ha incrementado tras la desaparición de una quincena de documentos de sumarios relacionados con el alcalde, Jesús Gil, y un solo vigilante privado se encarga de controlar la entrada y los aparcamientos y de atender los teléfonos.
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