L. D. / EFE.-
En ambos casos la Unidad de Desactivación de Explosivos se desplazó hasta las oficinas de esta entidad bancaria y procedió a acordonar la zona y a recomendar por megafonía a los vecinos que bajasen las persianas y abriesen las ventanas de sus casas.
Cada uno de los dos artefactos desactivados contenía cerca de dos kilos de dinamita marca Titadine, similar a la sustraída por ETA en Francia. Fuentes de la investigación han precisado que ambos explosivos, confeccionados de forma muy similar, estaban compuestos por dos bolsas, cada una de las cuales contenía un kilo de dinamita, y se hallaban preparados para estallar mediante un temporizador electrónico.
Un comunicante anónimo que dijo hablar en nombre de ETA alertó en una llamada telefónica a la DYA de la colocación de estas bombas en dos sucursales que el Banco Guipuzcoano posee en el centro de San Sebastián. Agentes de la Unidad Especial de Desactivación de Explosivos (UEDEX) de la Ertzaintza explotaron de forma controlada, hacia las tres de la madrugada, el paquete colocado ante la oficina central del Banco Guipuzcoano, situada en la Avenida de la Libertad, que ocasionó diversos daños materiales en este inmueble y afectó también a varios pisos y comercios de la zona, así como a algunos vehículos estacionados en las proximidades.
Posteriormente, los artificieros consiguieron neutralizar el otro artefacto colocado en la sucursal que esta misma entidad posee en la calle Zubieta, si bien en esta ocasión la bomba no llegó a explotar, lo que permitió a los agentes determinar la composición exacta del explosivo, según precisó Interior.
!-->
Cada uno de los dos artefactos desactivados contenía cerca de dos kilos de dinamita marca Titadine, similar a la sustraída por ETA en Francia. Fuentes de la investigación han precisado que ambos explosivos, confeccionados de forma muy similar, estaban compuestos por dos bolsas, cada una de las cuales contenía un kilo de dinamita, y se hallaban preparados para estallar mediante un temporizador electrónico.
Un comunicante anónimo que dijo hablar en nombre de ETA alertó en una llamada telefónica a la DYA de la colocación de estas bombas en dos sucursales que el Banco Guipuzcoano posee en el centro de San Sebastián. Agentes de la Unidad Especial de Desactivación de Explosivos (UEDEX) de la Ertzaintza explotaron de forma controlada, hacia las tres de la madrugada, el paquete colocado ante la oficina central del Banco Guipuzcoano, situada en la Avenida de la Libertad, que ocasionó diversos daños materiales en este inmueble y afectó también a varios pisos y comercios de la zona, así como a algunos vehículos estacionados en las proximidades.
Posteriormente, los artificieros consiguieron neutralizar el otro artefacto colocado en la sucursal que esta misma entidad posee en la calle Zubieta, si bien en esta ocasión la bomba no llegó a explotar, lo que permitió a los agentes determinar la composición exacta del explosivo, según precisó Interior.
!-->