L. D.-
Tras un minuto de silencio, el profesor de Relaciones Internacionales, Felipe Sahagún, pronunció la frase que da título a la convocatoria: "Por la Paz y contra el Terrorismo". A la convocatoria, de carácter nacional, se han adherido numerosas organizaciones sociales, diplomáticas, corporaciones locales y organizaciones e instituciones públicas. La coalición IU no está de acuerdo con el lema y asistirá con uno propio "No al terrorismo no a la guerra".
El comunicado leído por Felipe Sahagún ha comenzado condenando cualquier forma y manifestación del terrorismo. La solidaridad de los españoles con EEUU se refuerza, según el comunicado, dado que España conoce bien los males y las consecuencias de dolor del terrorismo de ETA.
Texto del comunicado leído por Felipe Sahagún
"Todos los terroristas son condenables. Los que creemos en los valores de la democracia y de la libertad, jamás podremos admitir que con el terrorismo pueda alcanzarse cualquier tipo de objetivo de la naturaleza que fuese. Los españoles hemos sufrido durante largo tiempo los embates del terrorismo. Conocemos bien su terrible crueldad, los odios de los que se alimenta, los males que inflige. Por eso, ante el atentado contra EEUU, nos sentimos especialmente unidos en estos días a los sufrimientos del pueblo norteamericano, a los de las familias de las víctimas y aquí queremos expersarles nuestra solidaridad más plena, nuestro dolor que se une al suyo.
Las víctimas de los atentados de Nueva York y Washington pertenecen a diversas razas, nacionalidades y religiones que los autores de los crímenes pretenden que se confronten, que se dividan y choquen violentamente entre sí, que la xenofobia y el fanatismo se adueñen de nuestras sociedades. Tenemos que conseguir que eso no se produzca. La comunidad internacional debe comprometerse a dar una respuesta justa, legal y proporcionada a los crímenes, colaborando con la persecución de los culpables y encubridores de los atentados en el marco del Derecho Internacional.
Este es el momento en el que millones de voces se alcen contra el terror que quieren implantar en el mundo los grupos y organizaciones que han desatado la muerte y la destrucción. Y es también el momento de oponerse con determinación a la violencia y a la cultura de la violencia como forma de solucionar los cionflictos sociales y políticas y a impulsar sin descanso la lucha por la paz, el único modo de convivir civilizadamente. La paz que anhelamos exige la total erradicación del terrorismo en el mundo. Confiamos en la capacidad de todas las naciones democráticas para hacer frente a esta drámatica situación y avanzar en la consecución de la paz mundial. Pero no buscamos una paz a cualquier precio. La paz nos exige ahora defender los valores sobre los que se asienta la comunidad internacional civilizada y que están proclamadas en la Carta y en la Declaración de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Las naciones democráticas y la comunidad internacional en conjunto deben asociarse para, en aras de una auténtica paz, derrotar a todos los terrorismos.
Es una causa justa. Contamos con la superioridad moral de los principios que defendemos que son los únicos que garantizan la convivencia de los distintos pueblos, culturas, credos e ideologías que forman la plural familia humana. Hay distintas civilizaciones o culturas, pero no estamos ante un choque de civilizaciones. Estamos ante un desafío histórico por la paz y la convivencia. Contra la violencia y el terrorismo. Es la hora de la confianza en las instituciones democráticas que nos hemos dado. Es la hora de la solidariad de las sociedades libres. Es la hora de la fortaleza para restablecer la Justicia. Es la dignidad y el futuro de todos los seres humanos lo que está en juego. Es su libertad y su seguridad que no son valores incompatibles. El pueblo español reafirma una vez más su fe en que sólo sobre la libertad, la dignidad y la no violencia pueden desarrollarse nuestras vidas y las de próximas generaciones.
Llamazares, distanciado y con otra pancarta
En la cabecera de la concentración se encontraban el vicepresidente segundo del Gobierno, Rodrigo Rato; el líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, el secretario general del PP, Javier Arenas; las presidentas del Congreso y el Senado, Luisa Fernanda Rudi y Esperanza Aguirre, y los ex presidentes del Ejecutivo Adolfo Suárez y Leopoldo Calvo Sotelo.
Asimismo, formaban parte de la cabecera el presidente de la Comunidad de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, el alcalde de la capital, José María Alvarez del Manzano, los líderes de CCOO y UGT, José María Fidalgo y Cándido Méndez, y el presidente de la CEOE, José María Cuevas, junto a otros representantes políticos, como los dirigentes de CiU Artur y Josep Antoni Duran i Lleida.
El coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, también participó en la concentración, pero a distancia de la pancarta oficial y bajo un lema distinto: "No al terrorismo, no a la guerra". Llamazares recalcó que IU quiere, además de mostrar la solidaridad con las víctimas y rechazar el terrorismo, promover manifestaciones "en favor de la paz" para evitar "una respuesta de guerra que puede provocar nuevas víctimas civiles y que, no sólo no va a solucionar nada, sino que va a enconar más las cosas".
Respecto a la posibilidad de que una coalición internacional contra el terrorismo favorezca la lucha contra ETA, Llamazares destacó que, con esta organización terrorista, España "tiene un problema propio en el que deben colaborar otros países", pero aseguró que no serán "los marines americanos quienes lo solucionen".
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El comunicado leído por Felipe Sahagún ha comenzado condenando cualquier forma y manifestación del terrorismo. La solidaridad de los españoles con EEUU se refuerza, según el comunicado, dado que España conoce bien los males y las consecuencias de dolor del terrorismo de ETA.
Texto del comunicado leído por Felipe Sahagún
"Todos los terroristas son condenables. Los que creemos en los valores de la democracia y de la libertad, jamás podremos admitir que con el terrorismo pueda alcanzarse cualquier tipo de objetivo de la naturaleza que fuese. Los españoles hemos sufrido durante largo tiempo los embates del terrorismo. Conocemos bien su terrible crueldad, los odios de los que se alimenta, los males que inflige. Por eso, ante el atentado contra EEUU, nos sentimos especialmente unidos en estos días a los sufrimientos del pueblo norteamericano, a los de las familias de las víctimas y aquí queremos expersarles nuestra solidaridad más plena, nuestro dolor que se une al suyo.
Las víctimas de los atentados de Nueva York y Washington pertenecen a diversas razas, nacionalidades y religiones que los autores de los crímenes pretenden que se confronten, que se dividan y choquen violentamente entre sí, que la xenofobia y el fanatismo se adueñen de nuestras sociedades. Tenemos que conseguir que eso no se produzca. La comunidad internacional debe comprometerse a dar una respuesta justa, legal y proporcionada a los crímenes, colaborando con la persecución de los culpables y encubridores de los atentados en el marco del Derecho Internacional.
Este es el momento en el que millones de voces se alcen contra el terror que quieren implantar en el mundo los grupos y organizaciones que han desatado la muerte y la destrucción. Y es también el momento de oponerse con determinación a la violencia y a la cultura de la violencia como forma de solucionar los cionflictos sociales y políticas y a impulsar sin descanso la lucha por la paz, el único modo de convivir civilizadamente. La paz que anhelamos exige la total erradicación del terrorismo en el mundo. Confiamos en la capacidad de todas las naciones democráticas para hacer frente a esta drámatica situación y avanzar en la consecución de la paz mundial. Pero no buscamos una paz a cualquier precio. La paz nos exige ahora defender los valores sobre los que se asienta la comunidad internacional civilizada y que están proclamadas en la Carta y en la Declaración de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Las naciones democráticas y la comunidad internacional en conjunto deben asociarse para, en aras de una auténtica paz, derrotar a todos los terrorismos.
Es una causa justa. Contamos con la superioridad moral de los principios que defendemos que son los únicos que garantizan la convivencia de los distintos pueblos, culturas, credos e ideologías que forman la plural familia humana. Hay distintas civilizaciones o culturas, pero no estamos ante un choque de civilizaciones. Estamos ante un desafío histórico por la paz y la convivencia. Contra la violencia y el terrorismo. Es la hora de la confianza en las instituciones democráticas que nos hemos dado. Es la hora de la solidariad de las sociedades libres. Es la hora de la fortaleza para restablecer la Justicia. Es la dignidad y el futuro de todos los seres humanos lo que está en juego. Es su libertad y su seguridad que no son valores incompatibles. El pueblo español reafirma una vez más su fe en que sólo sobre la libertad, la dignidad y la no violencia pueden desarrollarse nuestras vidas y las de próximas generaciones.
Llamazares, distanciado y con otra pancarta
En la cabecera de la concentración se encontraban el vicepresidente segundo del Gobierno, Rodrigo Rato; el líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, el secretario general del PP, Javier Arenas; las presidentas del Congreso y el Senado, Luisa Fernanda Rudi y Esperanza Aguirre, y los ex presidentes del Ejecutivo Adolfo Suárez y Leopoldo Calvo Sotelo.
Asimismo, formaban parte de la cabecera el presidente de la Comunidad de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, el alcalde de la capital, José María Alvarez del Manzano, los líderes de CCOO y UGT, José María Fidalgo y Cándido Méndez, y el presidente de la CEOE, José María Cuevas, junto a otros representantes políticos, como los dirigentes de CiU Artur y Josep Antoni Duran i Lleida.
El coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, también participó en la concentración, pero a distancia de la pancarta oficial y bajo un lema distinto: "No al terrorismo, no a la guerra". Llamazares recalcó que IU quiere, además de mostrar la solidaridad con las víctimas y rechazar el terrorismo, promover manifestaciones "en favor de la paz" para evitar "una respuesta de guerra que puede provocar nuevas víctimas civiles y que, no sólo no va a solucionar nada, sino que va a enconar más las cosas".
Respecto a la posibilidad de que una coalición internacional contra el terrorismo favorezca la lucha contra ETA, Llamazares destacó que, con esta organización terrorista, España "tiene un problema propio en el que deben colaborar otros países", pero aseguró que no serán "los marines americanos quienes lo solucionen".
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