L. D. / Agencias.-
El Gabinete de crisis para afrontar la situación generada por los atentados terroristas en Estados Unidos se constituyó el mismo día del suceso, el pasado 11 de septiembre, cuando el presidente del Gobierno, José María Aznar, se hallaba de visita oficial en Estonia.
Sin esperar siquiera a llegar a España, Aznar ofreció un una rueda de prensa y envió un mensaje de solidaridad al Gobierno de George Bus. El presidente español aprovechó la oportunidad de exigir un compromiso internacional más firme que nunca contra el terrorismo que, según dijo, “es igual en todas partes y merecen el mismo trato en todas partes”.
Aznar suspendió la gira que tenía prevista por los países bálticos, mientras regresaba, el vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Mariano Rajoy, se reunió con los titulares de Defensa, Federico Trillo; Asuntos Exteriores, Josep Piqué, y portavoz del Gobierno, Pío Cabanillas. También estuvieron presentes en esa primera reunión de urgencia el secretario general de la Presidencia, Javier Zarzalejos; el director del Departamento de Internacional y Defensa, Ramón Gil Casares, y el secretario de Estado para la Seguridad, Pedro Morenés.
Pasadas las diez de la noche, Aznar presidió el Gabinete de Crisis en el Palacio de la Moncloa, donde se decidió garantizar la seguridad de las bases militares de Rota y Morón, objetivo que fue calificado de "fundamental" por el Ejecutivo.
El ministro Portavoz, en una breve comparecencia, destacó que el Gobierno había ofrecido a la Administración estadounidense "todos los medios materiales y humanos que puedan ser requeridos", a la vez que manifestó la determinación de España de colaborar en todas las medidas necesarias para erradicar el terrorismo "allí donde se produzca".
El Gabinete de crisis autorizó el pasado 20 de septiembre a Estados Unidos a utilizar las instalaciones de apoyo ubicadas en territorio español, tras recibir la correspondiente solicitud por parte del Ejecutivo de Washington. Ese mismo día salieron de la base de utilización conjunta de Morón de la Frontera (Cádiz) catorce aviones militares de Estados Unidos, entre ellos dos reactores de combate F-16 y de transporte C-17.
La última reunión del Gabinete de Crisis tuvo lugar el pasado 5 de octubre, para estudiar las decisiones del Consejo de Seguridad de la ONU y de la Unión Europea, después de que la OTAN decidiera aplicar la cláusula de defensa mutua recogida en el artículo V del Tratado de Washington y prestar la ayuda solicitada por EEUU.
Sin esperar siquiera a llegar a España, Aznar ofreció un una rueda de prensa y envió un mensaje de solidaridad al Gobierno de George Bus. El presidente español aprovechó la oportunidad de exigir un compromiso internacional más firme que nunca contra el terrorismo que, según dijo, “es igual en todas partes y merecen el mismo trato en todas partes”.
Aznar suspendió la gira que tenía prevista por los países bálticos, mientras regresaba, el vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Mariano Rajoy, se reunió con los titulares de Defensa, Federico Trillo; Asuntos Exteriores, Josep Piqué, y portavoz del Gobierno, Pío Cabanillas. También estuvieron presentes en esa primera reunión de urgencia el secretario general de la Presidencia, Javier Zarzalejos; el director del Departamento de Internacional y Defensa, Ramón Gil Casares, y el secretario de Estado para la Seguridad, Pedro Morenés.
Pasadas las diez de la noche, Aznar presidió el Gabinete de Crisis en el Palacio de la Moncloa, donde se decidió garantizar la seguridad de las bases militares de Rota y Morón, objetivo que fue calificado de "fundamental" por el Ejecutivo.
El ministro Portavoz, en una breve comparecencia, destacó que el Gobierno había ofrecido a la Administración estadounidense "todos los medios materiales y humanos que puedan ser requeridos", a la vez que manifestó la determinación de España de colaborar en todas las medidas necesarias para erradicar el terrorismo "allí donde se produzca".
El Gabinete de crisis autorizó el pasado 20 de septiembre a Estados Unidos a utilizar las instalaciones de apoyo ubicadas en territorio español, tras recibir la correspondiente solicitud por parte del Ejecutivo de Washington. Ese mismo día salieron de la base de utilización conjunta de Morón de la Frontera (Cádiz) catorce aviones militares de Estados Unidos, entre ellos dos reactores de combate F-16 y de transporte C-17.
La última reunión del Gabinete de Crisis tuvo lugar el pasado 5 de octubre, para estudiar las decisiones del Consejo de Seguridad de la ONU y de la Unión Europea, después de que la OTAN decidiera aplicar la cláusula de defensa mutua recogida en el artículo V del Tratado de Washington y prestar la ayuda solicitada por EEUU.