L. D. / EP.-
Según Pujol, ello supondría también "convertir las autonomías en algo secundario y, si puede ser, folclórico", tras lo que recordó que Cataluña "ya dijo que no" a una propuesta de patriotismo constitucional hace diez o doce años.
En una visita oficial a las Islas Baleares, Pujol aseguró seguir "con interés las propuestas de reforma de la Constitución", aunque prefirió que "no se centren en el Senado" para convertirla en Cámara de representación territorial, tras lo que recordó que desde el Gobierno catalán "no pedimos la reforma de la Constitución", sino que se es más partidario de ampliar el techo autonómico mediante una aplicación más generosa del artículo 150.2.
No obstante, Pujol aseguró que "a lo mejor vemos propuestas que tienen viabilidad y que valen mucho la pena y nos podemos sumar", aunque consideró "más fácil que la Constitución se aplique con mentalidad autonómica" que no promover su reforma.
Por el contrario, el presidente de las Islas Baleares, Francesc Antich, con quien se reunió este lunes Pujol, apeló a la transformación del Senado en una cámara de representación territorial e indicó que "no nos tenemos que asustar" ante una posible modificación constitucional si "hay cuestiones que han de dar agilidad en el funcionamiento de la España plural y diversa".
Tras su reunión, los presidentes catalán y balear firmaron un convenio de colaboración en política europea entre ambas comunidades, con el objetivo de "actuar como lobby en proyectos de interés común". Pujol advirtió también ante el peligro de que el centro de interés de la UE se desplace hacia el norte o el este en detrimento del Mediterráneo.
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En una visita oficial a las Islas Baleares, Pujol aseguró seguir "con interés las propuestas de reforma de la Constitución", aunque prefirió que "no se centren en el Senado" para convertirla en Cámara de representación territorial, tras lo que recordó que desde el Gobierno catalán "no pedimos la reforma de la Constitución", sino que se es más partidario de ampliar el techo autonómico mediante una aplicación más generosa del artículo 150.2.
No obstante, Pujol aseguró que "a lo mejor vemos propuestas que tienen viabilidad y que valen mucho la pena y nos podemos sumar", aunque consideró "más fácil que la Constitución se aplique con mentalidad autonómica" que no promover su reforma.
Por el contrario, el presidente de las Islas Baleares, Francesc Antich, con quien se reunió este lunes Pujol, apeló a la transformación del Senado en una cámara de representación territorial e indicó que "no nos tenemos que asustar" ante una posible modificación constitucional si "hay cuestiones que han de dar agilidad en el funcionamiento de la España plural y diversa".
Tras su reunión, los presidentes catalán y balear firmaron un convenio de colaboración en política europea entre ambas comunidades, con el objetivo de "actuar como lobby en proyectos de interés común". Pujol advirtió también ante el peligro de que el centro de interés de la UE se desplace hacia el norte o el este en detrimento del Mediterráneo.
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