L. D. / Agencias.-
La jefa del “comando Madrid”, Ana Belén Egues (en la foto), en su declaración policial tras ser detenida el martes, ha reconocido que llegó a Madrid en septiembre de 1999, tiempo antes de que concluyera la tregua-trampa de ETA. Su trabajo consistía en planificar nuevas acciones criminales de la banda y, además, el primer objetivo que se habían marcado para poner fin a la tregua era dinamitar la Torre Picasso con dos furgonetas cargadas con casi dos toneladas de dinamita. Por fortuna no lo consiguieron, pero sólo un mes después del fracaso de ese plan, el 21 de enero de 2000, la banda retomaba su actividad criminal asesinando al Teniente Coronel Pedro Antonio Blanco con un coche bomba en Madrid.
Este dato viene a confirmar, nuevamente, lo que Jaime Mayor Oreja, ex ministro del Interior, dijo antes, durante y después de la tregua de ETA: que se trataba de una farsa, de una trampa. Dos días antes de que ETA decretase su tregua, el ex ministro fue entrevistado en Tele 5 . El 14 de septiembre de 1998, Jaime Mayor Oreja dijo que la banda terrorista podría ofrecer una “tregua-trampa”, así la denominó, sin que ello significara que querían dejar de matar. En aquella misma entrevista, también dijo que ETA “no tiene voluntad de acabar” con la violencia. Ya entonces, Mayor Oreja afirmaba que “ellos (por ETA) saben que están en una situación difícil y tratan simplemente de ganar tiempo”. Dos días después, la banda criminal decretaba su tregua, precisamente para ganar tiempo como ahora se vuelve a demostrar.
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