L. D. / EFE.-
El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, volvió a rechazar este lunes la presentación de una moción de censura contra el Gobierno de José María Aznar como le ha propuesto Izquierda Unida y preguntó a su coordinador general, Gaspar Llamazares, si "lo que quiere es una moción de censura o una emoción de censura".
Zapatero explicó, en rueda de prensa, que el sábado tuvo ocasión de transmitir esta reflexión personalmente a Llamazares durante la manifestación contra la Ley Orgánica Universitaria celebrada en Madrid. "Le pregunté si lo que quería era una moción de censura o una emoción de censura, porque creo que esa pregunta es importante", dijo.
En este sentido, reiteró que en la agenda del PSOE no está planteada la posibilidad de presentar una moción de censura que, en su opinión, "es un instrumento de enorme importancia que hay que utilizar sólo en determinadas circunstancias". Así, señaló que en este momento hay "muchos problemas pendientes desde el punto de vista social", que no hacen conveniente responder positivamente a la propuesta lanzada por el coordinador general de Izquierda Unida.
"Creo que las emociones hay que saber administrarlas y por eso en principio nosotros no estamos en ese horizonte", dijo, tras señalar que, no obstante, los socialistas comparten con IU que existe un "malestar social" y que el Gobierno está "perdiendo sensibilidad social a chorros" y "cada día cuenta menos con la gente.
!-->
Zapatero explicó, en rueda de prensa, que el sábado tuvo ocasión de transmitir esta reflexión personalmente a Llamazares durante la manifestación contra la Ley Orgánica Universitaria celebrada en Madrid. "Le pregunté si lo que quería era una moción de censura o una emoción de censura, porque creo que esa pregunta es importante", dijo.
En este sentido, reiteró que en la agenda del PSOE no está planteada la posibilidad de presentar una moción de censura que, en su opinión, "es un instrumento de enorme importancia que hay que utilizar sólo en determinadas circunstancias". Así, señaló que en este momento hay "muchos problemas pendientes desde el punto de vista social", que no hacen conveniente responder positivamente a la propuesta lanzada por el coordinador general de Izquierda Unida.
"Creo que las emociones hay que saber administrarlas y por eso en principio nosotros no estamos en ese horizonte", dijo, tras señalar que, no obstante, los socialistas comparten con IU que existe un "malestar social" y que el Gobierno está "perdiendo sensibilidad social a chorros" y "cada día cuenta menos con la gente.
!-->