Menú
ANTE LA CATÁSTROFE DEL “PRESTIGE”

INFORME: Piratas griegos, mafiosos rusos y Gibraltar

Los dueños del “Prestige” también eran propietarios del “Mar Egeo”, que encalló en 1992 en La Coruña y causó una grave catástrofe medioambiental. La empresa que fletó el buque pertenece a la mafia rusa. El dueño de la misma, un ruso peligroso llamado Mijail Friedman, es a su vez socio del también mafioso Marc Rich, sobradamente conocido en España. El mafioso moscovita tiene oficinas en Gibraltar, que ahora se destapa como el quinto inversor mundial en Rusia. El Peñón es la tapadera de la trama.

L D (Nacho G. Mostazo) Antes del hundimiento del “Prestige”, Libertad Digital y la Cadena COPE fueron los únicos medios españoles que denunciaron la trama ilegal que hay detrás de la tragedia, con piratas griegos, mafiosos rusos y una peligrosa conexión con Gibraltar, paraíso de negocios ilegales. Tras el hundimiento del petrolero, se han destapado nuevos detalles que demuestran cómo la bandera pirata ondea entre los restos del buque ahora sumergido.

El “Prestige” era uno de los barcos más antiguos de la flota de petroleros de la clase Aframax, que por su antigüedad no cumplen con los requisitos actuales de seguridad, como el doble casco. Fue botado en 1976 en Japón y llevaba años en la lista negra de las grandes petroleras internacionales. El petrolero fue revisado por última vez en un puerto de la Unión Europea el 1 de septiembre de 1999 en Rótterdam (Holanda), donde se detectaron tres deficiencias y fue sancionado. En abril de este año, también fue sancionado en Nueva York, donde sin embargo la American Bureau of Shipping (Oficina estadounidense de navegación) avaló sus condiciones.

La primera clave: los piratas griegos

El buque pertenece a la familia Coulouthros , unos armadores griegos propietarios de la empresa Mare Shipping Inc , que está ubicada en Liberia, aunque tiene oficinas en Londres y en el puerto de El Pireo, en Atenas. La misma empresa era propietaria del “Mar Egeo”, el petrolero que embarrancó en 1992 junto a la Torre de Hércules, en La Coruña, provocando una gravísima catástrofe medioambiental. Pero además, estos mismos armadores griegos eran los dueños del “Capitán Egeo”, uno de sus mejores buques, que colisionó en 1979 con el “Atlantic Express” frente a la isla de Tobago, en el Caribe, acabando con la vida de 28 marineros y causando un vertido de 280.000 toneladas de petróleo.

Tras el drama del “Capitán Egeo”, las dos ramas familiares de los Coulouthros se dividieron y la flota de 27 barcos, petroleros en su mayoría, se dividió en dos. Desde 1981, un trust gestiona el patrimonio de una de esas dos ramas, informa El País . Dicha entidad, completamente opaca según fuentes oficiales, controla la sociedad de gestión Universe Maritime , creada en 1998 en Grecia y verdadera locomotora del consorcio familiar. Escondiéndose tras una pantalla de empresas pantalla, el trust también es dueño de Mare Shipping Inc , compañía propietaria de un solo barco, el “Prestige”. Aunque se dijo que Universe Maritime era la empresa que gestionaba el petrolero ahora hundido, parece ser que esta empresa no tiene la responsabilidad final, sino que la verdadera propietaria es Mare Shipping Inc .

Una trama de tapaderas opacas para cubrir el delito

El “Prestige” navegaba bajo bandera de Bahamas, que es lo más semejante a llevar la bandera pirata, ya que se trata de un pabellón de conveniencia. La empresa que pagó el transporte de fuel oil se llama Crown Resources AG , una compañía creada en 1996 en Gibraltar con el nombre de Crown Trade and Financial Ltd. (CTF Ltd) para asumir el negocio de comercio internacional de Crown Trade and Finance Inc. (CTF Inc), domiciliada entonces en las Islas Vírgenes Británicas –otro paraíso fiscal como Gibraltar– y creada a su vez en 1992. Esta última era filial de la empresa rusa Crown Trade and Financial Holdings, que luego cambió su nombre por Alpha Group .

En la actualidad, Crown Resources AG es simplemente de una filial del holding ruso Alpha Group , uno de los mayores conglomerados industriales y financieros de Rusia con importantes activos en el sector del petróleo –especialmente en la cuarta productora rusa del sector, Tyumen Oil Company–, en el de la banca –como el primer banco privado de Rusia, Alpha Bank–, las materias primas, los seguros y las telecomunicaciones. El presidente de Alpha Group es el mafioso Mijail Fridman , que a su vez es socio del mafioso norteamericano Marc Rich, acusado por la fiscalía de Nueva York de más de 50 casos de fraude, comercio ilegal de petróleo con Irán y de fraude fiscal por valor de 48 millones de dólares.

La última decisión que tomó el presidente Bill Clinton antes de dejar el poder fue la de indultar a más de 100 delincuentes, entre los que estaba Marc Rich, precisamente uno de los mayores financiadores de su campaña electoral. En este punto, la historia vuelve a España, ya que hubo destacados personajes que solicitaron por escrito a Clinton el indulto para Rich, que tiene la nacionalidad española. Entre ellos, el fallecido premio Nobel Camilo José Cela. Su carta se publicó en la prensa, para mayor escarnio de Clinton y también para rechifla y chirigota de Marc Rich, que salió de la cárcel con total impunidad.

La mafia rusa tras el vertido de fuel

Mijail Fridman, de 38 años, es conocido por sus estrechas relaciones con el mundo del crimen, pero también por su relación con los políticos rusos de más alto nivel. Empezó en los años 80 con el negocio de la reventa de entradas en el teatro “Bolshoi” de Moscú. Para proteger su negocio colaboraba como soplón de la Policía, informa Víctor A. Cherestki. A comienzos de los noventa importaba azúcar desde China, pero también se dedicaba a la droga. Su don de compartir los beneficios con policías y políticos le permitió salir adelante en el ambiente de corrupción total que vive Rusia.

Su capital personal equivale, hoy en día, a 1.800 millones de dólares. Así que es uno de los hombres más ricos del país. Su empresa es una telaraña que cubre el mundo entero. Sus negocios petroleros los realiza, en muchas ocasiones, a través de paraísos fiscales, incluido Gibraltar , donde tiene numerosas empresas fantasmas dedicadas al blanqueo de capitales. Curiosamente, el Peñón es el quinto inversor extranjero en Rusia . Según la prensa de Moscú, gran parte de ese dinero pertenece a las empresas de Alpha Group que regresa a Rusia bajo la intocable bandera extranjera.

Desde su fundación en 1996, Crown Resources estuvo ligada al nombre del ex ministro de Gibraltar Joe Moss . Sus responsabilidades en la política gibraltareña se desarrollaron entre 1988 y 1996, periodo en el que fue miembro de la asamblea gibraltareña y se ocupó de las carteras de Educación, Empleo, Juventud y Cultura. Con anterioridad, Moss había trabajado para el ministerio de Defensa y el fin de su carrera política coincide con la creación de Crown Resources, empresa a la que se incorpora en 1996 en calidad de directivo, según informó ABC .

En la actualidad, Crown Resources ya no es una sociedad gibraltareña. En 1997 abrió una oficina en Londres, plaza petrolera europea por excelencia y en julio del año 2000 se crea Crown Resources AG , domiciliada en Zug (Suiza). El crecimiento de la empresa ha sido espectacular desde su creación. Entre 1998 y 2000 duplicó el volumen de crudo y productos derivados negociados y la compañía asegura que su base de clientes está en continua expansión en los mercados emergentes, que son menos escrupulosos con la calidad de los productos que compran. Cuenta con oficinas operativas en Gibraltar, Londres, Moscú, Caracas y Singapur.

Enriquecimiento ilícito a través de Gibraltar

Aunque oficialmente se dedica a la compra-venta de materias primas, esta compañía dedica parte de su actividad al “bargain” , nombre con el que en el argot petrolero se conoce al comercio de productos de baja calidad y a bajo precio . Es decir, vende productos petroleros vetados en la Unión Europea por su mala calidad o alto contenido en azufre y que, sin embargo, sí pueden ser usados en otros lugares del mundo. Según El País , el fuel oil que transportaba el “Prestige” tenía un 2,58 por ciento de azufre, cuando en la Unión Europea no se pueden vender productos derivados del petróleo que superen el límite del 1 por ciento.

Al estar prácticamente desahuciado por su escasa seguridad, las petroleras occidentales ya no contrataban los servicios del “Prestige”, pero para compensar su antigüedad y lograr clientes, este buque cobraba muy barato, por eso trabajaba en el mar Báltico y el Golfo Pérsico para intermediarios independientes, es decir, para empresas opacas, con tapaderas en paraísos fiscales y negocios más que turbios. Por ejemplo, este verano sirvió como “almacén flotante” en el puerto de San Petersburgo, donde recogía petróleo de los barcos fluviales y lo transfería a un petrolero oceánico. Como ha denunciado la COPE , barcos iguales al “Prestige” hacen un trabajo similar en Gibraltar, vendiendo fuel de baja calidad a otros barcos –como una gran gasolinera flotante– y causando graves vertidos en la bahía de Algeciras. Curiosamente, las autoridades españolas no denuncian estos hechos, pese a que la situación es extraordinariamente grave y vuelve a demostrar que el Peñón es un simple paraíso para cualquier negocio pirata que en el mundo exista.

Por supuesto, el único principio que reina en Alpha Group es “cuanto más dinero, mejor”, según informa Víctor A. Cheretski. Por eso fleta barcos sólo de las compañías más dudosas y sin escrúpulos, como el “Prestige”. La seguridad no importa. Lo que importa es “ahorrar” algo de dinero. Como Crown Resources AG se dedica entre otras cosas a la venta de productos petroleros de baja calidad, el “Prestige” cargó el fuel oil en Letonia y puso rumbo a Gibraltar. Según los documentos presentados por el delegado del Gobierno en Galicia, el destino del buque era el Peñón. No obstante, según fuentes del sector, su destino real era “Gibraltar to orders”, lo que significa dirigirse hacia la colonia británica y esperar noticias sobre su destino definitivo. No en vano, Crown Resources tiene en Gibraltar una de sus principales bases operativas.

El Peñón, limpio como una patena

La empresa fletadora ha difundido un comunicado indicando que la carga del “Prestige” tenía como destino Singapur y no Gibraltar. Al parecer, mientras el petrolero navegaba rumbo a su primer destino, Crown Resources encontró un comprador para el fuel oil. “Tenemos un contrato con los propietarios del barco para éste sea devuelto a sus dueños en Singapur, no en Gibraltar”, asegura Crown Resources. Por su parte, el embajador del Reino Unido en España, Peter Torry, ha desmentido que existiera conexión alguna entre el buque “Prestige” y Gibraltar. Torry ha dicho que la operadora responsable del mercante “no tenía ninguna intención de parar” en la colonia gibraltareña. Estas declaraciones pueden interpretarse a la luz de los hechos: no son mentira, porque Crown Resources dice que el petrolero iba a Singapur, pero tampoco son verdad, porque el barco, en principio, sí tenía como destino Gibraltar, ya que allí era donde iba a recibir las órdenes definitivas de su destino.

A la confusión sobre su destino ha contribuido también el capitán del “Prestige”, el griego Apostolos Mangouras, detenido por la Guardia Civil el sábado pasado por no colaborar con las autoridades para alejar el barco de las costas gallegas. En su declaración ante el juez, Mangouras dijo que no sabía dónde estaba el diario de navegación, a pesar de que admitió que la documentación que considera importante la había rescatado la tripulación. Dicho diario es importante, ya que en el mismo se deben anotar puntualmente todas las incidencias que surjan durante la navegación, así como las órdenes oportunas para intentar superarlas.

Sin embargo, dos días antes de esta declaración ante el juez, el capitán había dicho a la Guardia Civil que el diario de navegación se había quedado en el barco y que no tenía ningún documento del mismo. No obstante, y a pesar de estas dos declaraciones contradictorias, lo cierto es que cuando fue detenido en el aeropuerto de Alvedro (La Coruña), nada más bajar del helicóptero de rescate, el capitán llevaba consigo un maletín. Examinado por la Guardia Civil, sólo contenía el rol de la tripulación y varios documentos del barco, pero entre ellos no apareció el diario de navegación.

En España

    0
    comentarios