Las elecciones argentinas es, con diferencia, el asunto que más editoriales suscita este martes. Todos los diarios —excepto La Razón que lo hizo ayer— dedican un comentario al resultado de la primera vuelta electoral en Argentina de las que han resultados finalistas los candidatos peronistas Carlos Menem y Néstor Kirchner.
Los más lucidos y críticos comentarios a estos resultados son los de ABC y La Vanguardia que vienen a considerar irrelevantes las diferencias entre los dos políticos que pasan a la segunda vuelta. El Mundo y El País desarrollan una distorsionada interpretación del pasado reciente de Argentina que aprecia diferencias entre los candidatos hasta el punto de vislumbrar, sin justificación alguna, una posible mejoría de la situación.
ABC no niega la posibilidad de algún cambio pero, desde luego, es absolutamente realista a la hora de valorar el punto de partida: “Desde el punto de vista político existen pocas diferencias entre Ménem y Kirchner. Ambos proceden de un movimiento programáticamente basado en el intervencionismo, el amigismo, la violencia cuando ha hecho falta y no poca corrupción. Y ambos han utilizado los vientos del liberalismo para justificar una política que, lejos de ser liberal, ha consistido en la venta de bienes públicos pensando más en los amigos que en la eficacia, la colocación de prohombres del partido al frente de las empresas privatizadas, la utilización de los recursos públicos para los negocios privados y en la provocación de una catástrofe económica general”.
El editorial de La Vanguardia “Argentina pierde” tampoco da pie al optimismo: Ni Menem ni Kirchner "perecen en disposición de aplicar poco más que superficiales operaciones de cirugía estética a las graves deformaciones económicas, sociales y políticas que Argentina padece. La supervivencia electoral de ambos presidenciables solo prueba que el peronismo seguirá en el poder, sea quien sea el elegido, pero no que el país esté en camino de rehacer su maltrecho rumbo. De nuevo, Argentina, pierde”.
El análisis de La Vanguardia, sin embargo, se resiente algo cuando mete en el mismo saco no sólo a los dos finalistas, sino también a los otros candidatos que, como López Murphy no han logrado pasar a la segunda vuelta. Y es que para el diario catalán “queda demostrado que nadie en Argentina es capaz de encarnar la renovación imprescindible, en una sociedad donde se piden a gritos las caras nuevas”. Esto lleva al diario a quitar responsabilidad a los ciudadanos en el resultado de las elecciones, pues, según su editorialista, los argentinos “no pueden mostrar más que su perplejidad y desconcierto ante unos políticos a los que no consideran capaces de recuperar la moral colectiva de un país vitalmente arruinado ni, menos aun, de cohesionar un proyecto de unidad nacional que les devuelva a la órbita del primer mundo”.
El Mundo no es tan pesimista, a pesar de lo que pudiera sugerir el título de su editorial: “Entre el gris de Kirchner o el negro de Menem”. Para colmo, se equivoca de razones para considerar que el pasado gobierno de Menem es un obscuro presagio de futuro. Sin duda lo es, pero desde luego no por “la década con convertibilidad monetaria y flexibilidad laboral salvajes, que dejó a Argentina en el camino de unos niveles de indigencia, pobreza y desempleo sin parangón”.
Lo que ha llevado a Argentina a la ruina es la ausencia de control y limitación del poder político. La convertibilidad monetaria, por el contrario fue lo poco positivo que permitió a Menem —como hasta El País le reconoce— “poner fin a la hiperinflación”.
No contento de señalar como negativo lo poco positivo que se puede decir de Menem —lo de la “flexibilidad laboral” bajo su gobierno, desgraciadamente, no dejó de ser un mito— , el editorialista de El Mundo pasa a hacer un injustificado elogio como gestor del “candidato del ala izquierda del peronismo”, Néstor Kirchner.
La política está llena de sorpresas y el futuro siempre está abierto, pero ser “hijo de un empleado de correos, provenir del ala izquierda del peronismo o haber sido encarcelado durante la dictadura militar” como remarca El Mundo, no nos parecen razones suficientes como para compartir el optimismo de este diario a favor de Kirchner.
El País empieza su comentario recordando que “las masas argentinas coreaban no hace nada su repulsa a la vieja política y a las caras de siempre. Dos de esos políticos, peronistas de toda la vida, vencieron el pasado domingo en la primera vuelta de las elecciones presidenciales”. El País, tras señalar la derrota de López Murphy y Elisa Carrió, se pregunta “¿sigue, pues, todo igual?. Puede que no.
El País pasa a tratar de combatir el pesimismo fundamentalmente a través de la figura de Kirchner “un hombre austero, de dirigismo matizado en comparación con el neoliberalismo rampante de su antecesor”; una descrpción bien diferente de la de Menem, “un político chanchullero y seductor, que puso fin a la hiperinflación, pero que también anidó la catástrofe de los últimos años”.
Suscribimos la descripción del ex presidente argentino, pero tenemos que matizar la descripción de Kirchner y el supuesto “neoliberalismo rampante” de su antecesor. Si ayer era La Razón quien repetía esta misma cantinela contra el “neoliberalismo”, hoy El País vuelve a dar rienda suelta a ese mito. Pues el liberalismo es precisamente lo que Argentina no ha conocido desde que el peronismo borró su huella de la vida política del país. Todo lo que ha provocado que Argentina abandonara el primer mundo para lanzarse paulatinamente a la ruina tercermundista han sido políticas antiliberales. Pero, está visto que, con la única excepción de ABC, el liberalismo, además de cornudo, apaleado.
Resumen de prensa
“Michavila acusa al fiscal jefe de Madrid de boicotear los juicios rápidos” es el titular con el que el diario El Mundo abre su portada. La Vanguardia también parte con este asunto señalando que “los juicios rápidos se inician con dificultades”. ABC abre con una noticia en exclusiva como es que “Ibarretxe adelantará las elecciones vascas a otoño para respaldar su plan soberanista”. El titular de La Razón, por su parte, dice que “En el País Vasco no se dan condiciones para celebrar elecciones en libertad” haciéndose eco de las declaraciones de un grupo de dirigentes del PP y del PSOE que dicen que la situación se asemeja a “un estado de excepción” y que piden incluso la suspensión de los comicios. Por último, el principal titular de El País señala que “Aznar se vuelca en la campaña del 25-M para evitar la derrota del PP” y de señala que “el PSOE denuncia a los populares por supuesto fraude electoral”.
Los segundos titulares más destacados de ABC y La Razón destacan la polémica de los juicios rápidos que, con menor relieve, también destaca El País en su portada. Este diario señala a tres columnas que “Schröder fuerza a su partido a aceptar una drástica reforma social”. El segundo titular más destacado de El Mundo y La Vanguardia dicen que “Garner promete a los iraquíes una democracia protegida por EE UU” señalando también que el principal grupo chií asistió a la convocatoria del administrador civil estadounidense.
Las elecciones argentinas siguen haciéndose un hueco en todas las portadas, exceptuando la de El Mundo. Todas ellas destacan que los sondeos pronostican que Kirchner ganará a Menem en la segunda vuelta.
El Mundo, por su parte, también refleja que “Zapatero propone crear un muro en el País Vasco para detener el Plan Ibarretxe”. Este diario tambien hace referencia a la “reacción nacionalista en Gran Bretña para evitar que Beckham fiche por el Madrid”.
Finalmente ABC, señala que “Esperanza Aguirre promete 5.500 nuevos policías si gana las elecciones”.
El peronismo todavía suscita esperanzas
En España
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