Sabino Cuadra, de Amaiur, con cazadora vaquera y camiseta con la leyenda de "derecho a decidir", hizo un repaso por el reinado de Juan Carlos I, a su peculiar manera. Tildó la transición de "tramposa y fraudulenta" y la monarquía de "decrépita". En un nauseabundo discurso habló de "asesinatos", de “detenciones” y de “torturas” en “Euskal Herría”. Incluso mencionó a los GAL. Pero no tuvo ni una palabra para las víctimas de ETA. Acabó lanzado “goras” (vivas) a la “Euskal República” y exhibiendo una bandera vasca.
El portavoz de ERC, Alfred Bosch, comenzó proclamando la "República catalana". "La soberanía reside en los pueblos", el debate de hoy "es lo más raro del mundo" porque se vota la abdicación del Rey. "Los cargos no se heredan. Los pueblos no se heredan. No somos muebles", dijo. Bosch apeló a los “republicanos de España” para “darnos la mano”. “Estamos de vuestro lado, de igual a igual”, añadió. Dijo que tras la coronación de Felipe VI “vuestra esperanza se llama república catalana. El 9 de noviembre votaremos entre monarquía española y república catalana”.
Seguidamente, la portavoz del BNG no quiso ser menos y anunció su intención de "articular una república propia de Galicia".
Joan Baldoví, de Cormpomís, comenzó recitando el "Habla pueblo habla" de la transición y dijo que “la formá de estado se votó en un pack”. Baldoví no proclamó ninguna república, pero pidió un referéndum para elegir entre república y monarquía. “Si no podemos votar, algo huele a podrido”. También tenía preparado un numerito. Mostrar una portada de la revista El Jueves para denunciar la censura.
