Menú

Ni Ciudadanos ni UPyD lograrían representación en el País Vasco por separado

Gorka Maneiro supera en valoración a la popular Arantza Quiroga y Rivera se sitúa entre los líderes con mejor puntuación

29
Ni Ciudadanos ni UPyD lograrían representación en el País Vasco por separado
Gorka Maneiro, diputado de UpyD en el Parlamento vasco. | Archivo

El proyecto de tercera vía que los electores españoles vienen identificando desde 2008 con UPyD y Ciudadanos, aunque hayan tenido que elegir sucesivamente entre las dos siglas ante la imposibilidad de un acuerdo entre las mismas, tiene todavía difíciles problemas de implantación en algunos lugares del territorio español. Sobre todo si se le compara con la otra fuerza emergente, Podemos, un partido sin dificultad alguna de obtener representación allí donde se instalen unas urnas. Ciudadanos se quedó el pasado 24 de mayo sin entrar en los parlamentos de Navarra, Canarias y Castilla-La Mancha, si bien en este último con casi un 9% de los votos, insuficiente para la reforma de la Ley Electoral regional que impulsó María Dolores de Cospedal. Después de las catalanas y las generales del último cuatrimestre de este año, 2016 se presenta con otras dos citas que terminarán de configurar el nuevo mapa político español: las elecciones autonómicas en Galicia y el País Vasco.

Por lo que se refiere a la segunda de las regiones, el Euskobarómetro dado a conocer este jueves deja malas noticias para los de Albert Rivera. La formación naranja no lograría representación en la cámara de Vitoria al no alcanzar el mínimo exigido en ninguna de las tres provincias vascas. Por otra parte, UPyD perdería el escaño por Álava que ha obtenido en las dos últimas elecciones y que ocupa Gorka Maneiro, integrado en la nueva dirección del partido liderada por Andrés Herzog.

En el capítulo de las valoraciones, Albert Rivera es en Euskadi, como en el resto de España, un líder conocido y estimado, por encima incluso de la vasca Rosa Diez, cuya valoración entre los electores de su tierra cae en el primer semestre. Sin embargo, el presidente de Ciudadanos es el peor valorado entre sus propios votantes, que le dan un 4,7. Es, de hecho, el único suspenso de unos electores a su propio líder, algo que ni siquiera obtiene Mariano Rajoy, al que los electores vascos del PP salvan con un 5 justo. El diputado Maneiro recibe una nota de los votantes en general -incluida la mayoría nacionalista- de un 2,2, superando a la presidenta del PP vasco, Arantza Quiroga. El parlamentario magenta lleva dos legislaturas siendo, en ocasiones, la voz más crítica con los postulados del nacionalismo vasco.

Fuentes de UPyD consultadas por Libertad Digital confían en revertir la situación en el año que queda, dentro del "nuevo rumbo" que está adoptando la dirección elegida en el congreso del pasado 11 de julio. Mucho más, aseguran, teniendo en cuenta el "trabajo firme" realizado por Maneiro. "No se ha dedicado a las palabras sino a los hechos, con propuestas parlamentarias para mejorar la vida de los vascos y de todos los españoles. La gente va a valorar la coherencia de UPyD que han visto en Vitoria".

Desde Ciudadanos, que en mayo obtuvo un representante en la Diputación Foral de Álava, también se confía en remontar los resultados del Euskobarómetro. Su líder vasco, Nicolás de Miguel, logró casi un 4% del voto en San Sebastián las pasadas municipales. Algo que consideran todo un hito tratándose de una formación que, paulatinamente, aspira a acabar con la excepcionalidad fiscal vasca y navarra, como también UPyD.

En este escenario, con elecciones a un año vista, Ciudadanos y UPyD, dos fuerzas que presumen como ninguna de un discurso inequívocamente no nacionalista, corren el riesgo de quedarse fuera de uno de los parlamentos, además del catalán, donde se plantea con mayor crudeza ese combate político. Una unión entre ambas fuerzas, aglutinando la experiencia y relativa buena valoración de Maneiro y la estructura como partido nacional de Ciudadanos, podría revertir esta situación. Algo que hoy por hoy parece una quimera con los postulados de la dirección magenta. Sin embargo, el propio Andrés Herzog ha empezado a virar esos postulados, herencia del dúo Díez-Carlos Martínez Gorriarán, al proponer una unión electoral de los constitucionalistas en Cataluña, algo impensable antes de su elección como portavoz del partido. Fuentes de Ciudadanos, sin embargo, consideran que sus resultados por encima del 3% en las tres capitales el pasado 24-M y la distribución bastante homogénea de su medio millar de simpatizantes y afiliados en las tres provincias, les hace ser un partido con futuro en el País Vasco sin necesidad de establecer alianzas.

En España

    Lo más popular

    0
    comentarios

    Servicios