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Los andaluces se echan a la calle contra la gestión socialista de la sanidad

Málaga, Granada y Huelva serán las capitales donde se manifestará el descontento.

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El próximo día 27 de noviembre confluirán en las calles andaluzas tres manifestaciones por la mejora de sanidad y el fin de unas estrategias inexplicadas de fusión hospitalaria que no gusta a muchos andaluces. Málaga, Granada y Huelva serán las capitales donde se manifestará el descontento y no es la primera vez. A ello hay que unir la campaña del PP andaluz por una Sanidad 10 y las críticas procedentes de IU y de Podemos que deja solo a un PSOE auxiliado, eso sí, por el silencio de Ciudadanos.

A pesar de sus esfuerzos propagandísticos por vincular las protestas con el PP andaluz, la Junta de Andalucía ya no puede ocultar que la sanidad andaluza está enferma. Incluso medios afines como El Plural lo dicen con claridad: "Más allá de la ofensiva popular, la que siempre ha sido la joya de la corona de la Junta de Andalucía presenta fisuras preocupantes, muchas de ellas derivadas de los recortes presupuestarios impuestos por Bruselas y el Gobierno central y no poco producto de equivocaciones políticas".

Naturalmente, es una versión pro-socialista puesto que todos los demás, personal sanitario, usuarios y partidos, incluso de otras izquierdas, creen que los recortes aplicados son decisión de Susana Díaz y de la Junta que prefieren mantener una costosísima administración paralela partidista, aunque ello signifique recortar los presupuestos sanitarios.

Incluso las encuestas internas que realiza el PSOE en medios sanitarios y en el conjunto de Andalucía reflejan el cambio de opinión de andaluces, a peor, sobre la sanidad que gestiona desde hace 30 años.

Las recientes declaraciones de Cristina Cifuentes sobre el pago de la sanidad y otros servicios públicos, han sido convenientemente utilizas por la Junta para desmovilizar a los ciudadanos andaluces el próximo fin de semana, pero no parece que vayan a tener éxito.

La Junta ordena y manda a dedo en la gerencia de los hospitales andaluces desde el principio de su gestión y calla que, precisamente Cifuentes, con el apoyo de C's, ha impulsado un Proyecto de Ley que hará que los directores gerentes de los centros sanitarios sean seleccionados mediante una convocatoria pública, de concurrencia competitiva y procedimientos reglados de selección que seguirán los principios de publicidad y transparencia.

Unos datos básicos

La Junta acusa al PP de querer privatizar la sanidad andaluza pero los datos indican que quien sostiene la privatización de la sanidad pública por necesidad es precisamente la Junta. La relación público-privado en la sanidad andaluza se resume en datos aportados por la propia sanidad privada. En las recientes jornadas "Sanidad Privada en Andalucía. Aportando Valor", se ha utilizado el informe elaborado por el Instituto Para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (Fundación IDIS).

Según sus datos, 1,3 millones de andaluces asegurados vía privada, 100.000 más que el año pasado. 461 euros anuales gasta cada andaluz en la sanidad privada mientras que el gasto de la Junta en sanidad pública es de 1.080 euros por cada andaluz. En ambos casos, sobre todo en la sanidad pública, se está por debajo de la media nacional.

El 57 por ciento de los hospitales y que el 28 por ciento de las camas de la región pertenecen al sector sanitario privado. Con dinero privado se han construido 65 hospitales de los que 18 mantienen conciertos con el Servicio Andaluz de Salud. Por si fuera poco, una de cada tres intervenciones quirúrgicas, un 35%, son practicadas en hospitales privados.

La inversión efectuada por la sanidad privada ha hecho que cuente con el 62 por ciento de las resonancias magnéticas, con el 38% de los mamógrafos y el 33% de los TAC.

Además de los ciudadanos particulares, la Junta es el más importante usuario de la sanidad privada andaluza concretado en los conciertos con las clínicas y centros privados a los que ha destinado 385 millones de euros, un gasto que ha registrado una tasa de crecimiento anual del 1,6% entre 2004 y 2013.

Únase a esto el malestar generado por la ruptura hace tres años de los conciertos con una de las empresas privadas más importantes de la sanidad andaluza, Clínicas Pascual, que sostiene seis hospitales, con el que la Junta lleva años colaborando. Sobrevive la atención sanitaria pública en sus centros, que la sanidad pública no puede asumir, vía prórrogas declaradas irregulares por los tribunales y que obligan a la Junta a pagar cantidades millonarias a la entidad.

Comparativamente al resto de España, Andalucía está por debajo de la media nacional en número de hospitales por cada 100.000 habitantes (0,55 frente a 0,77 de España); es la última en número de camas hospitalarias (2,5 por cada 1.000 habitantes frente al 3,4 de media nacional) y en médicos especialistas (1,4 por cada 1.000 habitantes frente al 1,78 de España) y ha perdido 6.000 profesionales sanitarios. La situación ha obligado a la Junta a incluir 500 millones más para la sanidad en los presupuestos para 2017.

El PSOE andaluz ha tratado de contrarrestar la creciente "marea blanca" con datos como que Andalucía sufraga el 96% del gasto sanitario con recursos propios, que hay 1.500 centros de Salud en toda Andalucía y 49 hospitales públicos. Añade que hay 20 infraestructuras nuevas en 2016 o que el SAS es la mayor empresa sanitaria de España dando empleo al 18,3% de los sanitarios del país, "lo que está por encima de la proporción en población" con un gasto de 4.252 millones de euros.

No dice palabra sobre la precariedad y la eventualidad endémicas como forma de contratación en la sanidad andaluza. Tampoco dice una palabra sobre los más de 7.000 puestos de trabajo perdidos.

Téngase en cuenta que la Junta de Andalucía, gobernada por el PSOE gestiona la sanidad andaluza desde 1986, esto es, treinta años de gestión socialista.

La mecha de las fusiones hospitalarias

Fueron los médicos jubilados de Málaga los que inauguraron la era de las protestas populares publicando un manifiesto denuncia demoledor sobre la situación de la sanidad, pero las fusiones forzosas de hospitales en Granada y Huelva han sido la mecha de las últimas manifestaciones ciudadanas.

En Granada ya han tenido lugar dos manifestaciones masivas de más de 30.000 asistentes para negarse a la fusión hospitalaria impuesta por la Consejería de Salud. Las convocatorias fueron impulsadas desde las redes sociales por el médico conocido como Spiriman, Jesús Candel, sin adscripción partidaria alguna, que ha convocado la tercera para el próximo día 27. Los granadinos no aceptan rebajar su asistencia hospitalaria pasando de tener dos hospitales completos a tener uno solo, lo que interpretan como un recorte sin precedentes.

En Huelva, el movimiento ciudadano Huelva, por una Sanidad Digna ha convocado una manifestación el 27 de noviembre contra la fusión de los hospitales Juan Ramón Jiménez e Infanta Elena, judicialmente en entredicho, al considerar que mermaría la atención a los usuarios, con un recorte encubierto de medios y personal.

En Málaga se ha constituido la Plataforma por la Calidad de la Sanidad Malagueña, que de entrada cuenta con más de 5.000 apoyos en Facebook y que denuncia que el Servicio Andaluz de Salud mantiene a Málaga "a la cola de las listas de espera, en la infradotación de personal sanitario y de infraestructuras". También ha convocado manifestación para el día 27 de noviembre.

A pesar de los intentos del PSOE de identificar estas protestas con el PP, han demostrado ser realmente movimientos sociales que han potenciado sus acciones desde las redes sociales logrando el apoyo de los profesionales sanitarios y de muchos usuarios de la sanidad.

Además, la Junta tiene que bregar con denuncias judiciales ante la Fiscalía sobre listas de espera en hospitales y otras irregularidades. Para colmo, ha sido el propio Tribunal Superior de Justicia de Andalucía el que ha anulado la Orden de la Junta del 21 de noviembre de 2014 que unificaba los hospitales de Huelva.

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