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El Congreso aprueba enviar más tropas a Irak y Cospedal promete más dinero para las FAS

La ministra sitúa a España como "locomotora de la Defensa europea". Considera "vital para nuestra seguridad" la relación con EEUU.

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La ministra sitúa a España como "locomotora de la Defensa europea". Considera "vital para nuestra seguridad" la relación con EEUU.
María Dolores de Cospedal | EFE

Más tropas españolas en Irak. La comisión de Defensa del Congreso de los Diputados ha dado luz verde este martes al aumento del contingente español integrado en la coalición internacional que lucha contra Estado Islámico. Un aumento que debería haber llegado hace meses pero que ha sido imposible debido a que España ha contado durante casi un año con un gobierno en funciones.

El nuevo despliegue de efectivos ha contado con el apoyo de casi todo el arco parlamentario. Únicamente los representantes de la coalición Podemos-IU y ERC han votado en contra. Los primeros, apostando en su caso por trasladar el adiestramiento del ejército iraquí y su policía federal a España, algo que parece complicado teniendo en cuenta que los militares españoles han formado a más de 6.000 militares en casi dos años. Los segundos, ni siquiera han explicado el sentido de su voto.

Serán 125 militares y 25 guardias civiles los que vayan hacia este país del Golfo Pérsico. Inicialmente, está previsto que sean desplegados en el centro de adiestramiento de Besmayah, bajo mando español, ubicado a unos 30 kilómetros al sureste de Bagdad, pero podría ser posible que en función de las necesidades terminen yendo a otra instalación de la coalición.

En total, las Fuerzas Armadas españolas aumentan un 50 por ciento su despliegue. En la actualidad hay un poco más de 300 militares desplegados de forma permanente en Irak y ahora se pasaría a algo más de 450 efectivos. Desde hace unos meses un grupo de ingenieros del Ejército está trabajando en ampliar la zona vital de la parte española de la base de Besmayah para tener todo preparado para el nuevo contingente.

España está inmersa en estos momentos en 15 misiones en el exterior en cuatro continentes, lo que ha supuesto un coste total en 2016 de 763 millones de euros. La misión que más esfuerzo económico supone es la de Líbano, donde hay algo más de 600 efectivos desplegados, y que tuvo un coste para las arcas públicas españolas de 137 millones de euros.

Casi idéntico coste a la Líbano tuvo la operación Atalanta, que lucha contra la piratería frente a las costas de Somalia (134 millones). La misión que lucha contra Estado Islámico en Irak supuso un gasto de 97 millones de euros, mientras que la de adiestramiento en Mali (EUTM Mali) costó 89 millones. El liderazgo de las agrupaciones navales de la OTAN supuso un gasto de 86 millones.

La misión Sophía, que salva vidas en el Mediterráneo y lucha contra el tráfico de personas costó 67 millones de euros, cerca del doble que la misión OTAN de apoyo a Turquía (una batería antiaérea) que ascendió hasta 35,8 millones. Las misiones de apoyo a Mali (en Senegal) y a República Centroafricana (en Gabón) tuvieron un coste de 27 y 22 millones de euros respectivamente.

En la veintena de millones de euros también se encuentran dos misiones de la OTAN: la Sea Guardian que proporciona seguridad en el Mediterráneo y la misión de Policía Aérea en el Báltico. La primera supuso un gasto para las arcas españolas de 23 millones de euros y la segunda de 20,6 millones. Después viene la de adiestramiento en República Centroafricana (EUTM RCA), con 15 millones de euros.

Las misiones menos costosas, por debajo de los diez millones de euros, han sido las de Afganistán, con un coste de 4,7 millones, la de EUTM Somalia con 4,5 millones y la de Bosnia-Herzegovina con 0,4 millones de euros.

Recuperar "músculo económico"

La ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, abogó en su primera comparecencia ante la comisión de su cartera por recuperar "músculo económico" para las Fuerzas Armadas que les permitan salir de su situación actual, bordeando la línea roja de la inoperatividad. De este modo, se mostró partidaria de aumentar los presupuestos de su departamento con vistas a poder llegar en algún momento al 2 por ciento del PIB que recomienda la OTAN.

En 2015 el presupuesto de Defensa fue del 0,7 por ciento del PIB (el 0,9% en modo OTAN, que incluye el presupuesto de la Guardia Civil), poco más de 5.700 millones de euros, muy lejos de los años más boyantes, cuando el departamento llegó a superar los 8.500 millones de euros con la socialista Carmen Chacón a los mandos. A esta cifra había que añadir lo destinado en el fondo de contingencia a las misiones en el exterior y los créditos extraordinarios con los que se venían pagando los Programas Especiales de Armamento (PEAs).

Cospedal avanzó que en las cuentas de su departamento para 2017 se incluirá una partida destinada a pagar los PEAs, que será de aproximadamente 1.800 millones de euros, debido a que al pago que se debe hacer frente ese año se unirá la anualidad que se debería haber pagado en 2016 y que no se hizo efectivo porque el Tribunal Constitucional echó abajo el método de pago de los créditos extraordinarios.

También tendió la mano a todos los grupos parlamentarios para realizar un planeamiento a largo plazo sobre el futuro de las Fuerzas Armadas. "Reitero mi total voluntad de diálogo y colaboración para trabajar en la dotación de la Defensa a largo plazo", dijo la ministra, porque "las capacidades militares no se improvisan ni se pueden adquirir con urgencias. Se precisa de un planeamiento y de una estabilidad que garanticen la disponibilidad de medios en plazo y forma que pueda desembocar en un compromiso presupuestario estable y duradero con la defensa, su dotación, su capacidad inversora y su base industrial".

UE, OTAN y Estados Unidos

La titular del departamento de Defensa ha situado a España como "locomotora de la Defensa europea". "Nuestro país está en la vanguardia de este proceso por lo que supone de contribución a la construcción del proyecto europeo y porque una dimensión europea de Seguridad y Defensa fuerte contribuirá a que España y el entorno euroatlántico sean más seguros y prósperos", dijo.

Y es que la ministra ve totalmente compatible los esfuerzos de crear un proyecto común de defensa dentro de Europa con la Alianza Atlántica. "Una Unión Europea robusta en defensa fortalece a la OTAN, porque ambas organizaciones comparten los mismos principios y valores; incluso se solapan 22 de sus miembros (21 tras el Brexit). Por ello, apoyamos sin reservas el refuerzo de esta cooperación y la complementariedad entre OTAN y UE, respetando la autonomía de decisión de cada una".

En cuanto a la relación de España con Estados Unidos, Cospedal ha destacado que "es vital para nuestra seguridad y la de nuestros aliados. Por ello, buscaremos profundizar el marco de colaboración existente en beneficio de este vínculo estratégico".

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