Menú

El BOJA de Susana Díaz e Inés Arrimadas, claves en la campaña andaluza

¿Quién teme a Arrimadas? Todos los demás, pero sobre todo una Susana Díaz que no puede salir del agujero del régimen diseñado hace 36 años.

0
Juan Marín e Inés Arrimadas | Cordon Press

Este jueves se conocieron dos datos claves: uno, la suma de lo que en solo mes ha destinado el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA), el perfecto antídoto del caso ERE y los otros venenos, a los conocidos como "gastos electorales" que, o bien son de nuevo cuño, o bien son habituales, pero se retardan para hacerlos coincidir con la campaña electoral, como el asfaltado de las calles de los alcaldes y demás; otro, la presencia de Inés Arrimadas, a la que ya reconocíamos hace un año en Libertad Digital, en una campaña decisiva. Si hay cambio en Andalucía, España será otra, se forzarán unas elecciones generales y muchos cuentos de miedo se acabarán.

¿Quién teme a Inés Arrimadas? Todos los demás, pero sobre todo una Susana Díaz que no puede salir del agujero del régimen diseñado hace 36 años. Por eso, como es costumbre, pero con más intensidad si se quiere, ha comenzado a tirar de BOJA, y de todos los demás resortes, para fabricarse gratis una campaña electoral que sabe crucial para ella y para su partido en Andalucía. Perder sería su muerte política y el fin del PSOE tal y como lo conocemos hasta ahora.

Por ello, tiene interés destacar el dato que aporta este viernes ABC en Sevilla: "35 millones en ayudas de I+D+i en las universidades; 18 millones para crear 'unidades de innovación'; 58 millones para que los ayuntamientos contraten a mayores de 45 años; 30 millones para financiar prácticas en empresas... Sólo en el mes de octubre, el BOJA ha publicado subvenciones para familias, sindicatos, empresas, universidades o entes locales por una cuantía total de 311,5 millones de euros".

Añade que el consejo de gobierno de la Junta, que preside la trianera, ha autorizado proyectos por 570 millones y ha otorgado créditos a Ayuntamiento y Diputaciones por otros 523 para pagos que contenten a los acreedores. O sea, que entre pitos y flautas, la Junta lleva concedidos en un mes casi 900 millones de euros, concretamente 881,3.

La lluvia de millones comenzó el pasado 4 de octubre, con una ayuda para la implantación de redes de banda ancha y el martes pasado, día 30 de octubre, se aprobaron las ayudas, insuficientes según los alcaldes de los municipios afectados, para paliar los efectos del temporal sobre la Sevilla del Sur, Málaga y parte de Andalucía Oriental. Súmense los 64 millones a los sindicatos y entidades sin ánimo de lucro para la orientación de parados y otros 40 millones para seguir la construcción de la Autovía de Almanzora en Almería –que empezó en 2005, sí, 2005–, y se tiene la foto completa.

Frente a esta riada de dinero, emerge cada vez con más fuerza la figura de Inés Arrimadas –llamarse Inés en estas fechas es una suerte-, como emblema de la campaña de Ciudadanos en Andalucía, pero no tiene un don Juan a la altura de su cartel. Su Juan Marín, comodín de Susana Díaz para hacer a su antojo, puede empañar su participación en la campaña por su mandonismo pueblerino. De hecho, la presunta manipulación de las primarias en Jerez ya ha estallado y hace poco, se expulsó de Ciudadanos a otros denunciantes de fechorías internas.

No es de extrañar, pues, que haya quien haya señalado que la obsesión de Susana Díaz es Inés Arrimadas y nadie más porque la líder de Ciudadanos en Cataluña está en las charlas de café y política de los andaluces y porque su figura y sus gestos con la bandera nacional se sobreponen a los demás candidatos andaluces. El PP está como está en Andalucía y a nivel nacional Casado ve minado su ascenso demoscópico por incidentes inesperados que le conceden poco margen en el Sur. Teresa Rodríguez tiene al enemigo en casa, nada menos que Pablo Iglesias, que espera cualquier oportunidad para quitársela de en medio. ¿Quién queda?

Pues queda el BOJA, el instrumento fundamental de Susana Díaz en el que Pedro Sánchez no puede intervenir –ya ha retrasado bastante la declaración de zona catastrófica a la comarca más afectada por el temporal de hace unos días, con grave daño electoral para el PSOE andaluz-, y queda la incógnita de cuál será la participación en la campaña de una Inés Arrimadas que sube como la espuma.

De hecho, el grupo Joly, grupo editor de diarios que ha crecido en Andalucía con la ayuda del PSOE andaluz al que trata con reciprocidad – por ejemplo, hoy abre su sección de Andalucía con el caso Villarejo y María Dolores Cospedal -, acaba de concederle a la jerezana el II Premio Federico Joly de la mano de un jurado presidido, nada menos, que por José Pedro Pérez-Llorca,que fue ponente por UCD de la Constitución española de 1978.

Para Pérez-Llorca, que no estuvo en el acto porque estaba en Madrid con el Rey, Inés Arrimada es una "gaditana que ha soportado intolerables descalificaciones e insultos en la tierra catalana y por parte de la cerril, cateta y aldeana intolerancia". Además, la ensalzó como "mujer valiente y preparada con una gran capacidad dialéctica y oratoria a la que un entorno hostil no ha amilanado", sino que "se ha dejado la piel por sus ideas y principios, que defiende con pasión y eficacia", lo que le ha permitido enfrentarse a la "energumenia, con una habilidad que muchos no toleran".

Pues es esta misma Inés, con o sin don Juan a su nivel, la que ha obligado al mayordomo de Susana Díaz durante los últimos tres años y medios, Juan Marín, a llamar "dictadura socialista" al régimen con el que colaboró estrechamente y parece olvidar. Sin embargo, a Arrimadas, la llaman la Juana de Arco andaluza o Khaleesi e incluso Mariana Pineda del nuevo liberalismo andaluz. O sea, que sí, que Susana Díaz, con su BOJA bajo el brazo, y la campaña de Inés Arrimada, con sus banderas tremolando, van a ser las luminarias de una campaña que marcaran el destino de Andalucía y España.

En España

    Lo más popular

    0
    comentarios

    Servicios