Menú

Iglesias se alza contra las urnas mientras pide que la jefatura del Estado se decida en las urnas

La Constitución y la monarquía gozan de una excelente salud, lo que pone de los nervios a Podemos y separatistas.

0
Pablo Iglesias. | EFE

El Mundo destaca una frase del Rey. "Don Felipe: 'La Constitución es el alma viva de la Democracia'’". Francisco Rosell aplaude el "merecido homenaje a Juan Carlos I" que rindió la "mayoría de los parlamentarios" ayer al emérito. "Ha comento errores, como es obvio", el que esté libre de pecado que tire la primera piedra, pero "no cabía otra cosa que un gesto de agradecimiento público" por sus servicios a la democracia. Con la excepción de los de siempre, claro. "Entristece tanto como abochorna la falta de sentido de Estado y la total ausencia de grandeza política de los partidos antisistema que apuntalan al Gobierno". Así le pasa a Pedro Sánchez cada vez que pone un pie en la calle, que le dicen de todo menos bonito. "Con tal de hacer ruido y de mantener la crispación", los rufianes del Congreso dieron la nota tiesos como palos y con sus caras de perpetuo cabreo. Tras varios días presionando a Rivera para que no pacte con ellos, hoy Rosell desvía el tiro hacia los socios del presidente. "Pedro Sánchez, tan exquisito en sus presiones a las derechas para que no pacten con Vox, no sólo no tiene empacho en cortejar a quienes quieren rompen España, sino que respira gracias a la bombona de oxígeno de los únicos partidos hoy en el Congreso que sí persiguen derribar la Constitución". A ver si nos aclaramos, Rosell, ¿de quién hay que huir como de la peste es de Vox o de los socios de Sánchez? Federico Jiménez Losantos lo tiene claro. "Cuatro días llevan okupando violentamente calles, bares y comercios andaluces los matones podemitas que el hacendado Iglesias llamó a la kale borroka contra el resultado electoral". Los andaluces, gente pacífica a la que no le va nada los follones callejeros, le van dar alerta ultra hasta en el cielo de la boca en las municipales, y si no al tiempo. "No estamos sólo ante la rabieta de un fracasado, cuyo único ideario político es el odio, sino ante la prueba del carácter totalitario de la izquierda que realmente manda en el Gobierno". "Como tras la derrota electoral de 1933, se inventan un fascismo inexistente para negar el voto universal. Los rojos se alzan contra las urnas (…) Lo que Zapateo en 2004 e Iglesias desde siempre reivindican es justo eso: la guerra civil". Eso sí, él bien resguardadito en su chalé de La Navata protegido por la policía mientras sus hordas destrozan las propiedades de los demás.

El País elige la frase "la Constitución, un mandato permanente de concordia" del discurso de Felipe VI. No hay editorial, Soledad Gallego está preocupadísima por el cambio climático y Viktor Orbán. Jorge M. Reverte, en un artículo un poco bobo sobre Vox, dice que él, de momento, no va a ir a las barricadas, que no le da el cuerpo, que cree "que hay quemar muchas etapas antes". Pues no es por nada Jorge, pero con 70 tacos como dejes pasar muchas etapas más vas a ir a las barricadas con andador. Tras hacer un repaso a esas cosas que dice Vox que nos hemos aprendido de memoria tras el machaque que nos han dado las teles esta semana -los inmigrantes, las mujeres, y tal- dice que "el miedo al fascismo que lleva a Pablo Iglesias a llamar a las barricadas no debería tener ningún eco si la derecha se mantiene en su sitio, dentro de los cauces de la Constitución". Dos cositas, Jorge. Primero, Pablo Iglesias no tiene miedo al fascismo, él mismo es el fascismo, lo que le pasa es que tiene un rebote de tres pares de narices porque la gente no le ha votado a ÉL y su proyecto bolivariano. Y segundo, aquí de momento los únicos que se han salido de los cauces de la Constitución son los socios de Pedro Sánchez. De hecho están en espera de juicio, por si te has olvidado.

ABC escoge "no hay que desvirtuar los valores de la Constitución sino reivindicarlos". Dice el editorial que no es el momento de reformarla "porque no hay consenso alguno, sino una tóxica polarización ideológica, y porque entre quienes hoy quieren derogarla de facto para emprender una regresión a lo peor del comunismo y el republicanismo, no queda nada de la generosidad que sus antecesores demostraron en 1978. Son solo herederos del odio". Cualquiera les deja meter mano en la Constitución a estos matones. "Allá ellos con su discurso retrógado y con su impostura revanchista, porque las urnas los están retratando". Así están, que trinan. Hughes señala la contradicción del caudillo Iglesias. "El hombre que manda a la gente a la calle a parar el fascismo tras unas elecciones, pidió seriamente que la jefatura del Estado se decida en las urnas". ¿Y si no sale lo que él quiera enviará a sus hordas a matar monárquicos? Ignacio Camacho dice que ayer quedó claro que el objetivo de Iglesias no es la reforma de la Constitución sino su "abolición". "La monarquía parlamentaria es el último dique de preservación de la convivencia" y por eso se ha convertido en la "diana de nacionalistas y la extrema izquierda". "Sólo existen dos bandos: el bloque constitucionalista y sus adversarios. El PSOE de Sánchez debe definir con más nitidez su lado". Pues más nitidez que ver con quién se empeña en gobernar sin elecciones. Por sus hechos los conoceréis.

La Razón se sale de la tendencia general y proclama "larga vida la Monarquía". Dice Marhuenda que "los prolongados aplausos a don Juan Carlos y doña Sofía fueron respuesta, elocuente, a la insidiosa campaña contra la monarquía de los partidos de la extrema izquierda y del separatismo". "Que el propio líder de Podemos, Pablo Iglesias, adelantado en la maniobra antimonárquica, tildara de sobreactuadas las ovaciones a los Reyes eméritos, demuestra que había acusado el golpe y entendido el mensaje". No, si tonto no es. Tuvo un adelanto del mensaje en las andaluzas, pero ahí le pilló desprevenido y le pudo la ira. De hecho su orden de ataque que tiene a algunas ciudades andaluzas el llamas tuvo ayer sus efectos en Gerona, donde "vándalos de la izquierda radical y de formaciones separatistas dispuestos a impedir por medio de la intimidación, cuando no de la violencia, la libre expresión de ideas y convicciones que ellos no comparten" trataron de impedir un acto sobre la Constitución. "La acción totalitaria de estos grupos tiene claros responsables en unos políticos que les azuzan con sus declaraciones irresponsables y sectarias". Los que luego hablan de fascistas.

La Vanguardia interpreta que "el Rey insta a renovar el pacto de convivencia del 78". Pero lo más curioso de la portada del periódico del conde de Godó es que no dice ni palabra del ataque a unas personas que intentaban celebrar el Día de la Constitución. Qué raro. Lo mismo el señor conde no se enteró, como estaba celebrando el aniversario de la Constitución con los reyes en el Congreso.

En España

    Lo más popular

    0
    comentarios

    Servicios