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El PP insiste en España Suma con la intención de convencer a un Ciudadanos en horas bajas

Los populares confían en empezar a trazar el camino de la unión con los naranjas en las autonómicas vascas del año que viene.

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Los populares confían en empezar a trazar el camino de la unión con los naranjas en las autonómicas vascas del año que viene.
El líder del PP, Pablo Casado, durante una intervención parlamentaria. | David Mudarra (PP)

"España Suma no pudo ser a la primera, pero llegará tarde o temprano". Desde el Partido Popular apuestan por reactivar en los próximos meses la creación de una plataforma conjunta con Ciudadanos. Alianza que fue despreciada por los naranjas antes de las elecciones generales del pasado 10 de noviembre y que en el PP mantienen que hubiera sido mucho más "efectiva" que acudir por separado a los comicios.

Lo cierto es que no se trata de algo inédito, pues la coalición Navarra Suma ha integrado en todas las elecciones celebradas este prolífico 2019 (en cuanto a citas con las urnas se refiere) tanto las dos generales como las municipales y autonómicas de mayo, a PP y Ciudadanos, bien es verdad que bajo el amparo de una tercera formación, Unión del Pueblo Navarro (UPN) la fuerza hegemónica del centroderecha en la comunidad foral.

Desde Génova llegan a decir que el voto unido con Ciudadanos y Vox "habría conseguido mayoría absoluta". Albert Rivera siempre pensó, y lo dijo en público, que esa alianza podría echar a mucha gente a la abstención. Sin embargo, a tenor de los números tanto en abril como el pasado 10-N, parece difícil sostener que, al menos en las tres provincias vascas, esa alianza no hubiese sido virtuosa.

Los números en el País Vasco

En Álava, el PP volvió a quedarse a muy poco, apenas 2.047 votos, de arrebatarle el último escaño por la provincia nada menos que a Bildu. Vox tuvo 6.423 votos y Ciudadanos 2.504. En Vizcaya, finalmente el recuento definitivo del CERA (Censo Electoral de Residentes Ausentes) permitió a la popular Beatriz Fanjul arrebatarle un escaño al PNV, pero se había quedado a nada menos que 163 votos del mismo, en una provincia donde Vox obtuvo 15.000 votos y Ciudadanos 6.800, estériles ambos.

E incluso en Gipúzcoa, aunque los números no son tan evidentes, el PP se quedó a 25.000 votos de arrebatarle el último escaño de nuevo a Bildu, donde Vox y Ciudadanos sumaron juntos casi 11.000 sufragios.

Por ahora, no ha habido conversaciones oficiales con Ciudadanos tras la marcha de Rivera del pasado lunes, pero sí que se han producido contactos informales entre cargos de ambos partidos para valorar la situación y tratar de "reconstruir" el espacio de centroderecha. Unas conversaciones que no podrán ser realmente efectivas hasta que Ciudadanos solvente en los próximos meses su situación de interinidad tras la dimisión de su histórico presidente.

La mano tendida en Cataluña

En el PP, Génova y los barones del partido mantienen que el camino de la unión es inevitable pero hay algunos más entusiastas que otros con el proyecto de España Suma como es el caso, por ejemplo, del líder del PP catalán, Alejandro Fernández, y de la cabeza de lista por Barcelona, Cayetana Álvarez de Toledo. Y esta vez nadie les podrá acusar de ventajismo, pues el PP superó ampliamente a Inés Arrimadas en Barcelona y en toda Cataluña, donde el partido naranja perdió dos escaños por Barcelona y el representante por Tarragona que siempre había obtenido.

Fernández, ofreció de nuevo esta semana a Ciudadanos presentarse conjuntamente bajo la marca Cataluña Suma. Además, dijo que tras la caída hasta los 10 escaños de los naranjas en las generales es el momento de ser generosos y rechazó hacer una "opa".

"Lo que toca es ser inteligentes y apostar por la unidad constitucionalista a partir de la generosidad", afirmó, para añadir que si Cs no hubiera dado un portazo a esta oferta ante las generales habrían logrado representación en las cuatro provincias catalanas. El PP perdió, como en abril, el escaño por Lérida que había obtenido en 2016. Vox superó a Ciudadanos en las cuatro provincias y al PP en todas menos Barcelona, quedándose los de Santiago Abascal a apenas 5.000 votos de arrebatarle al PSC el último escaño por Tarragona, que hubiese sido su tercer representante por Cataluña tras los dos obtenidos por Barcelona.

Sin querer "hacer sangre" en estos momentos complicados para Ciudadanos, desde el PP mantienen que hay que "ensanchar" el centro derecha y la primera oportunidad que se les presenta para hacerlo son las elecciones que el otoño que viene, el de 2020, se van a celebrar en el País Vasco, prácticamente al mismo tiempo, si no hay adelanto, que las autonómicas en Galicia.

Un "Vascos Suman" que no llego a fraguarse en las pasadas elecciones a pesar de que avanzaron en las negociaciones. Conversaciones que frenó en seco Rivera destituyendo al secretario de Organización de su partido en esa Comunidad Autónoma. Ciudadanos salió de las municipales de mayo sin un solo concejal en esa comunidad, tras años de repetidos fracasos en la política de implantación llevada a cabo por su secretario de Organización, Fran Hervías, que tampoco ha dado sus frutos en Galicia, aunque allí los populares no parecen tener problemas, en principio, para mantener su hegemonía y el gobierno autonómico.

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