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Alarma ante la amenaza de Pablo Iglesias a la derecha: "Que manden tanques a Murcia"

Esto es la guerra y no ha hecho más que empezar. La tontuna del pin sigue copando la actualidad y eclipsa hasta a Trapero.

El Mundo

"Celaá rebaja a 'accesorio' el derecho de los padres a educar según sus creencias". "Sánchez dice que el pin parental es un problema inventado por la ultraderecha". Y bien que lo está estrujando. Jorge Bustos está desesperado. "Vox necesita proyectar que se está imponiendo a la derechita cobarde y a la veleta naranja en las autonomías, así que fabrica un dragón rojo para alancearlo a la vista de los suyos y sobre todo de Dios. La fanfarronada no se la creería nadie si no fuera por el solícito coro de Moncloa, que corre a fingir el terror para conferir verosimilitud al peligro. Sánchez fabrica el dragón verde para cobrar su dependencia del fanático realmente vinculante: Junqueras". "Vox agita, el PP bascula un día hacia el centro y al siguiente hasta el extremo". Y entre unos y otros juegan al pin-pon con la cabeza de Casado, que anda como pollo sin cabeza cayendo en todas las trampas que le ponen unos y otros. ¿Por qué no se planta y le dice a Vox que si tiene narices entregue Madrid, Murcia y Andalucía a la izquierda? Ya verá cómo se acaban las tonterías. Cuando te lanzan un órdago hay que verlo.

Raúl del Pozo dice que el PSOE tiene en Iglesias "un agitador ideológico en la calle contra la derecha y la extrema derecha. Crece Vox, crece Podemos. Las encuestas confirman una inevitable ascensión de las dos nuevas siglas. La lucha final, en la calle y en las instituciones, será entre las dos fuerzas radicales de derechas y de izquierdas". Iglesias amenaza con meter en la cárcel a la derecha y Abascal con ilegalizar partidos. A ver cuál de las dos Españas nos helará el corazón.

El País

"Sánchez se cita con Torra en Barcelona y prevé tener presupuestos en verano". Se trata de la entrevista anoche con TVE, en la que admitió sin inmutarse, que sí, que es un embustero redomado, ¿y? Según Íñigo Domínguez "vino a decir que la vida es así", no la he inventado yo. El editorial, bueno, no se descarta que lo haya escrito Pablo Iglesias. "El PP incurre en un grave error al dejarse arrastrar por Vox a una campaña cuyo objetivo final es convertir los centros educativos en un campo de batalla política e ideológica. La formación de Pablo Casado ha traspasado límites intocables", y tal y tal. "Los hijos no son son propiedad de los padres", dice. No, son hijos de El País, no te joroba. "Los derechos de los menores están por encima de las preferencias de los progenitores", vamos, que las preferencias del gobierno sociocomunista están por encima de las de los padres. Iglesias en estado puro. Enrique Gil Calvo nos avisa de la que se avecina. Sánchez va a gobernar "con el poder duro de su temeraria osadía. Si queréis guerra, la tendréis. Ahora el enemigo principal ya no es el soberanismo catalán, sino la reaccionaria derecha liberal española". El soberanismo enemigo, hombre Enrique, si son sus socios. Legislatura a garrotazo limpio.

En cuanto al juicio a Trapero, brutal embestida de Xavier Vidal-Folch contra la fiscalía. "El aplomo del policía deshilachó la beligerancia del teniente fiscal, Miguel Ángel Carballo. Gastó todas las tácticas (…) Buscó arrinconarle", como si fuera un fiscal. "El tono inquisitorial del interrogatorio no vino por esos trucos de rábula veterano". "Los criterios de imparcialidad y proporcionalidad brillaron por su ausencia". ¿Para qué necesitamos jueces si ya tenemos a Vidal Folch?

ABC

"Calvo se estrella contra la gramática". Se trata del otro de los grandes problemas a los que se enfrenta España, si hablamos en femenino o en masculino. Resulta que Carmen Calvo ha transmutado en Irene Montero y quiere imponer a la RAE cómo se debe hablar en español. Tiene narices. El caso es que la RAE la ha mandado a hacer puñetas. "La RAE para los pies a Carmen Calvo y la sandez del lenguaje inclusivo en la Constitución, último intento de la izquierda de imponer en la sociedad sus sectarias obsesiones ideológicas", dice Rubido. ¿Último? Lo llevas claro.

A Rosa Belmonte le ha alarmado la amenaza de Pablo Iglesias con la desobediencia de la derecha. "Quizá el concepto consista en que no se entre con obediencia de borrego en majaderías totalitarias de lenguaje o de género". "Que manden tanques a Murcia, que mejor lo pasaremos. A ver si se creen que con las bombas que tiren los fanfarrones no nos vamos a hacer las murcianas tirabuzones. Ya nos hacemos moños de picaporte", dice Rosa en jarras. Ole, ole, y ole. Con un par.

La Razón

"Vox renunció al pin parental en el pacto que firmó con PP y Cs en agosto". ¿Qué mosca les ha picado ahora a los de Vox? "Mientras el Gobierno azuza la guerra ideológica" y se frota las manos. "El PP entra en shock ante el control de los de Abascal de su Agenda". Cuenta Carmen Morodo que "Casado tiene bastante difícil escapar de la corriente de Vox", que con estos debates absurdos "solo gana Vox, en eso sí que no hay dudas dentro del PP". "El escenario de que la Moncloa dependa de un hipotético pacto entre el PP y Vox aterra en el partido de Casado". Tranquilo Pablo, la Moncloa te queda más lejos que a mí el título de miss universo.

Marhuenda, que es un hacha del análisis político, prevé una "legislatura complicada". Qué ojo, oye, pero qué ojo tiene este hombre. "La formación de Unidas Podemos, comunista, ha puesto en marcha una campaña de propaganda preventiva a partir de un asunto menor, como el pin parental". "La génesis de toda esa sobreactuación de la izquierda, y su objetivo último, se encuentran resumidos en el reciente mensaje del vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, cuando afirma que con el dichoso pin parental se busca normalizar la desobediencia de la derecha frente a la ley. Si bien no es novedad la pretensión de la izquierda de deslegitimar aquellas posiciones contrarias a sus presupuestos ideológicos o políticos, no es posible menospreciar la advertencia implícita en la afirmación del líder comunista", una clara amenaza de enchironar a la derecha. Así que que Casado deje de hacer el tonto con el pin, "la batalla de fondo es otra". Su propia supervivencia, sin ir más lejos.

De Trapero habla Toni Bolaños. "Un policía de raza". "Ya no es el héroe. Más bien es el villano. Trapero fue víctima de los independentistas que lo utilizaban, y luego lo dejaron tirado como un kleneex". Con lo bien que le quedaba la pistola al cinto y ese aire de macarra. Ha quedado para una serie de Netflix.

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