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Pedro Sánchez sucumbe ante Podemos y entrega la economía a Pablo Iglesias

Hoy la cosa va de economía y del egoísmo y la falta de empatía de la UE, a la que España sólo interesa para tomar el sol y emborracharse.

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El Mundo

"Sánchez interviene el mercado laboral y prohíbe los despidos". ¿Y por qué no prohibir al coronavirus que infecte y mate a más gente? Ya puestos. Como dice el editorial "de nada sirve prohibir los despidos si ello aboca a la quiebra de las empresas y termina dejando en la calle a más trabajadores de los que pensaban despedir para sobrevivir. El gobierno se niega a atender la súplica de una moratoria fiscal que es vital para autónomos y pymes". "Anunciar el veto a los despidos, por muy bien que suene, no pasa de ser una medida demagógica y electoralista que no salvará los empleos si no va acompañada de un plan integral específicamente destinado a las empresas". A ver si nos entendemos, si un empresario no tiene ingresos, no podrá pagar las nóminas y punto pelota. Mejor que les pueda despedir y cobren el paro, digo yo. A ver si el Gobierno deja de tomarnos por imbéciles.

El segundo tema del día es el desastre de la UE, que ha optado por el marica el último. "Esto es una crisis global y de naturaleza sanitaria" no sirve el "sálvese quien pueda". "Una vez más, Europa vuelve a dividirse en dos bloques, norte y sur", y Países Bajos, Austria y Alemania vuelven a sermonear a sus molestos socios con la moraleja de la fábula y la hormiga". No les falta algo de razón, teniendo en cuenta el plan económico del Gobierno sociocomunista. "El SOS a la UE quizá tuviera mas eco si Moncloa pudiera garantizar una enmienda a la totalidad a su política económica manirrota". Sánchez es capaz de matarnos a todos con tal de no dar marcha atrás.

El País

Cuenta el periódico del régimen cómo el héroe Sánchez se plantó ante la UE. "Michel: ¿Tenemos acuerdo, Pedro?, Sánchez: "No. Así es inaceptable". Y toda la UE se echó a temblar, oigan, que Pedro dice que no. Bueno, no fue exactamente así, Merkel le mandó a freír espárragos, le dijo que para chula ella, y le dijo que "nunca aceptarán" los eurobonos.

El editorial nos vende que no está todo perdido, que Merkel "no se cierra en banda a toda propuesta de una solución mancomunada", que vuelva usted mañana. "La decidida actuación, entre otros, de Sánchez permitió al menos incorporar un horizonte temporal de 15 días para la concreción de un paquete de soluciones concretas y globales". Concretamente, El País también nos toma por imbéciles.

El sensato Antonio Caño, el director del periódico antes de que se hiciera con los mandos la podemita Soledad Gallego, dice que "han sucumbido Podemos y Vox, desnudos ante su verborrea ahora inútil y han crecido los partidos del sistema. PSOE, que ha entendido -aunque no lo admita públicamente- el error tan grave que cometió con la elección de sus socios. El PP, que ha sabido estar a la altura de las circunstancias" y Ciudadanos, que ha recuperado el papel de socio predispuesto en el centro. Ahora es la hora de que esos tres partidos ignoren de una vez los cálculos políticos y sumen fuerzas para sacar al país adelante. No valen excusas". Eso es muy bonito, Caño, y muy necesario, pero no parece que esté en la cabeza del presidente del Gobierno. A lo mejor ayudaría que El País le recuperara a usted como director y pusiera de patitas en la calle de una vez a la sectaria que tienen dirigiendo un periódico tan importante.

ABC

"Iglesias se impone a Calviño e hipoteca la recuperación". Implacable con Sánchez, le dedica dos editoriales. En el primero dice que "miles de empresas verán penalizados su presente y su futuro con una decisión carente de sentido y demagógica". "Sostener que el empresario despide a sus empleados por diversión es un clásico en el discurso de Podemos. Pedro Sánchez ha sucumbido a las tesis de Podemos. Y todo para tratar de revertir la desastrosa imagen que está dando durante la gestión de esta crisis". En el segundo editorial acusa a Sánchez de ser el mayor embustero de la historia. "El gobierno de Sánchez ha mentido para protegerse de su pésima gestión". "Es una indecencia no asumir errores evidentes, recurrir a la opacidad, primar el tacticismo o los juegos de tronos en un gobierno desnortado, y ni siquiera pedir disculpas por ello". ¿Y desde cuándo ha tenido decencia Pedro Sánchez?

La Razón

"El veto a los despidos del Gobierno aumentará el paro". Lo que hará es dejar a millones sin cobrar ni la nómina ni el paro. Dice Juan Ramón Rallo que "el gobierno se mueve como un pollo descabezado en medio de una crisis que lo ha desbordado por todos lados. En lugar de poner palos en las ruedas de la recuperación, deberíamos estar facilitándosela a todas las empresas. Por desgracia, la incompetencia gubernamental la sufriremos todos los españoles".

Francisco Marhuenda tampoco entiende la estupidez del Gobierno. "Los empresarios, no importa su tamaño, afrontan un escenario imposible", pero aquí vienen los listos de los políticos, "dedicados a vivir del erario público", que les garantiza "cobrar una nómina sin gran esfuerzo", viviendo del "chollo de lo público" dando lecciones. Iglesias, Sánchez y compañía, quedamos a la espera de que renunciéis a vuestros sueldos.

En España

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