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Los antidisturbios vuelven a Mogán después de que 150 menas protagonicen "un motín de película"

Lanzaron microondas desde la azotea, arrancaron urinarios y lavabos, y rociaron de agua y jabón los pasillos para que los policías se resbalasen.

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Lanzaron microondas desde la azotea, arrancaron urinarios y lavabos, y rociaron de agua y jabón los pasillos para que los policías se resbalasen.
Apartamentos destrozados por los menas | Libertad Digital

El Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) Nº8 de Tenerife comienza este viernes a trabajar de nuevo en Mogán (Gran Canaria) ante el recrudecimiento de la violencia en los hoteles en los que el Gobierno aloja a los inmigrantes ilegales que llegan a las islas.

El pasado 31 de enero, los llamados antidisturbios de la Guardia Civil habían regresado a su puesto habitual después de dos semanas reforzando la labor de los agentes de este pequeño municipio del sur de Gran Canaria, literalmente desbordado por la llegada de sin papeles.

Ahora -apenas doce días después- la Delegación del Gobierno se ha visto obligada a rectificar y ha vuelto a enviar a los GRS a la zona, lo que, según el Ayuntamiento, viene a reconocer que, tal y como la alcaldesa y la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) han venido denunciando, "no estamos ante hechos aislados".

"Un motín de película"

El consistorio de esta localidad grancanaria asegura que "en los últimos días se han vuelto a disparar las incidencias calificadas como graves o muy graves" y el mejor ejemplo es lo ocurrido esta misma semana en los apartamentos Puerto Bello.

Este complejo turístico, que aloja a unos 150 menas, volvió a convertirse el pasado lunes por la noche en el escenario de "un motín de película, digno de una cárcel sudamericana". Según fuentes de la Guardia Civil consultadas por Libertad Digital, todo comenzó con una pelea entre los propios inmigrantes que residen en el complejo.

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Microondas arrojado por los menas contra la Guardia Civil

"Habían estado toda la tarde bebiendo, y empezaron a destrozar las habitaciones de unos y de otros, y a lanzarse de todo", relatan los agentes. La situación llegó a tal punto, que los monitores no tuvieron más remedio que encerrarse en recepción: "Nos llamaron muertos de miedo, diciéndonos que les iban a liquidar".

No eran los únicos. Como suele ser habitual, los vecinos de la zona, alarmados por los gritos y golpes, también llamaron a la Policía. Los primeros en llegar fueron los agentes de Seguridad Ciudadana que, sin embargo, no tuvieron más remedio que abandonar el complejo hasta que llegasen más refuerzos.

Microondas volantes y urinarios arrancados

Si el pasado mes de enero les habían tirado piedras, pasamanos cerámicos y hasta sombrillas, en esta ocasión los inmigrantes arramplaron con todo: "Les arrojaron hasta microondas desde la azotea e incluso arrancaron urinarios y lavabos, porque la cerámica, al romperse, es como si fuera un cuchillo japonés con el que defenderse".

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Urinarios y lavabos arrancados por los menas

Tras la llamada de auxilio de sus propios compañeros, llegaron 8 guardias civiles protegidos con cascos y escudos, pero tampoco ellos lo tuvieron nada fácil. Fuentes de la Guardia Civil aseguran a LD que los menas "rompieron los cristales de puertas y ventanas y los tiraron a los pasillos para que se cortasen, e incluso echaron agua con jabón para que los agentes se cayeran".

Las fotos y vídeos a los que ha tenido acceso Libertad Digital dan buena muestra de lo que, sin lugar a duda, puede calificarse como una auténtica batalla campal que terminó con cuatro detenidos. Tras realizar las investigaciones pertinentes, se comprobó que uno de ellos no era menor, por lo que ya ha sido ingresado en prisión.

Lo que el Ayuntamiento reclama al Gobierno

Sin embargo, el Ayuntamiento de Mogán insiste en que esto demuestra la necesidad de contar con un grupo de antidisturbios permanente en la localidad, ya que "su mera presencia", tiene un "gran poder disuasorio".

En este sentido, Mencey Navarro, concejal de Seguridad de Mogán, lamenta que "si este grupo hubiera estado en el municipio y no lo hubiera abandonado, tal vez no se hubieran producido los hechos que lamentablemente ocurrieron en Puerto Bello y que dejaron prácticamente inhabitable el complejo turístico".

El también primer teniente de alcalde denuncia que esto "vuelve a dañar la imagen turística de Mogán a nivel europeo e internacional incluso, porque lamentablemente estas imágenes corren como la pólvora en las redes sociales". Precisamente por eso, Navarro espera que "esta vez sí, la Delegación del Gobierno mantenga a los GRS en el municipio hasta la reubicación de los migrantes en los centros asistenciales".

Según la última información que han recibido, eso debería ser antes del próximo lunes día 15. Sin embargo, a falta de tres días, el responsable de Seguridad lo ve prácticamente imposible: "Todos los plazos que ellos mismos se han marcado los han incumplido sistemáticamente. Ojalá, y Dios quiera, de aquí y allá hagan un sprint, pero todo parece indicar, y más aun teniendo en cuenta los precedentes de esta gente, que no van a cumplir los plazos una vez más".

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