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'El País' arremete contra Ayuso y los "grupúsculos fascistas" e "intolerantes" de Colón

La mani de Colón, Sánchez gana otra vez a Susana y Belarra se hace con los restos de Podemos.

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La mani de Colón, Sánchez gana otra vez a Susana y Belarra se hace con los restos de Podemos.
C.Jordá

El Mundo

"No a los indultos". "La manifestación supera las expectativas y lanza un aviso a Sánchez", dice la portada del periódico en papel. Lucía Méndez desmiente a su propio periódico. "Pedro Sánchez supera el 13 J". "La manifestación de la Plaza de Colón contra los indultos no fue tan masiva como para obligar al presidente a tomar nota de la protesta". Como si Sánchez escuchara a alguien que no tuviera algo que ver con ETA, con el separatismo o la ultraizquierda.

"En Colón estaban los que siempre van —menos que en 2019 porque hacía un calor infernal— y ni la izquierda ni el centro-izquierda se pasaron por allí". No, Lucía, no estaban, convocaban. ¿O es que ahora Rosa Diez y Savater son de Vox? "La dirección del PP fue a Colón, pero no llegó al mismo centro de la plaza. Pasó al recibidor a saludar y se fue". Solo la puntita.

"Pablo Casado es el hombre que recibe todas las bofetadas. Del Gobierno de coalición de las izquierdas, de los aguerridos militantes de su competidor por derecha, y hasta de sí mismo, si se descuida", dice compasiva. Así que Lucía se dedica a dale bofetadas a Isabel Díaz Ayuso, el deporte nacional de la izquierda política y mediática. "Isabel, queridos niños", escupe Lucía con ese tonillo despectivo que utiliza la izquierda para referirse a Ayuso, "es otra cosa. Isabel es como Marilyn Monroe, atrae sobre sí las miradas de todas las cámaras, y eso le gusta. De hecho, le encanta. Ella es la encarnación de la victoria". ¿Como Marlyn Monroe? Tienes que actualizarte un poco Lucía.

Rosell dice en su editorial todo lo contrario que Lucía Méndez y tacha a su propia cronista de altavoz mediática de Sánchez. "Por mucho que el mismísimo Gobierno de la nación y sus altavoces mediáticos lleven semanas tratando de desprestigiar la convocatoria celebrada en la plaza madrileña de Colón —sirviéndose para ello, incluso, de insultos hacia sus conciudadanos—, la marcha contra los indultos a los delincuentes secesionistas que ultima Sánchez fue un éxito". A ver si se aclaran en El Mundo, van a hacer un lío a sus lectores.

Tampoco está de acuerdo el editorial en que el PP fue de tapadini. "Al acto en Colón asistieron los principales representantes del centroderecha español: PP, Vox y Cs. Pero el protagonismo no era para los partidos, sino para la sociedad". "No hay utilidad pública mayor que decir en público no a los indultos. Así lo ha hecho la ciudadanía española. El Gobierno debe escuchar". Pues tu cronista ha lanzado el mensaje contrario. Que el Gobierno no tiene por qué escuchar a los cuatro fachas que había en Colón.

Federico Jiménez Losantos se apunta a la línea editorial y contra Lucía Méndez. "Por primera vez en dos años, pese a la distancia de seguridad, la mascarilla y el calor infernal, ayer se produjo la primera gran concentración contra el golpe de Sánchez". "Ya no estamos ante el golpe de Estado de la Generalidad, mejor o peor juzgado, sino ante el golpe del presidente del Gobierno que debería combatirlo y que busca seguir en el poder a toda costa con una triple traición: indultos ilegales, amnistía encubierta y referéndum contra la unidad nacional y el orden constitucional".

Federico propone hacer de Colón "nuestro Maidán" y convocar una mani "mes tras mes". "Si ciento veinte mil personas según la policía municipal —veinte mil, según el Tezanos de Marlaska— se echaron a la calle ayer, a la vuelta del verano van a ser muchos cientos de miles los que salgan a la calle contra Sánchez. Y muchas veces", pronostica.

Y para concluir, reta al "Diario Golpista de la Mañana que hizo lo que pudo para desacreditar lo de Colón". "El País es sanchismo puro: ridículo y contraproducente. ¿Llenaría Colón para defender su autoindulto Sánchez? Que pruebe". ¿Y para qué se van a arriesgar teniendo todas las telesánchez para hacerlo sin moverse del aire acondicionado de casa?

El País

"La derecha marcha contra los indultos pero evita juntarse". Es que había que guardar la distancia de seguridad. Saca el espantajo de Vox, "Casado cede a Vox el primer plano", y compara la asistencia con la de 2019, antes del virus y sin aforos controlados. Sí, ridículo. Y en marzo, por cierto, no a cuarenta grados a la sombra. Nada es comparable.

Firma la crónica Javier Casqueiro con un titular que pretende ser gracioso pero que roza el ridículo. "Casado, tu casa no es Colón". "La casa de Casado no es Colón, pero todavía rebusca en el bolsillo sus llaves". ¿Qué se habrá tomado este chico para decir estas tontadas?

"Casado no está cómodo en la casa de Colón con Santiago Abascal, y por eso evitó este domingo hasta entrar de lleno en la plaza, donde campaba sin complejos el líder ultra de Vox". ¿Cómo osa Abascal, que no ha pisado nunca la cárcel como los socios de Sánchez, campar sin complejos por una plaza pública? Para gozar de ese privilegio tienes que haber cometido algún delito, Abascal, que no te enteras.

Tampoco Arrimadas quería ir a Colón, según El País. "Inés Arrimadas se queda a las puertas de la manifestación de Colón. La líder de Ciudadanos calcula perfectamente el tiempo para no arriesgarse a una nueva foto conjunta con PP y Vox", dice el panfletillo sanchista. Así que sólo querían estar en la mani los convocantes fascistas, Rosa Díez, Savater y Trapiello y todos los fachas que defienden lo que defendía Sánchez hasta anteayer.

A Ayuso, solo faltaba, le llueven bofetadas por una mención al Rey que sobró. "Que si Ayuso reta al Rey", que si Ayuso "amenaza al Rey". El editorial pide las sales. "Nefastas fueron, en ese sentido, las declaraciones de Isabel Díaz Ayuso interpelando al Rey: "¿Qué va a hacer, va a firmar esos indultos?". "La interpelación es de gravedad suficiente como para que el presidente del PP, Pablo Casado, aclarara qué piensa al respecto. Tratar de implicar ideológicamente a la figura del Monarca no solo demuestra un desconocimiento manifiesto del papel que la Constitución le asigna en una Monarquía parlamentaria, esto es, la de firmar decretos de indulto si así lo acuerda el Consejo de Ministros. También supone obviar que una de las principales obligaciones de los partidos políticos es la de respetar la neutralidad política del Rey. A quien más perjudican esas palabras es al propio Monarca". Aquí quién ha atacado gravemente al rey son los separatistas a los que tanto miman el Gobierno y El País.

En uno de los artículos más sectarios, déspotas y radicales, Manuel Jabois dice que "el líder de Vox hace suya la plaza de la derecha en Madrid con Casado como invitado". La plaza de la derecha. Vaya pandi de lacayos que ha puesto Sánchez a su servicio.

"De estos actos siempre salen los mismos dos vencedores: Abascal, líder de la extrema derecha recibido entre gritos de "presidente, presidente", jaleado también por los grupúsculos fascistas que se presentaron en el acto, y Pedro Sánchez, al que cada reunión de salvación nacional le da aire incluso en decisiones con las que él mismo no estaba de acuerdo meses atrás. Colón es diagnóstico y bálsamo". Hay una diferencia entre este Colón y el de hace dos años. Y es que en la primera Sánchez no podría dormir con Podemos, no pactaré con Bildu, se lo repito seis veces, no habrá indultos y no quiero nada con el separatismo. Y ahora va de la manita con el preso Junqueras, el etarra Otegi y el cadáver de Iglesias insultando desde el gobierno y sus medios al resto de los ciudadanos.

Y a Marta Sanz le "gustaría saber cuándo me va a tocar ser demócrata", como al pobre Casado le gustaría cuándo le va a tocar ser moderado en El País. La columnista del periódico que sortea todos los días carnés de moderados o ultras, dependiendo de que sí estás de acuerdo con sus postulados o no, "está pendiente de que se sorteen estos atributos".

"Las actitudes intolerantes de la españolísima gente de bien son consustanciales a su ideología. Conmigo o contra mí". Ahí te has pasado, Marta, has acusado a tu amado líder Pedro Sánchez de actitud intolerante hasta hace un cuarto de hora. Un facha.

ABC

"Clamor contra la entrega de Sánchez al independentismo". La manifestación "no es la reivindicación de una causa ideológica, sino la asunción de una causa justa", dice el editorial. Lo de menos es cuánta gente había. "Lo relevante fueron los mensajes, que por cierto provenían de una transversalidad ideológica evidente", no de los fascistas de El País y Carmen Calvo, que ya le vale a esta tipeja estar en el Gobierno. Es peor que Lastra.

"Quien ha cambiado es Sánchez, no los demócratas. No los constitucionalistas". Como dice Quirón, "ni Sánchez fue antes facha, ni lo son los millones de españoles alarmados con un jefe de gobierno adicto a mentir y trampear con los asuntos más graves. Sin despeinarse". Se diría que cualquiera tiene derecho a cambiar de opinión. Pero el caso de Sánchez es grave. No es el presidente que muchos españoles votaron. Los que votaron a Sánchez porque no podría dormir con Podemos, porque no pactaría con separatistas ni con Bildu, porque no habría indultos y traería de inmediato a Puchi para meterle en chirona, están en su derecho a sentirse defraudados. Si Sánchez quiere gobernar con el proyecto contrario con el que se presentó a las elecciones, debe someterlo de nuevo a las urnas para obtener la legitimidad que ahora no tiene. Es lo justo en una democracia.

Ignacio Camacho cree que habrá que volver a Colón. "Ya han conseguido que mucha gente pierda el miedo a la acusación de fascismo que la izquierda sectaria repite como un latiguillo. Los supuestos fachas sólo repitieron lo que dijo hace bien poco el jefe del Gobierno. El único reproche que merecerían es el de haber sido unos ingenuos capaces de creer que la palabra de este hombre tiene algún crédito". La gente no votó este gobierno ultra radical que, con Carmen Calvo a la cabeza, se dedica a insultar todos los días a los españoles que no son proetarras, ultra radicales de izquierdas o separatistas. Ya está bien, hay que poner pie en pared a los desbarres de los ministros contra los ciudadanos.

La Razón

"Voces del PP, tras la manifestación en Colón: 'La calle no da votos'". "Colón entronizó, como se esperaba, al líder de Vox, Santiago Abascal, y a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso", dice Carmen Morodo. "Quienes estaban allí, entre ellos representantes de la dirección nacional del PP con Pablo Casado al frente, tuvieron oportunidad de constatar el furor que despiertan Ayuso y Abascal. Son dos fenómenos de masas, vitoreados y aclamados por sus seguidores. "Temen también que la dirección del partido pueda verse enredada en una encerrona de protestas en la calle, convocadas desde fuera". El PP teme, Casado entra en pánico, terror en el PP, son frases muy habituales de Morodo que dan una idea de cómo está ese partido.

Dice el editorial que sí, que la calle ha hablado, pero que "desde el propio Pedro Sánchez, al líder de la oposición, Pablo Casado, deben ser conscientes de esta compleja situación política y abordar entre ambos el problema y la solución". Este periódico flipa. Sánchez no ha contado con Casado para nada en toda la legislatura, ha despreciado y orillado a los votantes, con la pandemia, con Cataluña, con todas las cuestiones importantes. Este Sánchez sectario, radical y ultra que ha engañado a sus votantes nunca contará con Casado porque desprecia a todo el que no se rinda sumiso a sus pies. Y por cierto, no sé si ayer había en Colón mucha o poca gente, pero la que fue sin cobrar con el calor que hacía tiene toda mi admiración.

En España

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