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La fiesta separatista de la suelta de los indultados: "¡Lo volveremos a hacer!"

Los nueve golpistas liberados por Sánchez se muestran retadores, exigen la amnistía y redoblan su desafío contra la democracia.

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No querían el indulto, pero han montado tres fiestas a las puertas de las cárceles para recibir a sus héroes, los golpistas condenados por el Tribunal Supremo y cuya sentencia es ya papel mojado. Exhibición de "persistencia". Discursos desafiantes, retadores. El indulto no es una medida de gracia del Gobierno, dicen, sino la consecuencia de la presión del pueblo de Cataluña y de las instancias judiciales europeas. A Pedro Sánchez no le ha quedado más remedio que ceder, alegan los líderes separatistas.

Carme Forcadell ha sido la primera en abandonar la prisión de Wad Ras, en Barcelona, arropada por su familia, la presidenta del Parlament, Laura Borràs, su antecesor, Roger Torrent, el consejero de Interior, Joan Ignasi Elena o el de Economía, Jaume Giró. "Amnistía es lo que queremos, conseguiremos el fin de la represión para todos. Hoy es un día de alegría, pero la alegría no es completa porque lo que queremos es el fin de la represión. El de hoy es un paso en este camino. No es una gran victoria pero es una victoria. Si no hubiéramos ganado elección tras elección, si no hubiéramos tenido el aval de Europa no estaríamos aquí", ha declarado a las puertas de la prisión.

Después han salido los siete golpistas de Lledoners, los Jordis Cuixart y Sànchez, Joaquim Forn, Josep Rull, Jordi Turull, Raül Romeva y Oriol Junqueras. Han enarbolado una pancarta con el lema "Freedom for Catalonia" y una bandera separatista. Mientras eran agasajados por el presidente de la Generalidad, Pere Aragonès, familiares, consejeros y diputados, salía de la cárcel de Puig de les Basses Dolors Bassa, arropada por las consejeras Teresa Jordà, Gemma Geis y Lourdes Ciuró. Bassa se ha quejado de que el próximo 29 de junio tendrá que comparecer ante el Tribunal de Cuentas.

Tras los abrazos, han tomado la palabra los indultados de la cárcel de Lledoners. El primero ha sido Jordi Cuixart, que en primer lugar ha recordado a Puigdemont y el resto de los fugados. "Hoy no es un día de renuncia, sino que nos reafirmarnos para seguir adelante, la represión no nos ha vencido y no nos vencerá. No existe el indulto que haga callar al pueblo de Cataluña. No nos han hecho callar y no callaremos nunca", ha declarado. En ese punto, el público ha entonado el "Ho tornarem a fer" (Lo volveremos a hacer) que acuñó Cuixart en el Supremo. Según Cuixart, su indulto se debe a que "el Estado no ha podido tenernos más tiempo encerrados por la presión de Europa y por la presión del pueblo de Cataluña. Que nadie se confunda, seguiremos ejerciendo cada uno de los derechos condenados por el Tribunal Supremo", ha concluido.

Jordi Sànchez ha abundado en que el indulto no les hará callar mientras que Jordi Turull ha prometido directamente que "acabaremos lo que comenzamos el 1 de octubre. Eso no es condición ni revisable como nuestros indultos".

La persistencia, la conclusión del camino iniciado el 1-O fue uno de los ejes de todas las intervenciones. Oriol Junqueras ha sido el encargado de cerrar el mitin. "Hoy no se acaba nada, todo continúa. Hoy somos nueve personas más las que continuamos trabajando por la amnistía de los tres mil represaliados, por todos los amenazados por los juzgados y por los compañeros del exilio. La prisión ha reforzado cada uno de nuestros convencimientos. El país nos necesita tanto como siempre y más que nunca. Queremos trasladar al terreno de la política todos nuestros compromisos. No hay compromiso más noble que la independencia de nuestro país. Hasta el día de la victoria seguiremos trabajando para hacer realidad el sueño de una república catalana", ha declarado Junqueras.

El cambio de etapa pronosticado por Pedro Sánchez se ha convertido en realidad en una continuación del golpe. Los tres años y medio de cárcel han sido un paréntesis. Los golpistas retoman su plan donde lo dejaron el 27 de octubre, cuando proclamaron la independencia en el Parlament tras el referéndum ilegal del 1-O.

Debilidad del Estado

Todas las previsiones de Sánchez sobre la distensión por los indultos han quedado superadas por las soflamas de los golpistas, enardecidos y envalentonados por la recobrada impunidad. Euforia entre sus seguidores y nuevo impulso para el proceso separatista, que vuelve a estar en el primer plano de la agenda catalana. El separatismo sólo aprecia debilidad tras las medidas de gracia y explota la dependencia parlamentaria de Sánchez de ERC.

Los dirigentes independentistas han dado la vuelta al "relato" de Sánchez. Los indultos son la consecuencia de la presión europea y del "pueblo catalán", una muestra de la debilidad del Estado. El separatismo no aprecia el gesto del Gobierno y redobla sus exigencias, la amnistía y la autodeterminación.

Intervención de Aragonès

El presidente de la Generalidad también ha querido tomar la palabra tras los expresos. "Hoy es un día de alegría para los presos y sus familias después de tres años y medio de prisión injusta. Esa alegría la convertimos en energía para lograr la amnistía para el regreso de los exiliados (sic). La convertimos en energía para lograr una solución política del conflicto entre Cataluña y el Estado y esta solución es un referéndum de autodeterminación".

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