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El demoledor auto del juez sobre Juana Rivas que revela un hecho oculto hasta ahora

El juez, que carga contra el Gobierno, revela que uno de los hijos de Juana Rivas sufrió abusos sexuales mientras estaba bajo su custodia y cuidado.

El demoledor auto del juez sobre Juana Rivas que revela un hecho oculto hasta ahora
Juana Rivas en una imagen de archivo. | EFE

El auto es demoledor y revela un hecho clave y oculto hasta la fecha: uno de los hijos de Juana Rivas sufrió abusos sexuales mientras se encontraba bajo el cuidado y custodia de la madre. Así lo pone de manifiesto este viernes el titular del juzgado de lo Penal número 1 de Granada, Manuel Piñar, que era el encargado de decidir finalmente si Rivas entraba o no en prisión tras el indulto parcial otorgado por el Gobierno de Pedro Sánchez en el Consejo de Ministros.

En el rotundo auto, al que ha tenido acceso Libertad Digital, el juez dice así: "Este Juzgado ya emitió el parecer sobre el peligro que para los hijos representa la acusada en un informe contrario al indulto y ya no sabe cómo hacer que llegue al conocimiento de los restantes tribunales, y por supuesto del Gobierno, que estando los hijos bajo el cuidado y custodia de la madre, uno de ellos fue abusado sexualmente, según dictaminó la pediatra, un forense y manifestó el propio menor. Mientras tanto, al poco de constatarse estos hechos, la madre oculta a los niños, precisamente en el momento en que la presencia del menor era esencial para la investigación. Sobre este hecho se ha echado tierra encima y se ha soslayado su trascendencia, bajo la apariencia de ser la penada una víctima de un maltratador, cuando después de la única condena habida, se reconcilia, concibe otro hijo, sin que haya habido ningún otro episodio acreditado de maltrato".

Añade el juez que "si un menor está bajo la guarda y custodia de un progenitor y es víctima de unos presuntos abusos sexuales, en la máxima extensión del término, y en este punto las imágenes que han llegado a la causa son espeluznantes, hay indicios de presunta negligencia por desatención de la obligación de velar por él, de modo que, permitirle la libre deambulación con el niño, puede suponer ponerle en disposición un grave peligro para él".

"El interés y seguridad de los menores - continúa el magistrado- (...) aconseja que la madre no tenga plena libertad para moverse con ellos, contrariamente a lo que opina la defensa y el Fiscal por imposición de la Fiscalía General del Estado". Y es que según ha adelantado El Periódico de España, y confirmado a Efe fuentes fiscales, el fiscal del caso había pedido la suspensión de la pena de prisión que le quedaba por cumplir tras una reunión de alto nivel encabezada por la fiscal general del Estado, Dolores Delgado, para aplicar el indulto parcial concedido por el Consejo de Ministros.

"Por ello, no es veraz ni justificado el argumento de conceder la suspensión con el fin de facilitar la relación, compañía y custodia de sus hijos. No es proporcionado el sacrificio de principios penales tan importantes como el del cumplimiento de la pena cuando no ha habido arrepentimiento, ni el de la función preventiva especial de esta, cuando se ha reincidido en la misma conducta, en aras de beneficiar las relaciones madre hijos, cuando en el pasado uno de ellos fue víctima de un gravísimo delito estando en compañía de ella".

En este punto Piñar resalta que "ni siquiera fue la madre" quien denunció estos hechos, sino que "fue en el colegio del menor donde tomaron la decisión de llevarlo al médico", y que "tampoco consta que denunciara ese hecho como es de esperar en una madre normal".

"Este hecho – continúa el juez- se ha venido omitiendo de forma explícita por no afectar a la intimidad del menor, pero debe quedar expuesto en el estado al que ha llegado la causa, como verdadera razón que crea desconfianza por la posibilidad de que la acusada pueda aprovechar cualquier beneficio penitenciario que implique libertad plena de movimiento para que vuelva a retener a los menores bajo su guarda y a que vuelvan a ser puestos en peligro por un deficiente ejercicio, y desde luego, no va a ser este Juzgado el que lo posibilite, en la medida de las competencias que tiene atribuidas".

Sobre Juana Rivas, dice el juez que "es posible que haya sido víctima de malos tratos continuos como ha manifestado a pesar de que no existen condenas, pero también es probable que uno de sus hijos haya sido víctima de abusos sexuales por deficiencias en la vigilancia ejerciendo la guarda y custodia, aunque tampoco hay condena. Cierto que no se ha determinado el autor de la brutal agresión padecida por el menor y por eso fue sobreseida, pero el hecho sigue existiendo y tuvo lugar estando el niño bajo la custodia de la madre".

Piñar explica que "no se trataba de un niño que, por su edad, sale a jugar o vuelve del colegio y es abordado y abusado, sino de uno de muy pocos años que deber ser controlado y vigilado en todo momento porque no puede valerse por si mismo. La cuestión entonces es ¿dónde metió la penada a su hijo menor para que fuera víctima de tan atroz atropello? ¿Qué hizo para vigilarlo?".

No son las únicas preguntas que se hace el magistrado: "Si la penada ya dijo que volvería a repetir el secuestro de los menores, si ya lo repitió estando estos en Italia, si tampoco se ha arrepentido, ¿quién asegura que no los volverá a secuestrar? Y sobre todo, ¿quién asegura que con plena libertad de movimientos no volverá a secuestrarlo y descuidar su custodia y vigilancia para evitar que sean objeto de otra situación de peligro?"

"Con toda la contemplación mediática de maltratada, se ha interpuesto una cortina de humo que oculta un presunto grave delito de abuso a un menor, y siempre quedará un margen acerca de si la madre hizo todo lo que pudo para descubrir ese delito, porque se supone que debía saber dónde estuvo el niño cuando pudo ser abusado, las personas que pudieron tener acceso a él y, por tanto, el círculo de posibles autores".

El auto, donde el magistrado afea al Ejecutivo haber "sustituido al Poder Judicial", deniega la libertad de Juana Rivas porque podría suponer un grave peligro para sus hijos" y "este juzgado no va a ser partícipe de esa eventualidad" además de porque "repitió la misma conducta tras ser condenada en esta causa y estando los menores en Italia".

"Para este juzgado rigen las mismas razones que llevaron a denegar la medida de suspensión cuales eran la ausencia de arrepentimiento, la reiteración en la misma conducta, que repitió en Italia tras la sentencia y el peligro que para los hijos supone la madre. En esa valoración, hay tres hechos destacables. El primero es que la penada no ha mostrado arrepentimiento. En varias ocasiones ha manifestado que no se arrepiente y lo volvería a hacer. El segundo es que, fiel a ese propósito, repitió la misma conducta, tras ser condenada en esta causa y estando los menores en Italia. El tercero es el peligro que para los menores, supondría la plena libertad de la madre, según se deriva de los datos obrantes en la causa, a los folios 1022 y 3130, que arrojan indicios de abusos sexuales a uno de los menores cuando estaban bajo su custodia. Son aspectos que afectan directamente a los parámetros de las circunstancias personales del penado y de los efectos que quepa esperar de la suspensión, pues en este caso, la ausencia de arrepentimiento y la posterior repetición de la misma conducta, indica una predisposición a cometer nuevamente el mismo delito, sin que la función preventiva especial de la pena haya obrado en su ánimo delictivo. Además, esa probable reiteración delictiva, podría poner nuevamente en grave peligro a los menores".

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