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Más de 800 inmigrantes saltan la valla de Melilla y hieren con garfios y palos a más de 40 agentes

A los 491 de ayer, hoy se suman 350 más. Según las autoridades, todavía hay miles de subsaharianos en el monte Gurugú esperando un nuevo salto.

A los 491 de ayer, hoy se suman 350 más. Según las autoridades, todavía hay miles de subsaharianos en el monte Gurugú esperando un nuevo salto.
Decenas de migrantes celebran haber llegado a Melilla | EFE

En menos de 48 horas, más de 800 inmigrantes han conseguido entrar en España a través de la valla de Melilla. Tras el salto más numeroso de la historia que se vivió ayer -y que se saldó con la entrada de 491 subsaharianos, según Delegación de Gobierno-, esta misma mañana ha tenido lugar un nuevo salto, que suma al menos otros 350 inmigrantes más.

Todo comenzaba pasadas las 6:00 horas de la madrugada, cuando la Comandancia de la Guardia Civil se percataba de que un grupo de unos 1.200 subsaharianos se aproximaba al vallado. Eran la mitad que la noche anterior, pero lo sucedido en las últimas horas hacía saltar todas las alarmas. Minutos antes de las 7:30 horas, lograban superar a las fuerzas de seguridad marroquíes y comenzaban a saltar la valla por las zonas comprendidas entre los pasos fronterizos del Barrio Chino y Beni Enzar.

Garfios, piedras y palos contra los agentes

Policía y Guardia Civil conseguían neutralizar a una parte importante del grupo. Sin embargo, se estima que unos 350 inmigrantes han logrado entrar en la ciudad, dejando casi una veintena de heridos, que ya están siendo atendidos en el Hospital Comarcal, según la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), que recuerda que ayer fueron otros 27 los compañeros que tuvieron que ser atendidos por traumatismos, esguinces y roturas varias.

"Una vez más, nos han agredido con garfios, palos, piedras y la tornillería que llevan en las zapatillas", explica a Libertad Digital Sergio Juan Márquez, portavoz de la AUGC en Melilla. Se refiere a los tornillos que se meten en la suela para poder escalar la valla más fácilmente y que también han aprovechado para agredir a los agentes e impedir su detención.

Delegación de Gobierno ha reconocido que en esta ocasión los inmigrantes "han desplegado suma violencia" y no descartan nuevos saltos masivos, ya que se estima que todavía hay miles de inmigrantes agolpados en el monte Gurugú a la espera de poder organizar un nuevo salto a la valla.

¿Por qué ahora?

Según la AUGC, la reactivación de la presión migratoria podría estar relacionada con las obras para instalar la segunda fase de peines invertidos en todo el perímetro fronterizo. En algunas zonas, ya se ha retirado la sirga tridimensional, pero no se ha puesto el nuevo obstáculo, por lo que los inmigrantes podrían haber visto una oportunidad de oro para entrar en nuestro país. Además, una vez que terminen las obras, el acceso será más difícil.

Por otro lado, los agentes aluden a que "el CETI (el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes) estaba vacío", ya que muchos inmigrantes han sido trasladados a la península, lo que, sin duda, también contribuye al efecto llamada. No en vano, nada más entrar en Melilla, los subsaharianos se han dirigido a la carrera hacia el CETI al grito de "boza" (victoria).

El SUP exige refuerzos

Ante esta situación, el Sindicato Unificado de Policía (SUP) reclama al Ministerio del Interior "el envío urgente de una Unidad de Intervención Policial" que sirva de apoyo para los compañeros que "con medios obsoletos y escaso personal" tratan de controlar esta nueva avalancha migratoria.

De la misma forma, solicitan el inmediato refuerzo de los efectivos de la Brigada de Extranjería y de Policía Científica "ante el aluvión de trabajo que se avecina para atender, controlar y reseñar a los cientos de inmigrantes que ya han conseguido entrar en Melilla ilegalmente".

Según el SUP, no habríamos llegado a esta situación si se hubiera atendido a las peticiones de los agentes, que llevan años reclamando tanto una UIP propia, como una ampliación de la plantilla en una ciudad cuya población roza los 100.000 habitantes, "cifra que supera con creces cuando la frontera está abierta". Lejos de hacer caso a dichas reclamaciones, el SUP denuncia, que la plantilla policial de Melilla "está en franca decadencia desde el año 2008. Todo lo contrario que la población de la Ciudad Autónoma, que se ha incrementado en más de 14.000 personas".

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