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Sánchez, "el vecino ejemplar que siempre saluda y que resulta ser un descuartizador en serie"

De que esta ha sido la semana de Sánchez hay pocas dudas. Para bien o para mal, todo el mundo habla de él.

De que esta ha sido la semana de Sánchez hay pocas dudas. Para bien o para mal, todo el mundo habla de él.
Sánchez y Biden en Moncloa. | EFE

El Mundo

"Feijóo supera en 38 escaños a Sánchez en sus primeros 100 días". "El PP atrae a 618.000 votantes de Pedro Sánchez". Mejor no confiarse.

Siguen los ecos de la cumbre. El director de El Mundo, Joaquín Manso, reconoce que "para Pedro Sánchez ha sido una semana triunfal". "Omnipresencia catódica para aprovechar la ocasión narcisista de acaparar los focos, alimentar el trampantojo de su posible salida de la política nacional -que es una forma de inocular pretensiones de grandeza de miras y desprendimiento del poder- y despejar de un plumazo la tesis del cambio de ciclo del centro del debate público tras la contundente derrota de Andalucía". Hemos tenido Sánchez hasta en la sopa. Sobredosis de sanchismo.

"Nunca como esta semana se había manifestado la naturaleza bífida, maleable y elástica de Sánchez. Sánchez le da la mano a Biden y entonces improvisa al PSOE corazón de la socialdemocracia moderada europea, más atlantista que Aznar si hace falta y preocupado por la centralidad y los "acuerdos de país"; pero se sienta enfrente de Antonio García Ferreras y entonces representa también al PSOE líquido y populista, que es la base militante y su peana de poder, y recupera la deslegitimación democrática de la derecha y el discurso perverso del deep state que conspira contra él y que inauguró en un programa de Jordi Évole para ganar aquellas primarias -ahora dice ser víctima de "señores con puros en cenáculos de Madrid" que tienen "terminales mediáticas"-. ¡Víctima! ¡Sánchez una víctima! Somos los españoles no etarras, no separatistas y no ultraizquierdistas las víctimas de Sánchez. Sánchez deslegitima a andaluces, madrileños, gallegos y castellanoleoneses que no le han votado.

Sánchez "no tiene escrúpulos en invocar la condición de partido de Estado del PP y menospreciarlo en la misma frase". Es nauseabundo el personaje.

A Lucía Méndez, como siempre, se le hace el trasero pepsi-cola con Sánchez. "En el peor momento político de la legislatura, con una dolorosa derrota electoral en Andalucía y la inflación disparada, Pedro Sánchez ha vuelto a asombrar a su partido, a su Gobierno, a la oposición y a sí mismo. «Ha sido apabullante. El poder de transformación y de adaptación de Pedro es increíble, le ha dado la vuelta a situaciones adversas imposibles ya muchas veces. El futuro será lo que sea, la situación es grave por la guerra y las consecuencias económicas, pero ha quedado claro que Pedro Sánchez domina el plano internacional y es un gobernante respetado en el mundo», señalan desde el interior del Gobierno" y asiente con admiración Lucía Méndez.

"Es difícil resumir en palabras el júbilo del Gobierno y del PSOE después de esta semana grande de Pedro Sánchez". Qué va Lucía, como se ve que lo compartes lo reflejas muy bien. "El presidente del Gobierno es un líder censurado e insultado dentro y un «actor global» -Moncloa dixit- apreciado fuera. Él mismo se dolió en la entrevista con Antonio García Ferreras, de que sectores políticos y mediáticos conservadores intenten caricaturizarle «poco menos que como un dictadorzuelo»". Por sus hechos los conoceréis. Y los que votan son los de dentro.

"Sin que el Gobierno y el PSOE quieran expresarlo de forma clara, el éxito de la Cumbre de la OTAN ha supuesto para Pedro Sánchez una suerte de desquite ante esos sectores políticos y mediáticos que no le respetan como jefe de Gobierno porque fue elegido con los votos «contaminados» de ERC y EH Bildu, enemigos de España". A lo mejor a Lucía le parece poco motivo para perderle el respeto. Y más aún cuando prometió en campaña que nunca pactaría con ellos. De todas formas Sánchez siempre fue un tipo vengativo.

Y vale que a Lucía le embelese Sánchez, cada uno tiene sus gustos, pero ¿qué necesidad hay de mentir para defenderle? En un aparte, comenta Lucía la buena sintonía entre Gobierno, Ayuntamiento y Comunidad en la cumbre. Y lo estropea con una falsedad final. "Ni siquiera la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, de viaje oficial a Miami, puso pegas a la organización de la cumbre, salvo un reproche porque no se invitó al presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, a alguna de las convocatorias". ¿Alguna? Dinos una, Lucía, una sola convocatoria a la que fue invitado Feijóo y si no pide disculpas por mentir con la misma desenvoltura que tu admirado Sánchez.

Francisco Rosell no entiende la mala baba del tipejo de La Moncloa. "Con todos tan contentos, salvo sus socios de gabinete, resultó llamativo el tono tan áspero que el jefe del Ejecutivo empleó para referirse al líder del PP en la entrevista con la que cerró en La Sexta la semana de gloria. Feijóo le acababa de felicitar, pero Sánchez insistió en que la oposición es «negacionista» y que está bajo mando de «poderes oscuros» y de «terminales mediáticas» de la derecha". Ya ves, es que es así de zafio y de miserable.

Para Rosell, "el exabrupto tiene una explicación". "Cuanto más se desplaza a la derecha por la vía de los hechos, mayor necesidad tiene Sánchez de disimularlo con un discurso de izquierda antisistema". En cuanto el ataque a los medios críticos "es una figura ideada para reforzar su mito de líder resistente a los embates de la historia y, de paso, para deslegitimar cualquier crítica en los medios independientes. Quien censura al presidente no es un periodista libre, sino que está a sueldo del mal". Vamos, Pablo Iglesias. Hay que tener más cara que espalda para decir eso cuando tiene rendidas a todas las televisiones, la radio principal, el periódico principal y columnistas en medios de todas las ideologías.

Maite Rico le quita la careta con una acertada comparación. "Hacia el exterior, el presidente ofrece una imagen de líder democrático homologable. Derrocha sonrisas, sensatez, moderación. Hacia dentro, coloniza el Estado, se desliza por la pendiente del populismo con un discurso conspiranoico y pacta la reescritura de nuestra historia reciente con quienes usaban el tiro en la nuca como argumento. Como el vecino ejemplar que siempre saluda y que resulta ser un descuartizador en serie". En el clavo, Maite, has dado en el clavo.

"Pero vamos, que ojalá Sánchez gobernara con la misma eficacia con la que organizó la Cumbre. Las malas lenguas sugieren que busca un puesto internacional de postín, porque aquí no va a poder salir a la calle sin peluca". "Es más: se podría ir ya, porque empieza a adoptar los modos desquiciados que condujeron a su defenestración de la cúpula del PSOE en 2016. Vuelve a hablar de "poderes ocultos", "cenáculos" e "intereses oscuros" para descalificar a la oposición y a la prensa crítica, como hacen los chavistas, mientras, él sí, sella alianzas para controlar medios y asaltar empresas estratégicas". "A ver si le encuentran pronto algo por ahí fuera". Eso, eso, que se largue con la parienta de una vez y nos deje vivir -y votar – en paz.

El País

Pedro Sánchez cuenta sus batallitas de Star Wars, como dijo ayer Berna González Harbour, en su periódico de cabecera. Será por medios que le hagan la rosca, y se queja el tío. "Vamos a hacer fijos a 67.000 sanitarios en España". ¿Es que va a recuperar las competencias de Sanidad para el Estado? A ver si es verdad. "Quieren que los progresistas nos demos por vencidos. No lo vamos a hacer". Quieren. A ver Sánchez, son los españoles los que no te quieren, que no te enteras. Concreta en la entrevista que los poderes oscuros son el "dinero, un dinero que atrae mucho poder". Pero tronco, que eres el tío con más poder de España y manejas los medios con más poder del país. Anda, date una vuelta por el psiquiatra que te está haciendo falta. Y para colmo, el hombre que llegó a presidente a través de una oscura, esa sí, moción de censura, que las ha promovido en muchas comunidades con la intención de truncar el resultado de las urnas acusa al PP de "subvertir la decisión democrática de los españoles". Eso es lo que interpretan Pepa Bueno y Carlos Cué, que son la voz de su amo. La verdad es que es Sánchez el que subvierte la decisión democrática de los españoles en los despachos con tal de acumular poder. Él y sus medios de comunicación.

Tras la cascada de insultos, desprecios y desplantes de Sánchez a Feijóo, Elsa García de Blas le tiene reservada su ración de presión con la dichosa moderación y el manoseado centro. "El sinuoso viaje al centro de Feijóo". "A principios de esta semana, Feijóo subió el pistón contra el Ejecutivo acusándolo de perpetrar un "asalto institucional" . Bueno Elsa, eso lo ha reconocido hasta tu compañera Berna. Sánchez ha perpetrado un asalto institucional y lo que te rondaré morena. Y eso no lo tapa ninguna foto sonriente con Biden.

ABC

"El asalto del Gobierno espanta a los fondos de Indra y retrae el interés por otras empresas". Date, los poderes ocultos.

También ABC observa el desdoblamiento de personalidad de Sánchez. O hipocresía, llámenlo como quieran. "La doble cara de Sánchez: de víctima de «poderes ocultos» en España a «actor global» en el exterior". Dice Ignacio Camacho que "el Gobierno ha sabido por una vez mostrarse a la altura de sus responsabilidades aunque fuera a base de esconder a unos socios literalmente impresentables. Sánchez ha disfrutado al codear su ego con los grandes mandatarios y sintiéndose al fin importante". ¿Estos son los medios sometidos a poderes oscuros?

"Tiene derecho a rentabilizar el acierto y utilizarlo como maquillaje para su muy deteriorada imagen. Pero se equivoca si cree que le va a servir como paliativo del desgaste". Porque la semana que viene nos habremos olvidado de la cumbre por mucho que Ferreras y compañía nos den la murga. Lo único que conseguirán será que la audiencia cambie de cadena, como ya pasó con la entrevista a Pedro Sánchez.

"Hay un bloqueo general en La Moncloa, cuyo ejército de altos cargos no tiene otra obsesión que la de asegurar el bloque de respaldo parlamentario para estirar de cualquier manera el mandato. Y esa alianza de incapaces y extremistas es justamente la que provoca el colapso. Si Sánchez no sabe leer el mensaje de su logro atlántico, que es el de la necesidad de un giro radicalmente moderado –valga el oxímoron–, va directo al descalabro". Y no hay nada oscuro en el mensaje, es meridianamente claro.

Alberto García Reyes afea a Sánchez su último pacto con Bildu sobre la memoria. "El relato de los criminales será el que quede en los libros de Historia gracias al oprobio del sanchismo, que ni por respeto a sus propios muertos ha sido capaz de anteponer la dignidad al poder". ¿Qué se puede esperar de un presidente que concede a los asesinos de sus compatriotas el discurso del 'conflicto político' y demás blasfemias de su aliado parlamentario? Pactar con Bildu la ley de Memoria ¡Democrática! es como hablar con el Chapo Guzmán sobre el daño que hace la cocaína". Suponemos que para Sánchez en Bildu no hay nada oscuro. Y luego se cabrea porque la gente le detesta.

La Razón

"Feijóo «aguantará» a Vox en Castilla y León hasta las municipales de 2023". "El PP valorará romper la coalición después del nuevo reparto de ayuntamientos". Puf, que se lo piense bien, se juega La Moncloa. Caer en las trampas de la izquierda tiene sus riesgos. Al menos que exija a Sánchez que rompa todos sus pactos con Podemos, Bildu y ERC, digo yo. "En Castilla y León la coalición es, sin duda, como un «vía crucis» para los populares, pero en Génova creen que el «sufrimiento» del presidente de la Junta puede serles útil para «desnudar» a Vox ante los votantes", dice Carmen Morodo. O para auparles. ¿No puede simplemente Mañueco taparle la boca a Guerrero, como hace Sánchez con Irene? ¿O mandarle de vacaciones de lujo a Nueva York?

Jorge Vilches advierte a Sánchez. "La Cumbre no da votos". "Esta crisis social no es porque haya un contubernio de fumadores de puros contra Sánchez, sino porque sus medidas económicas no funcionan. Eso lo sabe el Presidente, que está a otra cosa, a colocarse en un cargo internacional. De ahí que sus terminales mediáticas digan que Sánchez ya es un «actor global». La duda es si tomará ese cargo antes de la derrota en las elecciones generales o al día siguiente". Pues la verdad, no da muestras de querer abandonar Moncloa, pero si los analistas lo dicen, aquí los aficionados nos callamos.

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