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Mario Josué Prieto, desde Cuba: "Sólo me queda esperar la muerte, a menos que el Gobierno español haga algo"

El joven español está desolado. El Ejecutivo de Pedro Sánchez ni siquiera ha respondido a su familia, que le suplicó su ayuda hace más de un mes.

El joven español está desolado. El Ejecutivo de Pedro Sánchez ni siquiera ha respondido a su familia, que le suplicó su ayuda hace más de un mes.
Pedro Sánchez charlando con el dictador Díaz-Canel, durante su visita a Cuba en 2018. | MONCLOA

Mario Josué Prieto Ricardo esperaba la llegada del martes 13 de septiembre como agua de mayo. Tocaba visita. Cada 30 días su familia puede ir a verle y llevarle "su jabita, con sus cosas". Algunos productos de primera necesidad e higiene, así como unas sábanas limpias (las que se llevaron el mes anterior para lavarlas en casa). Durante el encuentro podría comer algo de lo que sus seres queridos consiguen llevarle -con mucho esfuerzo y horas de cola-, pero casi nunca lo hace. Le faltan las ganas y hasta las fuerzas para hacerlo.

El joven español, condenado a 12 años de cárcel por el mero hecho de manifestarse junto a miles de cubanos el 11 de julio de 2021, sólo tiene sed de saber. Como es lógico, su madre y su padre aprovechan estas visitas mensuales para ponerle al tanto -con mucha precaución- de cómo van las gestiones que han ido realizando para intentar conseguir su liberación. En esta ocasión, él esperaba recibir buenas noticias. Era conocedor de que su familia había preparado una carta que haría llegar al Ministerio de Exteriores español, informándole del caso y suplicándole que interviniese para lograr su repatriación.

Sus padres, Niurka Ricardo y Mario Prieto, cumplieron con el plan establecido. De hecho, para asegurarse de que la misiva llegaba a su destino, la enviaron a través del canal que el Observatorio Cubano de Derechos Humanos -organización con sede en Madrid- ha utilizado en otras ocasiones para ponerse en contacto con el departamento que dirige José Manuel Albares y así ponerle en conocimiento de la situación de otros presos políticos. Una dirección de correo electrónico a la que remitieron el documento el 10 de agosto de 2022.

Un mes más tarde, la familia de Mario Josué sigue sin recibir una respuesta por parte de ningún representante del Gobierno español, a pesar de que tienen constancia de que el mail fue entregado y abierto. Así lo confirma del acuse de recibo, al que LD ha tenido acceso, que recoge que el mensaje fue "leído" el 11 de agosto de 2022, a las 9:35 horas, tal y como les contamos en este periódico el pasado 12 de septiembre.

El joven encarcelado no da crédito a la falta de interés del Ejecutivo de Pedro Sánchez por ayudarle. "Él tiene la ciudadanía española, su padre es ciudadano español, toda su familia paterna es española, soñaba con poder comprar a sus padres una casa en España", como nos relata su madre, muy emocionada al recordar el estado en el que ha visto a su hijo y la indiferencia que están recibiendo por parte del Gobierno de España.

Mario Josué, paciente psiquiátrico desde los 4 años, ha ido sorteando sus problemas de salud mental a lo largo de toda su vida, gracias a un control médico regular y a la ingesta de sus tratamientos farmacológicos. La muerte de su hermana de cáncer, lo que motivó que decidiera pasar una temporada en Cuba con sus padres, fue un mazazo. Pero su encarcelamiento ha sido la gota que está a punto de colmar el vaso.

Temen por su vida

El joven ha experimentado un terrible deterioro físico y psíquico, coinciden en destacar los familiares con los que ha podido hablar LD. "Cada día más", insiste su padre tras la última visita, "es piel y hueso". Así lo corrobora también su novia, Roxana Hernández. Ella asegura que "la situación de Mario Josué es crítica".

"Imagínese que no pesa ni 50kg y talla 185cm", añade su pareja. "Está muy estresado, de manera que no come nada... Ni en las visitas familiares ni en las conyugales, los nervios se han apoderado de él", explica. "Con el corazón en la mano, le digo que tememos por su vida. Las condiciones de la cárcel son inhumanas".

"Muchas veces le dan la comida en mal estado, no tiene ningún tipo de atención médica, no le suministran los medicamentos que necesita tomar, el agua de la prisión no es potable, las chinches le llenan la piel de picazos (picaduras)... Cada día está peor", exclama su pareja. "La injusticia está acabando con una vida inocente".

La última estocada

El silencio de España ante los juicios políticos y la oleada de represión desatada por la dictadura cubana desde que se produjeron las protestas masivas del 11J, está haciendo mella en el ánimo del reo español y su familia. Esperaban que al menos en el caso de Mario Josué intentaran interceder por él ante el régimen comunista, con el que se reúnen a menudo y presumen de tener buenas relaciones.

Ellos creían que su inoperancia se debía a que desconocían la situación del joven español. Pero tras habérsela comunicado personalmente y no recibir repuesta, ya no saben que pensar. En particular Mario Josué se agarraba a esa vía como a un clavo ardiendo. Ni siquiera contemplaba la posibilidad de que el Gobierno español le pudiera abandonar a su suerte.

Desde la cárcel, agradece a los pocos medios que -como este periódico- se han interesado por su situación. Hasta que Libertad Digital destapó su caso, en España no se conocía. Sólo se habían hecho eco los medios locales, a los que su familia tenía acceso desde la isla caribeña. La repercusión mediática de los últimos días ha sido un pequeño rayo de luz en su oscuro infierno. Pero no ha sido suficiente para levantarle el ánimo.

Su familia salió muy preocupada de la visita del pasado martes. "Apenas quería hablar, sólo escuchaba mientras se comía sus uñitas... Tenía los ojos hundidos", comenta Niurka. Él siente que "ya no puede más" y así se lo ha hecho saber a sus padres. Su madre llora cada vez que piensa en el mensaje que le transmitió ese día: "Sólo me queda esperar la muerte, a menos que el Gobierno español haga algo".

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