Menú

El intermediario de Manzanares puso el foco de la búsqueda de Juan Miguel Isla en un pozo sin saberlo

Antonio C.V., arrestado tras el hallazgo de restos óseos en una de sus fincas, fabricó una rocambolesca teoría sobre lo que pudo haberle sucedido.

Antonio C.V., arrestado tras el hallazgo de restos óseos en una de sus fincas, fabricó una rocambolesca teoría sobre lo que pudo haberle sucedido.
Pozo en el que se halló el cadáver en una finca del intermediario en Valdepeñas. | EFE

Son momentos difíciles para Nardy, la mujer de Juan Miguel Isla. Está a la espera de la llamada que —es consciente— muy probablemente le confirme en las próximas horas que el cadáver que la Guardia Civil halló el pasado martes en una finca de Valdepeñas, propiedad del ya famoso intermediario de Manzanares (Ciudad Real), corresponde a su marido. El empresario —de 58 años— desapareció el 22 de julio de 2022 en extrañas circunstancias.

Antonio C. V., detenido tras el hallazgo de los restos óseos junto a uno de sus colaboradores, fue la última persona que le vio aquel día. Siempre estuvo en el centro de las sospechas. Los investigadores tenían muy clara su implicación "desde el principio", confirma Nardy a Libertad Digital. "El corredor", como le llamaba su esposo, intentó desviar la atención con rocambolescas teorías sobre su desaparición. Pero no lo consiguió.

Sin saberlo, proporcionó una pista que ha sido muy útil para la investigación. De hecho, les ha llevado justo hasta el sitio donde se encontraba el cuerpo que pretendía esconder. Cuando se inició la búsqueda de Juan Miguel, Antonio permaneció cerca de la familia para estar al tanto de la marcha de las pesquisas. Incluso participó en los rastreos de pozos y cuevas de la zona. Esto tenía que ver con una de sus hipótesis sobre lo que le podía haber ocurrido al empresario.

El arrestado tenía trato con Juan Miguel desde seis meses antes de su desaparición aproximadamente, nos cuenta Nardy. Él quería vender unas propiedades y se puso en contacto con el Corredor —que era amigo de un miembro de su familia— para que le asesorara. Cuando su marido se esfuma, el intermediario reconoce que habían quedado y que se subió a su coche. Pero, aseguró, que le había pagado una importante suma de dinero y después "le había dejado sano y salvo en un paso de peatones".

Es aquí donde entran en juego sus elucubraciones. Todo apunta que con la intención de despistar y/o manipular, tanto a la familia como a los investigadores. Pero no es tan listo como él pensaba. "Se enfrentaba a un equipo de élite", comenta Nardy en referencia a los agentes que han llevado el caso de la desaparición de su marido y le transmitieron "la seguridad y la confianza" de que "los culpables, no se iban a quedar en la calle" desde que iniciaron la búsqueda hace ocho meses.

Las teorías del corredor

Cuando Juan Miguel desapareció, Antonio hablaba con su entorno sobre lo que pensaba que le pudo pasar después de que se vieran el día en que se le pierde la pista. La primera de sus hipótesis era que se hubiera marchado voluntariamente. "Que había recibido muchísimo dinero y se podía haber ido para empezar una nueva vida", dijo. "Sería como robarse a sí mismo, su propio dinero. No tenía sentido", asevera su mujer. "Tampoco tenía motivos para marcharse", añade, "era un hombre enamorado y correspondido".

En cualquier caso, la clave estaba en la otra teoría del comisionista: que al empresario le hubiera pasado algo al intentar esconder el dinero que él mismo le había dado. Apuntó entonces a la posibilidad de "que estuviera en el interior de una cueva, o se hubiera caído dentro de un pozo". Los investigadores, que tenían la imagen de Antonio conduciendo el coche de Juan Miguel desde el día siguiente a su desaparición, supieron entonces que el Corredor intentaba fabricar una versión de los hechos.

Los pozos, en el foco

Era cuestión de tiempo que lograran dar con el cuerpo. Registraron varias propiedades hasta llegar a la finca agrícola de Valdepeñas en la que finalmente hallaron los restos óseos que en estos momentos se intentan identificar. Antonio, que estaba presente, estuvo tranquilo en todo momento. "Con una frialdad increíble", señala Nardy. De hecho, su abogado llegó a comunicar ante los medios que su cliente se declaraba "inocente".

Este jueves, confirman fuentes cercanas al caso a LD, han continuado los registros y se ha realizado una inspección ocular en una finca cercana a Manzanares, en el marco de la investigación iniciada tras la desaparición de Juan Miguel Isla. Ya por la tarde, si se van cumpliendo los tiempos, está previsto que se realicen nuevas actuaciones en otras propiedades.

Temas

En España

    0
    comentarios

    Servicios

    • Radarbot
    • Biblia Ilustrada
    • Libro