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La prensa de un vistazo

Mónica García "está tan forrada que ni se da cuenta de lo que le ingresan en la cuenta"

La moción de censura de Vox acapara la atención de la prensa a dos días del discurso de Tamames.

La moción de censura de Vox acapara la atención de la prensa a dos días del discurso de Tamames.
Mónica García. | EFE

El Mundo

Entrevista a Espinosa de los Monteros. "Vox es previsible, no apoyará al PSOE, ¿qué sabemos de Feijóo?". ¿Cómo que no apoyará al PSOE? ¿Y qué ha votado Monasterio en Madrid? Pues ha votado con el PSOE contra los presupuestos y otras iniciativas de Ayuso. Votar a Vox en Madrid es como votar a Mónica García. Vaya con los previsibles.

Joaquín Manso pone a caldo al partido de Abascal, la moción y a Tamames. "Que sea Vox quien presente en la moción de censura al ex comunista, que también dice sentir ‘estima’ por Pedro Sánchez, es un síntoma del desnortamiento que padece la formación". "Vox lleva meses buscando su sitio y cometiendo errores que evidencian un problema de falta de claridad estratégica y de calidad de los cuadros dirigentes". "La prioridad para el ciudadano en el centro y la derecha es derrotar el modelo de sociedad y de diseño institucional y territorial que representan Sánchez y sus aliados; en ese contexto, Vox puede ser el complemento vigilante que sectores más apasionados detecten como necesario para evitar que al PP lo devoren determinados complejos, pero ya no puede permitirse aparecer como un obstáculo irredento". Vox se ha convertido en un problema más que en un aliado. Ahora se dedican a atacar a la prensa, igualito que Pablo Iglesias.

"El fracaso, antes incluso de celebrada la moción, es tan grande que Vox aparece como un partido de inclinación nihilista y gamberra que no cree en sí mismo, que no se respeta ni respeta la reputación de las instituciones ni se ve por tanto con capacidad de gobernar. Abascal queda así expuesto: su discurso, y no el de Tamames, será el realmente importante, del que depende que los ciudadanos entiendan qué quiere ser Vox y salvar (o empeorar) la situación de riesgo en la que él mismo se ha puesto. Él es el que se la juega". Aunque, como dice Emilia Landaluce y yo misma, será divertido. Debemos agradecer a Abascal el espectáculo gratuito que nos ofrece.

El País

"El nuevo perfil de la soledad: joven y precario". Una encuesta de esas tontas para abrir el periódico en domingo.

"Podemos desafía la unidad de Sumar". "Llegó el momento clave. Yolanda Díaz está ya muy cerca de anunciar su candidatura para las generales y consolidar así Sumar, el gran proyecto de la vicepresidenta para intentar recoser el espacio a la izquierda del PSOE". Pedazo de proyecto de la ultraizquierda, ese espacio.

"Pero Podemos, que no acepta integrarse en Sumar y exige una coalición en la que quiere ser el partido dominante, como ha sucedido estos años en Unidas Podemos, amenaza esta unidad e incluso deja en el aire la posibilidad de asistir a la presentación de la candidatura de Díaz si antes la vicepresidenta no cumple una serie de condiciones que básicamente consisten en garantizar un espacio de poder fuerte e incluso mayoritario al grupo de Ione Belarra e Irene Montero". Podemos tiene razón, sin que sirva de precedente. La Yoli es una lista. Está donde está gracias a Pablo Iglesias –como todas sus chicas, que el partido parece un harén al cuidado de ese mal bicho de Echenique– y ahora quiere mandar ella y que los demás le hagan los coros. Normal que Podemos se cabree. Es más, yo que ellos la dejaría que se estrellara sola con su Sumar e iría por mi cuenta. Seguro que la marca Podemos tiene más votos que Sumar.

"La tensión sube a medida que se acerca el acto de consagración de Díaz como la gran esperanza de la izquierda a la izquierda de los socialistas". O sea, la ultraizquierda. "El mensaje de la dureza de las últimas semanas sería así claro: si no hay acuerdo, el grupo de Belarra, Montero e Iglesias puede ser un problema muy serio para Sumar". Ahí fuertes, Pablo, quién se ha creído que es la arribista de Yolanda. Menuda aprovechada.

"En La Moncloa confían en que se trate de escaramuzas de la negociación y finalmente Díaz resuelva el sudoku y consolide Sumar". Tienen puesta una velita a la virgen.

"La moción del imprevisible Tamames y el ausente Feijóo", relata Javier Casqueiro. Feijóo no es diputado, no puede intervenir, así que para qué va a ir. La moción es de Vox, no del PP. Pues nada, Sánchez, dale que te pego contra Feijóo por una historia en la que ni pincha ni corta. "El PP ya confirmó el viernes que Núñez Feijóo estaría el sábado de campaña en Murcia, el domingo descansaría, y el lunes y martes se quedaría en Madrid, sin agenda aún anunciada ni paralela. De la moción lleva días sin hablar. El PP ya la descalificó de entrada como "un show" y luego ha pretendido ignorarla". "El PP sabe, en cualquier caso, que Feijóo estará en el centro de los discursos la mayor parte del tiempo y en boca de casi todos los partidos, y no precisamente para bien". Es el pan de cada día. Feijóo ya se ha acostumbrado a que el Gobierno en pleno le cubra de insultos y descalificaciones a diario sin motivo alguno. Ellos son así, faltones, como el patán del jefe Sánchez.

Y también en Vox están que rabian por la actitud del PP ante la frikada de Abascal, que el otro día "se dirigió en distintas ocasiones a los votantes y afiliados del PP para convencerles de que Vox es el único partido que hace lo que sea para derribar a Sánchez y atraerles". Ja. Y en Madrid vota con ellos y le pone zancadillas a Ayuso.

"La Moncloa, sin embargo, sí ve una oportunidad en la moción no para descalificar a Tamames, ni para cebarse de nuevo con Abascal, sino para retratar ‘al verdadero Feijóo’, al que se cuestiona su moderación y su capacidad de gestión". Sánchez le insultará, le descalificará, le golpeará, le escupirá… y Feijoó lo verá por televisión con unas palomitas. Con su pan se lo coman unos y otros.

Y lo de MeMa... Ay, MeMa, la pobre. "El viacrucis de la última semana de Mónica García, la política que lucha por desbancar a Ayuso". Juan José Mateo es tan cariñoso y considerado con la ultraizquierdista multimillonaria como cruel con Ayuso.

"¡Qué chufla esta, Dios mío! Está tan forrada que ni se da cuenta de lo que le ingresan en la cuenta. Una política del PP y otra de Vox comentan bien en alto, y por separado, lo que está ocurriendo ante sus ojos: el acto de contrición de Mónica García, la líder de Más Madrid, que cariacontecida da una rueda de prensa en la Asamblea de Madrid para reconocer que disfruta del bono social térmico" por el que acaba de exigir con contundencia la dimisión de Ossorio. Una cagada por todo lo alto.

"Se pasa parte de la tarde al teléfono, pasillo arriba, pasillo abajo, en el Parlamento. Y al día siguiente despeja de actos su agenda. A García acaba de explotarle una bomba en plena precampaña electoral". Pobriña, le falta decir a Juan José Mateo.

"Intenta localizar a su marido, que es quien gestiona ese asunto, y está en un viaje internacional". Mira, como la infanta Cristina. La ricachona feminista tiene que preguntar a su marido por la economía familiar. "Sí, le dice su marido, cobran el bono térmico porque este se concede automáticamente a todas las familias receptoras del bono eléctrico. Jarro de agua fría. Y acción-reacción. García no se queda quieta". Bueno, estuvo todo el día sin decir esta boca es mía. "No pongo ninguna excusa. Reconozco el error", dijo al final de la noche en la SER. "En el PP nadie cree que deba pedir disculpas", dice Juan José Mateo. "Al día siguiente, viernes, en la agenda oficial de la líder de Más Madrid no hay nada. Tampoco el sábado. Ni el domingo. Desierto. Tiempo de descanso previsto antes de la polémica, aseguran en su equipo. Un respiro para dar por cerrada una crisis inesperada". Venga, Juan José, sécate las lagrimitas que se te ve muy afectado. Ay, qué distinta habría sido la crónica si la protagonista fuera Ayuso. Con la que han liado por una tontería en un wasap que todo el mundo entiende que es retórica, una forma de hablar como la gente común. Hasta genocida, la han llamado en esta locura de exageraciones y aspavientos. El País está como el Gobierno, ya no da más de sí.

ABC

Entrevista a Tamames. "Feijóo bien, me parece una persona razonable". Este señor es inagotable, también le ha entrevistado La Vanguardia. El martes no va a tener nada nuevo que decir.

Ángel Expósito habla de Sánchez. "El propio Pedro Sánchez lo sabe. Igual que su legión de asesores, las ministras obnubiladas, todos los socios y la oposición: cae mal. Fatal. Y esa imagen no hay quien la recupere o recomponga". No, es algo emocional, sale de dentro, no tiene un solo motivo, es que el tipo provoca antipatía. "De ahí los vídeos haciendo el ridículo, las encuestas del CIS, los publirreportajes y las entrevistas escogidas. El presidente del Gobierno tiene cero empatía ante la gente normal y corriente. Y lo saben".

"¿No habrá nadie en su entorno capaz de decirle la verdad? ¿Tan agraciado es –como diría Tezanos– que ciega a cualquier asesor? ¿Ningún estratega le ha mostrado un vídeo luciendo esos andares?". ¿Y para qué decirle nada si lo sabe? Mejor no cabrearle, que siga, que siga.

La Razón

"Temor en el centroderecha al derrumbe de Vox por la moción". Tampoco será para tanto, pasará sin pena ni gloria. Dejarán de votarles los pragmáticos, pero en Vox son minoría. "El núcleo duro de Vox señala, como siempre, a los ‘mensajeros’, además de presentarse como víctimas de una operación de desestabilización externa para justificar así los nervios que se respiran entre sus círculos de máxima confianza y, también, que hayan perdido el apoyo de sus satélites mediáticos más próximos". Sí, en eso se parecen a Podemos como dos gotas de agua. No hay más que recordar cómo mimó Ferreras a Pablo Iglesias y ahora ponen al de La Sexta a caer de un burro.

"El partido de Santiago Abascal se sostiene en una dirección que más parece un consejo de notables. Y a ellos miran desde los segundos niveles con incertidumbre respecto a las consecuencias de dos cuestiones clave: haber cedido el liderazgo de la moción al economista, excomunista, Ramón Tamames, y la sensación de que se enfrentan al desconcierto de sus votantes sobre el mensaje que querían transmitir con la elección de este nombre". Jajaja, pobres. A lo mejor no hay ningún mensaje en clave; le dijeron a Abascal ‘¿qué te parece Tamames?’ y Abascal dijo ‘ah, pues bien, vale’. Y las bases de Vox buscando el mensaje como locos porque no entienden nada. De chiste.

Dice Carmen Morodo que "estos días se está escuchando hacer el pronóstico de que éste puede ser ‘el principio del fin de Abascal’. Las elecciones de mayo serán un examen personal de una estrategia que, incluso entre los que han apoyado con más fuerza a Vox en su andadura política, se califica de ‘esperpento’. Critican que el partido lo dirijan desde fuera personajes ‘tan excéntricos’ como Sánchez Dragó, y hasta que se utilice la figura de Tamames para no asumir en primera persona la derrota en la votación parlamentaria". Venga, dos días pasan rápido. Y a ver si con ésta se le pasa a Abascal la perra de las mociones de censura inútiles y se pone a currar en que su partido no la pifie como ha pasado en Madrid.

En España

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