Menú

La extraña desaparición de Víctor Tapiador: avisó de que se iba a casa pero nunca llegó

El joven de 25 años le mandó un mensaje a su madre para que supiera que ya no tardaba en volver. Hace más de un mes y no saben nada de él.

El joven de 25 años le mandó un mensaje a su madre para que supiera que ya no tardaba en volver. Hace más de un mes y no saben nada de él.
El joven de 25 años desapareció el 8 de marzo de 2023. | FAMILIA DE VÍCTOR TAPIADOR

Faustino y Belén ya no saben qué hacer. Son los padres de Víctor Tapiador Martín, un joven de 25 años que desapareció sin dejar rastro el 8 de marzo de 2023 en Aranjuez. Aquel día comió con su hermana, quedó con un amigo para tomar café y avisó a su madre de que no tardaría en volver a casa. Sin embargo, nunca llegó.

Pasadas un par de horas, su madre empezó a escribirle por WhatsApp. Al principio extrañada y después preocupada de que no diera señales de vida. Los primeros mensajes le llegaron, pero no los leyó. Y partir de las 20:30, dejó de recibir los WhatsApp. "Pensamos que se le había acabado la batería", explica Belén para Libertad Digital.

"Pero al día siguiente, cuando vimos que no había dormido en casa, decidimos poner la denuncia", añade. Lo estuvieron buscando por el pueblo y alrededor de las 16:00 horas dieron con su coche. Estaba en el aparcamiento de un hipermercado cercano a su casa. Las grabaciones de las cámaras de seguridad del establecimiento revelaron que lo había dejado allí a las 23:45 horas.

"Estaba cerrado, con la chaqueta y las llaves de casa dentro", señala su padre. "El 8 de marzo no es que hiciera mucho frío, pero sí había 5 o 6 grados", advierte. No obstante, "estaba solo y en principio no hay indicios de que hubiera ninguna exigencia", comenta Faustino. Las imágenes captaron que el chico sale de su vehículo, a los cinco minutos regresa y se vuelve a marchar. Aparentemente, no había nada "raro" en su comportamiento.

Sin embargo, ha pasado más de un mes y no saben nada de él. Es como si se lo hubiera tragado la tierra. No se ha puesto en contacto con nadie, no hay movimientos bancarios en sus cuentas, y su teléfono móvil no ha tenido actividad. Lo que sí les confirmó la policía es que el terminal "estuvo dando señal por esa misma zona (donde estaba el coche) hasta las 2:45 horas", que es cuando "creen que el teléfono se quedó sin batería".

¿Qué pasó de 17:20 a 23:50?

"Hay un vacío de 17:20 horas (que es cuando Víctor le manda un mensaje a su madre para avisarla de que sube para casa) a las 23:50 horas (que las cámaras del supermercado lo captan por última vez)", indica Faustino.

El vacío sería aún mayor si no hubiesen existido esas grabaciones. Pero teniendo las imágenes como referencia, sus padres no se explican qué pudo pasar para que el joven no se fuese a casa —como le dijo a su madre que haría— y tampoco se comunicara con su familia.

Lo más raro de todo es que en ese tiempo "nadie ha podido acreditar que le haya visto en ningún momento, a pesar de haberlo difundido por las redes más locales y en nuestro entorno, que es Aranjuez y Ciempozuelos", añade su padre.

Hipótesis sobre su desaparición

Como no han encontrado ningún rastro de Víctor, los investigadores "mantienen abiertas todas las líneas de investigación". Y a sus padres les pasan "5.000 cosas por la cabeza todos los días", como reconoce Belén durante la conversación con este periódico.

victor-tapiador-martin-23-09176.jpg

"Es algo que nunca había hecho", asevera su madre. "Ni siguiera estar horas en paradero desconocido", añade su padre. "Siempre que le escribía yo para preguntarle dónde estaba o a qué hora venía, contestaba", asegura Belén.

Su grupo de amigos —de alrededor de 15 jóvenes— le ha buscado activamente y ha participado en los rastreos. Están muy sorprendidos con la desaparición de Víctor.

Nadie de su entorno se explica qué puede haber pasado. No creen que pudiera haberse hecho daño a sí mismo y les cuesta pensar que alguien quisiera hacerle daño. No son conocedores de que tuviera ningún problema. Era un chico tranquilo que huía de los conflictos.

¿Pudo irse voluntariamente?

Víctor trabajaba como integrador social en el centro de San Juan de Dios de Ciempozuelos. Le gustaba el pádel. Jugaba habitualmente y además estaba organizando un torneo —con el que estaba muy ilusionado— que se celebraba justo dos días después de su desaparición.

A sus padres no les cuadra que se haya podido marchar voluntariamente, pero su mayor deseo es que él esté "bien, esté donde esté". Lo único que pide es que dé algún "indicio de que está vivo, para su tranquilidad", explica Faustino.

"Nosotros vamos a respetar su decisión y a apoyarle siempre en lo que haga falta", añade Belén. "Si ese es su deseo, pues simplemente que lo comunique", le ruega, "la vida es muy larga y da mucho de sí". "Él sabe que siempre le hemos apoyado en todo y que estamos aquí".

Temas

En España

    0
    comentarios